sábado, 25 de octubre de 2014

La primera cancelación

Cada año hay una competición en la televisión americana entre los canales de televisión. En septiembre abruman con estrenos todas las noches de la semana, colocados en lugares estratégicos para hacer la vida imposible al espectador. Es importante comprobar quién gana en la batalla por la audiencia. Pero hay otra rivalidad bastante más rastrera que es descubrir quien será el primero en quitar polvo a la guillotina y cancelar una de sus novedades, de esas que debían cambiar el medio y la suerte de la cadena y que apenas alguien se tomó la molestia de conocerla.

‘Lucky 7’, ‘Do not disturb’, ‘Lone Star’ o ‘My generation’ son algunas de estas series que literalmente pasaron con mucha pena y ninguna gloria por la televisión. Bueno, los críticos defendieron ‘Lone Star’ a capa y espada pero FOX emitió dos episodios y decidió que quería dejar de hundir la media de la cadena con una serie que no quería ver nadie. Pero este año llevamos unas cuantas semanas y justamente hoy se ha anunciado la primera cancelación oficial, la de ‘Manhattan Love Story’. ¿Por qué han tardado tanto? ¿Acaso todo son éxitos?

Primero de todo, pongamos los puntos sobre las íes. En realidad hoy no ha habido la primera cancelación pero hay un canal con suficiente morro como para fingir que no ha cancelado un estreno. Me refiero a ‘Mulaney’, que ha emitido tres episodios en FOX y que tenía que rodar 16 episodios con la esperanza de recibir un encargo adicional. En lugar de pedir más episodios, el canal ha reducido el encargo: habían rodado ya 13 y, de momento, que no rueden más.

Esto probablemente es una cancelación pero, como el ritmo de rodaje estaba tan avanzado, lo maquillan como una simple disminución del encargo. La idea que venden los comunicadores del canal es que, si las audiencias remontan, pondrán otra vez las cámaras en marcha pero esto no es nada que no pueda hacer un canal siempre que tenga el talento bajo contrato.

Lo que pasa es que cuando una serie se estrella a lo grande, normalmente hay rodados seis o siete episodios y, por lo tanto, parar el rodaje se nota más. Y FOX, como está teniendo un fracaso tras otro, tampoco se atreve a quitar la serie de la programación: si lo hiciera con ‘Mulaney’, tendría que hacerlo con ‘Red Band Society’, ‘Gracepoint’, ‘The Mindy Project’ y ‘Utopia’, que están siendo un desastre.

¿Y qué pondría en su lugar? Una repetición de alguna serie que obtendrá los mismos datos? Para eso, a quemar los episodios de ‘Mulaney’. Lo normal, además, es que no se anuncie una cancelación. Son los equipos quienes lo califican así por Twitter y muchas veces las cadenas esperan a la primavera, cuando efectivamente ponen de manifiesto que no rodarán más episodios de esa serie.

En la revista Time, sin embargo, le han añadido otro factor a esta tardanza ante las primeras cancelaciones. Antes los directivos miraban las audiencias de los programas del día anterior y decidían. Hoy en día miran las audiencias del día anterior, los espectadores acumulados en los tres días desde la emisión y finalmente las cifras de la semana entera, por no hablar de los consumidores de la página web de la cadena, y el ruido que genera en internet y que puede generar oportunidades de negocio en la venta de derechos si la ficción pertenece al conglomerado. Ya no es tan fácil como ver un número al día siguiente y decidir que no es suficiente.

La industria está cambiando a marchas forzadas y las networks no se atreven a descartar programas cuando su modelo de negocio está en proceso de transformación. Cada vez hay menos compras a productoras de fuera de la empresa, por ejemplo, porque se entiende que la explotación de un contenido pasa por todas las fases (producir el contenido, emitirlo, vender los derechos para online, la sindicación a otros canales, las ventas internacionales). Y en Estados Unidos las networks deben encontrar la forma de monetizar del todo esas audiencias en diferido, aquellas que graban los episodios y los consumen los días posteriores. Pero si tienes que cerrar el grifo a una serie, es mejor esperar a conocer y entender todas las variables.

