miércoles, 7 de enero de 2009

The Power of Goodbye

A partir de Internet Movie Data Base nos podemos enterar de en cuántos episodios aparece tal actor en tal serie. Gracias a las informaciones de las que disponen, uno puede saber, antes de que aquí se emite una serie, qué personaje durará más y cual menos. Las páginas de noticias tampoco escatiman a la hora de destrozar argumentos y momentos cumbre: semanas antes de que el personaje desaparezca, ya se han desvelado todos los motivos. Lo peor de todo, sin embargo, es que estos suelen ser personales en lugar de cualitativos. Quizá el actor en cuestión ha demandado un sueldo imposible, quizá era un homófobo, o quizá una actriz se había entregado a la bebida. Sea cual sea la razón, nunca juega a favor de la serie.

En Friday Night Lights esta temporada, en cambio, hemos podido ver ya dos despedidas que ninguna publicación pudo aprovechar para llenar páginas. A veces, los personajes se agotan y, antes de que desfallezcan y se les mantenga con vida enchufados a una máquina, es mejor dejarlos ir. Las marchas, de quien no diré los nombres para evitar spoilers (y porque pueden acabar volviendo), fueron ambas muy emotivas. Y no lo fueron de forma artificial, con guiones tramposos y lacrimógenos, sino que tuvieron en su forma y contenido la consecuencia de una evolución. Friday Night Lights nunca ha sido efectista pero sí efectiva y, con estos dos adioses, también demostró ser afectiva. Y, ver despedidas por el bien de una serie, es actualmente una extraña circunstancia que los ejecutivos y creadores no se atreven a llevar a cabo.

En la cadena Fox hay otro caso completamente contrapuesto: House. Al final de la tercera temporada Foreman, Chase y Cameron dejaron de trabajar para el cínico doctor y, en lugar de salir por la puerta delantera del hospital, se quedaron como buitres a la espera de su escena de gloria en el episodio. Desde entonces, y exceptuando a Foreman que incomprensiblemente (por insustancial) sí que tiene bastantes líneas cada semana, Chase y Cameron están enchufados a House de la forma más antinatural a la espera de recitar dos frases seguidas algún día (o, seguramente, de volver a sus puestos).

Tampoco se entiende mucho la estrategia de los responsables de House: aparte de la nueva ayudante Trece, los otros dos sosipavos tampoco aportan nada. Ahora no hay tres ayudantes de (poca) carne y (descalcificados) huesos, sino seis médicos que tan sólo son tres pares de batas (y porque no entro en la sodomización de Wilson, que dentro de poco lo vestirán de látex y lo ligarán a la pared a la espera de sus azotes). ¿Acaso los responsables no ven que esta situación tan sólo va en detrimento del producto final? Cuando el pesado, repetitivo y previsible doctor ocupa casi todo el metraje, debe elegirse quién rellenará los espacios restantes. Por lo que se ve no hay nadie con el valor necesario para solventar los problemas de peso. Se debe tirar por la borda a unos cuantos o sino acabarán hundiéndose todos. Por el momento, el nivel del agua sigue subiendo y, después de perder cinco millones de espectadores, seguro que hay más de uno con el agua al cuello.

11 comentarios:

Eldemo dijo...

Para mi House perdió la gracia y la originalidad en la tercera temporada, como no cambien rápido la fórmula va a acabar desapareciendo de la peor manera posible.

Adri dijo...

Gran post.

Tienes mucha razón con FNL. Ha sabido ver cuándo deshacerse de ciertos personajes y lo ha hecho de la mejor forma posible.

en cuanto a House.. me gustó el aire fresco que aportaron los nuevos a la temporada pasada pero, como a tí, no me cabía en la cabeza la presencia de los otros, que no aportaban absolutamente nada.

Aún no he empezado con la quinta, y espero que la cosa no decaiga. House siempre ha sido repetitiva y esquemática, es el formato y si te gusta, te gusta.. pero tienen que tener mucho cuidado y no descuidar a los secundarios porque pronto dejaran de interesarnos y por tanto, aburrirnos tanto que ni el doctor podrá levantar el episodio.

Anónimo dijo...

