Esta es la continuación a la lista de lo mejor del 2008. Pinche aquí para ver las otras cinco mujeres January Jones
Quien adore Mad Men por sus chicos, la segunda temporada emitida en verano seguramente le pareció un poco más sosa. Quien, al contrario, prefiriera el potencial de Betty Draper, habrá disfrutado aún más con los publicistas de Manhattan. Después de perder el plus de la novedad y de mostrar la misma deliciosa ambientación, el contenido cogió más relieve e incluso el enfoque cambió. El personaje interpretado por January Jones prácticamente desplazó a Jon Hamm del primer plano. Los silencios de Betty, su pose artificiosa y su mirada perdida protagonizaron lo mejor del 2008. No de la serie, sino de toda la ficción en general. Además, merecidamente, Jones finalmente ha visto reconocida su labor: la nominación que ha obtenido para los Globos de Oro es una cuestión de justicia.
Sarah Shahi
Sarah ShahiLife apareció cual agua de mayo entre tanto CSI y detectives impersonales. Pero estaba muy lejos de la perfección. La pasión zen de Charlie Crews, por ejemplo, a menudo entorpecía los capítulos en lugar de mejorarlos. Y su compañera Reese estaba indignantemente desaprovechada. Sin embargo, durante la huelga de guionistas apretaron el botón de reset y formatearon unos cuantos aspectos de la serie. Ahora con la segunda temporada han conseguido insuflar más vida al personaje interpretado por Shahi. La dinámica establecida entre los dos compañeros, sin tener tensión sexual, es de alto voltaje. Y Reese incluso lo sobrepasa, alzándose como líder moral de Life. Los cambios ejercidos en la serie, no obstante, trascienden a una cuestión de personajes. Además de unos casos cada vez más curiosos, los responsables de la serie también han logrado asentar las bases de una estética propia: la música está ejemplarmente colocada, el tratamiento de la luz es único y el tono por fin se ha acercado más claramente a la comedia.
Evangeline Lilly
Evangeline LillyLa labor como actriz de Lilly no ha protagonizado ninguna revolución. Como Kate, uno de los personajes más interesantes de todo Perdidos, ha seguido teniendo las mejores historias, a pesar de quedar diluida entre tantos nuevos otros y tantas ópticas. Sin embargo, es imposible contemplar una lista de lo mejor del 2008 sin una representante de esta serie que revolucionó el panorama televisivo y que, pese a algunas voces que consideran que la cuarta temporada fue un error, está en primera línea por méritos propios. Los diálogos seguirán lejos de Shakespeare, pero la isla, las cifras y los vuelcos que da el corazón al ver la serie, confirman que estamos delante de algo grande, por tramposo que sea. Y tan sólo quedan dos temporadas. ¿Qué haremos entonces con las ansias? De mientras, que sigan jugando conmigo y que me tomen el pelo porque me encanta.
Sara Ramírez
Sara RamírezEsto sí que ha sido una revelación. ¿Quién hubiera esperado en septiembre que Anatomía de Grey sabría rectificar tan bien y sabría encaminar otra vez el Seattle Grace? El ritmo, que casi nunca se perdió y que funciona mejor que las mil acciones paralelas de Jack Bauer, se ha unido al sentido común de los guionistas. Este soplo de aire fresco viene de la suma de un conjunto de factores: una acertada vis cómica (la planta de dermatología, los retorcidos residentes), la aparición de sangre fresca (Hunt y la vieja amiga de Meredith), el renacer de los antiguos médicos (Yang, Bailey), el segundo plano al que se somete a los quemados (George, Sheppard, Grey) y, de una vez por todas, el buen uso de aquellos que estaban allí y no terminaban de despegar. Sloan y Callie, a los que no desarrollaban como entes independientes, ahora son dos personajes a los que seguir con lupa. Para empezar, su amistad ya es la más entrañable. Ahora el arrollador atractivo de Eric Dane y la deslumbrante sonrisa de Sara Ramírez ya pueden batirse en duelo con cualquiera de los médicos del hospital.
Molly Parker, Miriam Shor y Lana Parrilla
Estas tres mujeres, en el periodo veraniego, formaron uno de los tríos más formidables de la televisión. En la ficción estaban casadas y sus maridos teóricamente también eran los protagonistas, pero todo el peso emocional de Swingtown en verdad recaía sobre ellas. Porque esta serie no era solamente una brillante postal sobre la revolución sexual en los setenta para tres parejas de más de treinta: era una ligero y buen culebrón coral. Perdió gas a medida que se explotaban todas las variables posibles para meter en la misma habitación a los tres matrimonios, pero este rápido desgaste no quita mérito a los buenos ratos que aportaron en unos meses mediocres en cuánto a series. Unas situaciones corales muy bien conseguidas, el distinto trato de la imagen, la detallista ambientación y tres actrices en estado de gracia lograron convertir una defectuosa comedia liviana en un encantador placer de 13 episodios, cuyo fracaso probablemente también fue su salvación. No se necesitaba ni un minuto más.
Ellas, a la vez que sus series, han sido el 2008. Pero en este año ha habido otras dos mujeres que han luchado con uñas y dientes para aparecer en esta lista y no lo han conseguido al no estar sus comedias a la altura. ¿Quiénes serán estas dos guerreras que se quedaron a las puertas?
Molly Parker, Miriam Shor y Lana ParrillaEstas tres mujeres, en el periodo veraniego, formaron uno de los tríos más formidables de la televisión. En la ficción estaban casadas y sus maridos teóricamente también eran los protagonistas, pero todo el peso emocional de Swingtown en verdad recaía sobre ellas. Porque esta serie no era solamente una brillante postal sobre la revolución sexual en los setenta para tres parejas de más de treinta: era una ligero y buen culebrón coral. Perdió gas a medida que se explotaban todas las variables posibles para meter en la misma habitación a los tres matrimonios, pero este rápido desgaste no quita mérito a los buenos ratos que aportaron en unos meses mediocres en cuánto a series. Unas situaciones corales muy bien conseguidas, el distinto trato de la imagen, la detallista ambientación y tres actrices en estado de gracia lograron convertir una defectuosa comedia liviana en un encantador placer de 13 episodios, cuyo fracaso probablemente también fue su salvación. No se necesitaba ni un minuto más.
Ellas, a la vez que sus series, han sido el 2008. Pero en este año ha habido otras dos mujeres que han luchado con uñas y dientes para aparecer en esta lista y no lo han conseguido al no estar sus comedias a la altura. ¿Quiénes serán estas dos guerreras que se quedaron a las puertas?
Continuará...