Otra cosa es que este año hemos tenido unos cuantos fracasos estrepitosos y aún así se han negado a cancelar. ‘Mulaney’, como todo lo que ha estrenado la FOX aparte de ‘Gotham’, es un desastre y su mala imagen les impide eliminar las series de su parrilla. Hoy en día con tres semanas de promoción no tienes suficiente con lanzar una serie y ahora mismo no tienen nada en la recámara preparado para suplir ‘Red Band Society’ o ‘Gracepoint’.

Por esto hoy habrá muchos titulares que digan que ‘Manhattan Love Story’ es la primera serie cancelada de la temporada cuando en realidad lo es ‘Mulaney’. Claro que ABC puede estar más tranquila y tiene menos que demostrar: por lo menos también ha conseguido el éxito del otoño. ‘How to get away with murder’ está funcionando francamente bien detrás de ‘Scandal’ y junto a ‘Anatomía de Grey’ barren en la noche de los jueves.

jueves, 23 de octubre de 2014

'Selfie', Chollan y Renée Zellweger

Si algo han demostrado las redes sociales estos días es que son un invento maravilloso para estar en contacto con el mundo entero... para hablar del rostro de Renée Zellweger. Ningún periódico se pasó por alto esta metamorfosis casi kafkiana y Twitter ardía en llamas. ¿Esa mujer era la antigua Bridget Jones? Parece ser que sí. Y, lo que es una anécdota trivial, también es otra de televisiva bastante curiosa. La serie ‘Selfie’, como si fuera Nostradamus, había intuido que el drama de la nueva cara de Renée estallaría esta misma semana.

La comedia emitió un episodio el martes y, entre pelucas y más pelucas de la secretaria Charmonique (que probablemente era el bastidor de Julianna Margulies), Karen Gillan soltó una acertadísima referencia a Renée. “No debes ponerte una peluca tan distinta a tu estilo que tu chico ni te reconozca”, le aconseja en la piel de Eliza Dooley, ese personaje que probablemente haría vomitar a Audrey Hepburn. Y luego Gillan se saca el móvil y muestra la fotografía de una señora: “por ejemplo, Renée Zellweger todavía está muy bien, ¡pero no se parece para nada a Renée Zellweger!”.

Este Zellwegate no es algo que un habitual de las revistas no conociera porque este cambio de rostro (o usurpación de identidad, que tendría más sentido) hace tiempo que ocurrió. Pero tiene gracia que ‘Selfie’, que parodia las redes sociales en cada episodio y que tiene un título tan quiero-ir-tan-de-moderno-que-parezco-rancio, tenga precisamente el don de presagiar el drama cuando el episodio se rodó hace semanas. ¿Será una señal de que, efectivamente, la comedia no va por tan mal camino?

Mientras su compañera en ABC, esa rom-com llamada ‘Manhattan Love Story’, cada semana es un poquito peor que la anterior con tanta voz en off y una Annaleigh Tipton desaprovechada, ‘Selfie’ hace el proceso inverso. Jamás entenderé porqué obligan a Gillan a renunciar a su acento original, lo que hace su interpretación un tanto extraña, pero ella y John Cho hacen una pareja muy simpática y con química.

Charmonique es una secundaria con potencial (quiero webserie de ella eligiendo pelucas cada día), algunas referencias funcionan (hay otra a Jessica Simpson que tiene gracia) y la pareja es la razón por la que no me pierdo un episodio. ¿Deben depurar gags y tantas menciones a instagram? Sí, pero Chollan vale la pena.

martes, 21 de octubre de 2014

La leyenda de Aang

Contemos los países del mundo, el número de canales, los géneros y las plataformas de contenido. Estar al día de todo es una misión literalmente imposible, no existen suficientes horas en el día. Pero esto no significa que de vez en cuando no se pueda salir del molde para probar un poquito de aquí y un poquito de allí. ¿Quién hubiera imaginado que intercalaría durante una semana la versión británica de ‘X Factor’ con la australiana y la sudafricana? El otro día, sin embargo, me picaron la curiosidad con algo completamente distinto: la animación infantil.

