lunes, 4 de agosto de 2008

¡The Closer está que arde!

Hay amores que matan y atracciones fatales. Brenda Johnson (Kyra Sedgwick) lo sabe perfectamente puesto que su amante inconsciente ha vuelto. Congratulado por la llegada estival de este monstruo de la pequeña pantalla, ignoré tal posibilidad. Ya había perdido la esperanza de que volviera tan perturbador Romeo. Intuía que, al estrenar temporada (la cuarta ya), habría alguna sorpresita en el guión. No esperaba que se tratara de él. Y es que, después de tres años, Billy Croelick ha vuelto.

Algunos no lo recordarán: Croelick (Jason O'Mara) fue el asesino que Brenda persiguió y que se libró de la justicia por falta de pruebas. ¿Su modus operandi? Matar a chicas e incendiarlas después. ¿Su tipo de mujer? Como Brenda: rubias, pequeñitas y no particularmente guapas. Y este hecho no pasó en balde: este episodio, digno de recordar, fue uno de los que sufrimos más por la agente de policía cuando constatamos la fijación que tenía el asesino con ella. Uno de los momentos cumbres de tal relación fue cuando la fue a buscar a casa, para cogerla desprevenida y tener una charla con ella.

No obstante, lo más preocupante de Billy Croelick no es su condición de psicópata, sino su relativa elegancia en las formas, su agudeza verbal (con continuas alusiones a fuegos e incendios, pero sin delatarse) y su innegable atractivo. Su mirada puede ser inequívocamente turbia, pero arde. Y, con esos ojos azules, adora a la protagonista de The Closer y esta admiración traspasa la pantalla. Es, sencillamente, química. Uno de los feelings más enfermizos que haya circulado por la televisión. Afortunadamente, ella no lo nota. De constatar tal atracción, Brenda seguramente acabaría reducida a cenizas. Literalmente.

Incluso Fritz, el paciente y enamorado novio de Brenda, es poco a su lado. Cierto instinto masoquista nos impulsa a querer que ella caiga en las redes de Billy. Claro que nosotros no estamos en su lugar y vemos tal relación con palomitas en la mano. Otro ejemplo de lo perturbados que también estamos los espectadores, ansiosos de riesgos y con ganas de otorgar el beneficio de la duda al primero que pase. Aunque sea con un mechero en la mano. Así que, si alguien sigue creyendo que Dexter es el asesino encantador por excelencia, por favor, que se baje estos dos episodios de la que es una de las mejores series de televisión de los últimos años.

Para quien quiera recuperar el primer episodio donde apareció Croelick, era el 1x12. La segunda parte de tan particular romance es el 4x01.

4 comentarios:

Ánade dijo...

La verdad es que pintas tan bien la serie que es imposible no tener curiosidad por verla. Como te comenté en otra entrada, he puesto a descargar los tres primeros capítulos, y prometo verlos antes de que acabe el verano. :-)

Un telespectador más dijo...

A mi no me termina de convencer, igual es porque solo he visto trozos sueltos por Cuatro.
Admito que la protagonista tiene carisma y puede dar grandes momentos, pero nose, le falta algo más que me enganche...

MacGuffin dijo...

Croelick tiene a su alrededor siempre un aura de amenaza bastante inquietante para Brenda, la verdad. Pero lo mejor fue ver que el "malo" era Leo, el marido de una de las "Embrujadas". Casi esperaba verlo desmaterializarse, como en la serie ;-)

Crítico en Serie dijo...

ánade, me alegro que gracias a mí empieces a ver The Closer. Brenda vale la pena.

telespectador, yo con un buen detective tengo bastante (además de buenos diálogos), y Brenda lo ofrece y con creces. Justamente, lo que tanto me gusta de The Closer es su personalidad tan humana.

y...

MacGuffin, sabía que de todos los seriéfilos que circulan por aquí serías tú la que alabarías conmigo The Closer. Lo de Leo sí que estuvo bien, me alegró mucho que no fuera Croelick para que así pueda repetir otro día. Lo veo a venir en una season finale, secuestrando a Brenda y preparando la gasolina... ¿no?