jueves, 12 de abril de 2012

Shonda y el presidente

Shonda Rhimes es esa mujer que una vez dijo llorar mientras escribía la peor season finale de Anatomía de Grey. Esa en la que Meredith y Derek acababan rodeados por su futura casa hecha con velas (que aún está en construcción, por cierto) y que provocó subidones de azúcar a todos los diabéticos que aún seguían con la serie. Por eso, cuando la creadora televisiva decidió utilizar su talento para hablar de política y de los tejemanejes de Washington D.C., cualquiera pudo pensar que la profecía de los mayas podía no andar tan desencaminada.


Scandal, el nuevo proyecto de esta señora, es de esas series que, sólo viendo el piloto, se puede saber que no valdrá ni un duro incluso a largo plazo porque todas sus bases fallan. Estamos bastante curtidos en televisión como para saber que lo importante no es únicamente tener una buena idea, sino sobre todo importa saber ejecutarla. The Good Wife podría ser otra serie de abogados, Mujeres Desesperadas podría ser un placer culpable y Mad Men podría ser algo parecido a Trust Me, esa serie publicitaria de Eric McCormack que jamás llegó a ninguna parte, pero no lo son. Son más que eso y Scandal, sin embargo, jamás será algo destacable, por lo menos en el buen sentido.


Este drama que la ABC se reservó para el midseason porque sabían que la competencia la destrozaría (y también sabían que era morralla) gira alrededor de un personaje femenino supuestamente fuerte como Olivia Pope y su particular no-bufete de abogados (son “gladiators in a suit”, según ellos mismos, y jamás van a los tribunales). Esta mujer, que nos cuentan que es la más influyente de la capital, resuelve las crisis de imagen de los personajes públicos antes de que los escándalos salgan a la luz. Incluso los del Presidente, si hace falta. Y sí, hay que echarse a temblar cuando Shonda se remanga y decide humanizar a un ficticio presidente cuál médico cachondo del Seattle Grace. Horror.


Pero más allá de que en esencia es la enésima fantasía de esta señora (esta vez es la ex amante del “líder del mundo libre”), Scandal falla a todos los niveles. Su estética parece salida de la factoría Bruckheimer ya un poco caduca (especialmente de Justice, otro proyecto fallido con la que comparte también arrogancia). Peca de querer contar demasiado en muy poco tiempo, sin tacto y sin tener un sólo personaje firme y tiene demasiados errores de cásting, empezando por Henry Ian Cusick y pasando por Kerry Washington, de quien todos los medios hablan como si fuera alguien.


La Shonda de Scandal no es la que escribía las primeras temporadas de Anatomía de Grey, sino la que arrancó ese malísimo spin-off llamado Private Practice, donde todos los personajes conseguían no caer bien desde el primer minuto, sin cualidades que los redimieran. Como ya ha demostrado otras veces, confunde ser inteligente con ser arrogante, tener seguridad con ser imbécil y tener ideales con ser panfletista (el desenlace del piloto es bochornoso, al igual que cualquier dilema moral de Addison Montgommery en los últimos cinco años). Y lo peor es que todos estos defectos, que en Grey se racionan con bastantes virtudes, aquí se amontonan en cuarenta minutos de vergüenza ajena y diálogos tan irritantes como un gato rasgando sus zarpas contra una pizarra. Imperdonable.

6 comentarios:

Brais B dijo...

Yo no sé qué serie habrás visto tú porque de la Scandal que yo he visto desde luego que no. No podría estar más en desacuerdo en todo lo que dices.
Y además, creo que cuando se cae en el insulto y la descalificación, cualquier crítica pierde su punto.
Y no, no soy fan de Shonda ni de sus series anteriores.

roedecker dijo...

Salvo que llamar a Shonda Rhimes "creadora televisiva" lo sea, no sé dónde ves esos insultos.

Por otro lado, ya es la cuarta crítica negativa que leo de esa serie, y aún no ha caído ninguna buena... así que me fío más de lo expuesto por el autor del blog que de un comentario sin argumentos de un supuesto "no fan".

Crítico en Serie dijo...

Roedecker, gracias. A veces da pereza contestar a según qué comentarios. :)

Brais B dijo...

Llamar morralla y otras cosas que dices no me parece de rigor por mucho que os ofenda. Toda la entrada está llena de descalificaciones más o menos desragradables una detrás de otra. Me parece que no respetas ni un poco a quién le haya podido gustar la serie.
Encima vienes con esa mierda de "da pereza contestar según qué comentario.." Desde luego, cuánto ego hay por el mundo.
Nunca había comentado nada aquí y no pretendía montar un dilema pero esta será la última vez que lea este blog, menudas contestaciones.
Y al otro, pues casualmente antes de verla yo he leído críticas americanas que la ponían bastante bien, así que como todo será cosa de gustos.

Conchi Ll. Y. dijo...

Pues mira "Crítico en Serie", tu valdrás mucho pero los demás tambien y si no fuera por nosotros tu blog no sería nada por lo que no tendrías que contestar ningún tipo de comentarios. Opino igual que Brais B. Esta contestación
-"Crítico en Serie dijo": Roedecker, gracias. A veces da pereza contestar a según qué comentarios. :)-
es de lo mas "mal educada y prepotente que se puede dar a alguien". ¡Qué manera más descarada de hacer de menos a una persona! Como lleves así los negocios cierras volando. AAhhh...que eres periodista y estás acostumbrado a esas formas. Pues amigo mío..."Si al hablar no has de agradar es mejor callar". Muchacho, si no puedes edificar a las personas cállate que estarás mas guapo pero no descalifiques ni hieras a nadie y menos en tu blog. Saludos y hasta nunca porque me voy donde no cueste tomar mi opinión con la seriedad y respeto que se merece. Por cierto La Serie Scandal me encanta y revisar otras páginas para contrastar las críticas, muchas de ellas "muy positivas". Un cordial saludo

Elbio Rivero dijo...

Con casi diez temporadas sobre las espaldas, Shonda Rhimes se ha convertido en toda una referencia a la hora de hacer televisión y vaya que lo ha conseguido. Ahora con Scandal la cosa parece tornarse un poco más distendida, más allá de que la serie se presenta como un drama. Realmente lograr atraparte a medida que las cosas suceden y es muy dificil salir de la telaraña propuesta por Rhimes. Para quien desee verla, puede hacerlo desde http://www.bricocine.com