Al final del año pasado reivindiqué ‘Gravity Falls’ como una de las series del año pero había cierta trampa. Esa serie, por más que vaya dirigida a niños, tiene muchas capas, guiños y referencias a los mayores sin ser un producto adulto. Para eso ya tenemos ‘Bob’s Burgers’ que es fantástica y arrancó la temporada con musicales improvisados de ‘Jungla de cristal’ y ‘Armas de mujer’ (sí, hay que adorar todavía más a los Belcher y a Tina en especial por llevar hombreras para su estreno teatral). Pero la cuestión es que el otro día leí a alguien comparar el nivel de ‘The legend of Korra’ con ‘The good wife’ y se me erizaron los pelos. Ya tenía el gusanillo.

Esta serie, que conste, todavía no la he empezado. Como siempre tiene que ocurrir con toda serie que se precie, hay que pagar un peaje antes de adentrarse en ese universo. En este caso, hay que ver ‘Avatar: The legend of Aang’ que es la serie que la precede y que muchos reconocerán porque M. Night Shyamalan adaptó al cine con críticas catastróficas. Y, si ‘The legend of Korra’ está escrita para aquellos que crecieron con Aang (2005-2008), significa que efectivamente ‘Avatar’ es una serie infantil. Para ser exactos, estaba destinada al público de 6 a 11 años (como si fueran el mismo, pero supongo que Nickelodeon debe ponerse los objetivos de alguna forma).

La premisa es interesante. El equilibrio del mundo se divide en cuatro tribus: aire, tierra, fuego y agua. Cada grupo tiene guerreros que dominan su elemento a su antojo pero este equilibrio se trunca cuando el Imperio del Fuego decide someter al resto de la humanidad. Cien años llevan apoderándose del territorio y exterminando a sus enemigos, y el único que puede cambiar el curso es el Avatar, una figura única que controla todos los elementos y que cuenta con la ayuda de los espíritus. Pero el Avatar lleva un siglo desaparecido y es porque Aang, que todavía es un niño, ha estado congelado durante todo este tiempo. Cuando despierta no sólo descubre que el planeta está en guerra, también que es el último maestro del aire y que tiene que aprender a dominar todos los elementos para luchar contra el Fuego. De su formación y valentía dependerá el futuro de la humanidad.

Este argumento, que se toma licencias de las culturas asiáticas, no puede ser más claro y esta es su virtud. En estos tiempos donde todas las series tienen miradas que debemos interpretar y antihéroes, es refrescante encontrarse con una obra de trama directa (porque tiene trama, esto es innegable), héroes, humor y ritmo. De hecho, las ganas de divertirse de Aang, que no deja de ser un niño, me recuerdan demasiado los inicios de ‘Bola de dragón’ cuando Son Goku todavía era un renacuajo con cola.

Según dicen, más adelante la animación dejará de ser tan simple para inspirarse en Ghibli pero el universo está bien creado y se permite esas licencias que sólo puede permitirse la animación. Islas con templos imposibles, palacios de hielo y unas peleas muy entretenidas. Y, como tiene la ambición de contar un gran relato, ofrece algo más a la simple diversión. Es la clásica lucha del bien contra el mal y sorprendentemente se toma muchas molestias en retratar las motivaciones del enemigo. Abandonar de vez en cuando el molde de las series adultas para coger aire es sano y el camino hacia ‘The legend of Korra’ está siendo una buena vía de escape.

viernes, 17 de octubre de 2014

El buen piloto que no esperabas

La temporada de estrenos americana no tiene gracia si no hay alguna ficción que sorprenda para bien sin saber muy bien de dónde ha salido. ‘The good wife’, ‘Arrow’ o incluso ‘Ugly Betty’ son algunas de estas series que no tenían el listón muy alto por la razón que fuera (un canal con estigma, una premisa de telenovela) pero que gustaron justamente por esto, porque aquello que prometían lo cumplían con creces. Eran series de resultados muy correctos que destacaban en ese mar de proyectos ambiciosos que decepcionaban.

