LA CRÍTICA AL RESCATELa fábula burtoniana de Criando Malvas se ha desmoronado. La ABC no es cadena de 6 millones de espectadores, y más cuando ha promocionado de forma tan bella uno de sus productos. No obstante, era fácil de intuir. Es terrible, pero cuando una serie no funciona, poco se puede hacer (ya me gustaría equivocarme y que despegara). Y quizás porque era tan predecible, quise que los Emmy apoyaran de forma más consistente al pastelero Ned (y la adorable Olive). Criando Malvas, cuyo título original es Pushing Daisies, necesita que la crítica la salve: un buen puñado de comentarios favorables, premios y estar en los ránkings de ficción de calidad son su única vía de supervivencia. ¿Habrán sido suficientes los tres emmys que cosechó en septiembre y que incluían el de mejor dirección de comedia? Eso espero.
ANGELINA ADOPTA UN VAMPIRO Ya lo ha indicado el Magazine de La Vanguardia este fin de semana, en un pequeño reportaje ilustrado con magníficas fotografías de Annie Leibovitz: ella es el Barack Obama de las celebridades. Es, en la opinión de un mitómano servidor, la personalidad más interesante del mundo (incluso más que el senador de Ilinois). Y la ficción no pasa por alto este hecho. Así, por esta razón, además de su generosidad materna, Alan Ball le regaló un guiño en su turbadora True Blood. En el segundo episodio apareció un periódico que publicaba que “Angelina adopts vampire baby”. Y es que, de ser los chupasangres una realidad, estoy seguro que adoptaría uno. Qué madre. Qué mujer.
BAUER Y BOBA FETT DEJAN QUE DESEAR
Al principio fui un entusiasta de The Middleman: su primera escena era magistral. Luego me desencanté, de tan light que era, pero, con el tiempo, le he acabado cogiendo cariño. Los casos son desestimables, pero la relación de Wendy con Lacey y Noser, o la ultracínica robot (ni House podría con ella) me han acabado encandilando. Es una cuestión de personajes. Además, contienen guiños para todos los gustos, más o menos freaks. El de Lacey adulando a los galanes y héroes del cine clásico (y western) y criticando a Jack Bauer y Boba Fett es uno de ellos. Esta fotogénica artista me tiene cautivado (aunque sigo sin recomendar la serie: casi entra en la categoría de placer culpable). ¿Hay alguien más que encuentre encanto a tan cutre producto?
ANGELINA ADOPTA UN VAMPIRO Ya lo ha indicado el Magazine de La Vanguardia este fin de semana, en un pequeño reportaje ilustrado con magníficas fotografías de Annie Leibovitz: ella es el Barack Obama de las celebridades. Es, en la opinión de un mitómano servidor, la personalidad más interesante del mundo (incluso más que el senador de Ilinois). Y la ficción no pasa por alto este hecho. Así, por esta razón, además de su generosidad materna, Alan Ball le regaló un guiño en su turbadora True Blood. En el segundo episodio apareció un periódico que publicaba que “Angelina adopts vampire baby”. Y es que, de ser los chupasangres una realidad, estoy seguro que adoptaría uno. Qué madre. Qué mujer.BAUER Y BOBA FETT DEJAN QUE DESEAR
Al principio fui un entusiasta de The Middleman: su primera escena era magistral. Luego me desencanté, de tan light que era, pero, con el tiempo, le he acabado cogiendo cariño. Los casos son desestimables, pero la relación de Wendy con Lacey y Noser, o la ultracínica robot (ni House podría con ella) me han acabado encandilando. Es una cuestión de personajes. Además, contienen guiños para todos los gustos, más o menos freaks. El de Lacey adulando a los galanes y héroes del cine clásico (y western) y criticando a Jack Bauer y Boba Fett es uno de ellos. Esta fotogénica artista me tiene cautivado (aunque sigo sin recomendar la serie: casi entra en la categoría de placer culpable). ¿Hay alguien más que encuentre encanto a tan cutre producto?