Las dos despedidas de FNL fueron perfectas pero me dio mucha pena perderlos y no puedo evitar pensar que el útimo en marcharse aún podía haber dado mucho grandes momentos en Dillon aunque sus tramas estuvieran lejos de los Panthers.

Lo que está haciendo en House con Chase y Cameron roza el patetismo.

osKar108 dijo...

FNL ha vuelto a demostrar lo grande que es pese a ser bastante desconocida, en la segunda temporada paso por algún bache, pero esta tercera temporada está volviendo a ser excelente y esas 2 despedidas no hacen más que corroborarlo y en caso de necesidad no sería descabellada alguna presencia de estos 2 personajes (si la historia lo requiriese).
Con House yo también pienso que llevan un tiempo en el que salvo contadas veces, los secundarios están cada vez más de relleno insustancial; y eso que pienso que cada capítulo de House es una pequeña joyita, pero ya ha habido veces en que he llegado a pasar momentos de aburrimiento (ligero), espero que sepan darle un poco de interés a la cosa o vayan pensando en darle un final (que se tomen su tiempo si lo ven necesario).
Clear Eyes, Full Hearts, Can't Lose!!!

Ánade dijo...

IMDb es, con toda seguridad, la mayor fuente de spoilers que nos podemos echar a la cara. A mí me da miedo visitarla, porque se descubren unas cosas...

Moltisanti dijo...

Para muertes anunciadas las de Perdidos. Me acuerdo que la de Eko la supe casi antes de que se estrenara la tercera temporada.

Sobre Imdb u otras páginas o publicaciones del tema, hay que tener mucho cuidado donde se mete la mano, nunca sabes por done pueden salir los spoilers indeseados. Seguro que a todos alguna de estas nos ha pasado...

MacGuffin dijo...

La primera despedida en FNL me tocó más la fibra, pero las dos se llevaron con la clase que caracteriza a esta serie.

Yo tampoco entiendoe qué pasa con el reparto de House. Hay demasiada gente, esto no es Anatomía de Grey, pero no parecen decidirse a desprenderse de ninguno. Aunque últimamente tengo la teoría de que le dan tanta cancha a Trece porque se la van a cargar (y aquí no sólo habla mi animadversión hacia ella). Eso sí, House es como CSI y lo ha sido desde el principio. No puede cambiar la fórmula porque ella es la serie.

Crítico en Serie dijo...

Exacto. House es una fórmula. Yo no abogo por un cambio sustancial en la serie (a mí la tría de la cuarta temporada me pareció demasiado). El problema está en que quieren introducir modificaciones pero no saben cómo. Que cambiaran el équipo era una buena idea: pero que desaparezcan los demás. En House había relativamente poco espacio para cinco secundarios. OCHO son demasiados. Luego la fórmula se estropea y no han logrado dar carácter a ninguno aparte de Trece.

MacGuffin, si House dura 10 años más, espero sufrir con Trece durante toda la década. Aunque, a mí parecer, Olivia Wilde debería probar con la gran pantalla. Es demasiado buena, guapa y morbosa para no darse esa oportunidad.

Nahum dijo...

"Cuando el pesado, repetitivo y previsible doctor ocupa casi todo el metraje"

Por fin encuentro a alguien que lo dice alto y claro.

A mí con una temporada me bastó. Es un buen producto, pero ahí se agota. Me da que le pasará lo mismo a The Mentalist, por cierto.

MacGuffin dijo...

¿Pero no tienes esa sensación, Crítico, de que toda esa exposición de Trece no augura nada bueno para ella al final? Objetivamente hablando.

Crítico en Serie dijo...

Nahum, gracias. Yo House lo miro cuando no tengo nada mejor que ver. Sus buenos tiempos acabaron (aunque no para la audiencia española, afortunadamente para Cuatro, que sin House se estrellaría).

MacGuffin, claro que esta exposición no augura nada bueno. Al final de esta temporada (o quizá se lo guardan para la siguiente), Trece tiene muchos puntos para desarrollar la enfermedad. Qué miedo me dan. Sólo faltaría que viéramos episodio a episodio cómo empeora y cómo se ríe House de ella.