En este campo de dramas que apuntan alto y se quedan a medias podríamos incluir tranquilamente ‘Gotham’. El nivel de ruido que generó durante el verano y que culminó con el estreno del piloto no hace más que dejar en evidencia que no convenció del todo. No es tanto una cuestión de audiencia, que baja gradualmente como casi todo, sino también de percepción: no suscita mucho entusiasmo y el ruido que la rodea tiene matices bastante peyorativos. Cuando se empieza a discutir si es la precuela del Batman de Christopher Nolan o del de Joel Schumacher, es que tienen un problema gordo.

En cambio, en la CW se están luciendo con una comedia que bien podría ser un absoluto desastre tal y como parecía indicar su título. No puedes titular una serie ‘Jane the virgin’ y que sea una buena serie, ¿no? Pues los prejuicios han recibido una buena bofetada porque esta comedia, que se basa en una telenovela venezolana, tiene el mejor piloto de la temporada, por lo menos si nos referimos a las networks. No es arte y ensayo, tampoco aspira a tener ningún premio pero sí merece un reconocimiento por proponerse un objetivo y ofrecer algo a la altura y muy digno.

Su argumento también es para levantarse y aplaudir de tan absurdo. Jane, hija de una madre adolescente, reserva su virginidad para el que será su marido, un policía con el que lleva años saliendo. Pero un día se va de revisión al ginecólogo y, sin querer, la inseminan artificialmente con el esperma de un amor platónico suyo. ¿De locos, verdad? Pues sumámosle una abuela que habla de la virginidad como si fuera un mito, añadámosle un actor de telenovela (dentro de esta telenovela) y una malvada que intenta retener a su marido para cobrar una cláusula de su contrato prenupcial. Pues esto, todo esto, consigue funcionar en los 45 minutos del piloto.

Quienes lean los medios americanos, podían esperarlo. Hacía tiempo que rumoreaban que era una de las mejores presentaciones que habían visto este año y aconsejaban a los lectores mayores que le dieran una oportunidad. Si les había gustado ‘Ugly Betty’, con la que guarda muchas similitudes de tono, también iban a disfrutar ‘Jane the virgin’. Pero tiene una ventaja con respecto a la serie de American Ferrara: resulta más honesta a la hora de heredar y parodiar elementos de la cultura latina de los Estados Unidos y, en mi opinión, esta no da dolor de cabeza.

El piloto no sale hace un magnífico trabajo presentando a la protagonista, una Gina Rodríguez que se hace automáticamente con el papel, también tiene un ritmo ágil que evita que se haga insoportable. Las familiares de Jane están bien retratadas, resulta cómica, encajan los momentos surrealistas (como el galán de telenovela que habla a la protagonista) y todos los giros propios del género son como heroína. Uno acaba deseando que esta serie fuera de Netflix para poder consumir todos los episodios uno detrás de otro.

Claro que este equilibrio, que permite que un concepto tan absurdo funcione como un reloj suizo en el piloto, es una rareza y ‘Jane the virgin’ lo tendrá complicado para mantener el nivel. Pero al César lo que es del César y, si toca hablar de pilotos que han sorprendido para bien, esta telenovela se merece el premio.

miércoles, 15 de octubre de 2014

La reputación de Carrie

Se puede tener manía a una serie, predicar que debería estar muerta y enterrada, y en la intimidad esperar que mejore. Es una lucha interna habitual, la de nuestro yo más racional y el más emocional, el que se agarra a aquello que una vez fue. Esto podríamos aplicarlo a las relaciones sentimentales y amistades pero no estamos en un blog de psicología (ni de problemas conyugales), así que vayamos al grano y hablemos de ‘Homeland’.

La serie tiene sus antecedentes, buenos y malos. Nos dejó con la boca abierta en 2011 y nos maravilló con el retrato de su heroína, las agallas de los guionistas y esa química entre Claire Danes y Damian Lewis, algo que no hubiéramos imaginado ni en un millón de años (o sea, el piloto que habíamos visto un mes y medio antes). Pero esto sedujo a Howard Gordon y Alex Gansa que prefirieron cambiar las reglas del juego y, en lugar de eliminar al sargento Brody, mantenerle en nómina para satisfacer un público que adoraba esa relación adúltera.

De aquí sólo fuimos a peor. No podían cambiar la misión de Carrie Mathison para así poder incluir a Brody y acabamos viendo una de las peores tramas de los últimos años (para una serie supuestamente de calidad). Sí, el atropello con fuga de Dana y su novio es imperdonable. Ellos debían ir a prisión y los guionistas también. Y esta necesidad de mantener a Brody también impulsó una tercera temporada agotada y desganada, como el fin de una relación donde los dos ya se han rendido pero nadie osa mencionar la palabra ruptura en voz alta.

Esta cuarta temporada, sin embargo, da buenas vibraciones. El plan de Gordon y Gansa siempre fue enfocar las temporadas con nuevos objetivos (más o menos como ’24’) y el primer episodio es inteligente a la hora de presentar la trama con garra y despertando la inquietud dormida del espectador. Podíamos adivinar los sucesos (sobre todo aquellos que conocemos las agendas de los actores, por decirlo sin destripar nada) pero ya tengo el gusanillo, y la falta de prisa en hacer confluir las tramas me gusta. Que la narración vaya al ritmo que deba, que este también era uno de los secretos de ‘Homeland’ (por esto cuando daban el giro nos sorprendían, porque creíamos estar viendo una trama a fuego lento).

¿Pero a estas alturas ‘Homeland’ puede volver a ser una buena serie? No lo sé y he aquí mi mayor duda: ¿cómo puedo pasar por alto que Carrie ascendiera al final del tercer año? La mujer que no cumple ninguna orden, la mujer que toda la CIA sabe que se enrollaba con un terrorista, la mujer a quien tuvieron que disparar para que no mandara una misión al garete... esta misma mujer fue ascendida a jefa de una unidad de inteligencia en el Oriente Medio. Vería con mejores ojos que Dawn de ‘Mad Men’ se convirtiera en directora de la agencia de publicidad.

Si asumimos que debemos pasar este elemento por alto, ¿debo verla como una serie de calidad? ¿Debo verla como un thriller al uso? ¿Puedo ser poco exigente con una serie que en su momento nos vendió que literalmente era lo mejor que había en televisión? No lo sé, la verdad. Pero veré esta cuarta temporada porque apunta maneras y me gusta el género. Y, si remonta, me compadeceré de la serie por no haber tomado este camino antes, antes de que su reputación fuera arruinada por completo.


P.D.Podcast: De 'Homeland' también hablamos en el último podcast de 'Yo disparé a J.R.', todavía influenciado por los pilotos de inicio de temporada. Aquí tenéis la guía del programa:
- 00': Presentación y comentario de 'Twin Peaks'.
- 08': 'Manhattan Love Story', otra rom-com.
- 19': 'Madam Secretary ' de Tea Leoni.
- 29': El reseteo de la T4 de 'Homeland' con spoilers.
- 50': 'American Horror Story: Freakshow', el arranque.
- 69': Inicio de la T3 de 'Arrow' con spoilers. 

lunes, 13 de octubre de 2014

Otoño en perspectiva

Los estrenos de otoño a veces hacen complicado transmitir la imagen global de la televisión americana. Todo es un baile de expectativas, resultados y cifras y, entre este blog y mis demás colaboraciones, no sé si doy una impresión general de qué se cuece como hacía otros años. Venga, voy a intentarlo.

Antes de septiembre, la tradición manda que debemos ilusionarnos. Hay demasiados nombres y proyectos excitantes como para comportarnos como si estuviéramos siguiendo un coche fúnebre. Luego llegan las presentaciones y descubrimos que había mucha mejor predisposición que buenos pilotos. ¡Pero esta también es la gracia de septiembre! Diría que desde que se estrenaron ‘Perdidos’ y ‘Mujeres Desesperadas’ hace diez años, la reacción es la misma.

‘Gotham’, como me temía, no ha estado a la altura de las expectativas y su exceso de villanos de Batman era tan desesperado que se esfumó todo interés. ‘How to get away with murder’ es la tontería filo-shondiana que podíamos esperar (y una copia de ‘Damages’ donde Viola Davis queda en evidencia). ‘Stalker’ es la enésima decepción de Kevin Williamson y los críticos se pondrán las botas con su explotación de la violencia sexista. ‘Scorpion’ es un sinsentido procedimental bastante entretenido y ‘Forever’ es otra serie de casos ligera y pienso seguirlas ambas, ni que sea por tener entretenimiento fácil en mi programación. Y es que 'Madam Secretary' es demasiado frustrante como ficción adulta rebajada y ‘The Mysteries of Laura’, por más que adore a Laura Lebrel, ni le pisa la suela de los zapatos a la original (unos zapatos que, por cierto, nada tienen que ver).

Otros remakes que no pienso seguir son ‘Red Band Society’ y ‘Gracepoint’: la adaptación de ‘Polseres Vermelles’ porque cualquier día de estos la cancelan y la de ‘Broadchurch’ porque es exactamente lo mismo y ni tan siquiera me entusiasmó la versión británica. ¿Y qué pasa con las comedias? Pues que tenemos comedias románticas que funcionan como ‘A to Z’, que demuestra que Cristin Milioti es de lo mejor que le ha pasado a la TV americana en mucho tiempo, y otras decepcionantes como ‘Manhattan Love Story’, donde Annaleigh Tipton y Jake McDormand hacen que recemos que estamos ante otra cosa. Karen Gillan y John Cho más de lo mismo: tendrán mucha química pero ‘Selfie’ es prácticamente insalvable. Hay que dejar de esperar milagros aunque, por si acaso, no dejaré de verlas.

Por suerte, la tradición también manda que alguno de todos estos estrenos nos acabará gustando bastante y se convertirá en una cita semanal (quien hubiera dicho que ‘The Golbergs’ se convertiría en una comedia tan simpática el año pasado). ‘Blackish’ tiene un segundo episodio correcto, ‘The Flash’ puede ser buen entretenimiento, Amazon nos tiene enamorados con ese proyecto tan indie llamado ‘Transparent’ y que está contribuyendo a discutir el papel de los transexuales en la sociedad americana, y Showtime ahora nos estrena ‘The Affair’ con un reparto maravilloso (pero ya sabéis que yo no me fío mucho del canal).

Y, si hay pocos espaguetis que se quedan pegados a la pared, no debemos olvidar que tuvimos un gran verano. ‘The Knick’, ‘Outlander’, ‘Manhattan’ y ‘Halt and Catch Fire’ no son una remesa nada habitual y sí muy privilegiada. En días como hoy, que es lunes, también debemos recordar que tenemos nuevos episodios de ‘Bob’s Burgers’, ‘The Good Wife’, ‘Revenge’ y ‘Downton Abbey’ (que no es americana pero es otra de las buenas). Otros creerán que ‘Boardwalk Empire’ y el regreso de ‘The Walking Dead’ son las grandes noticias de un día como hoy, y otras incluso 'Homeland'. Y esto son sólo los lunes, así que sintámonos afortunados que tenemos mucha buena televisión por ver, sean las novedades (que seguramente no) o nuestras viejas amigas.