lunes, 20 de abril de 2009

El infierno en Los Angeles (Crítica de Southland)

Sólo 9.800 agentes de policía patrullan la ciudad de Los Angeles, un área de 500 millas cuadradas y cuatro millones de personas...

Un pequeño tributo de respeto hacia la policía abre Southland. Luego vienen los créditos: fotográficos, históricos, sucios y acompañados por una melodía tan dura como sensible. Provocan un nudo en el estómago. Son una advertencia de lo que está por llegar, una serie cruda y tan entretenida y efectiva como la propia introducción. Porque desde que empieza atrapa, asquea y emociona con esa ciudad de Los Angeles que poco tiene que ver con el glamour de Hollywood y sus alfombras rojas.

Los policías (y personajes) son tan humanos como prescindibles. Ellos están en un segundo plano, tras esa inabarcable ciudad, las razones que ocultan y las acciones que ejecutan. Pero sería erróneo considerar que Southland menosprecia a alguno de ellos. Sus vidas están latentes en todos sus movimientos y en cada mirada. Si algo ha logrado cada intérprete del muy competente y homogéneo reparto es forjar su propia mirada, una expresión en los ojos que comunica más que cualquier explicación.

El protagonista absoluto, sin embargo, es Los Angeles. Y una visión de ella muy poco complaciente, retratada cámara en mano, con una fotografía que acentúa los defectos y con una población básicamente formada por bandas, ex prostitutas y drogadictos. Pero en esta perspectiva no hay una simple repulsión hacia la aplastada ciudad.
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Southland huye del pesimismo, del tremendismo y también de los moralismos. Contrarresta la objetiva desgracia con algún atisbo de esperanza y deja una vía de escape que elimina el malestar y permite ir a dormir a continuación. No quiere castigar al espectador, probablemente gracias a su naturaleza generalista que, aunque se la pasa por alto en la temática y las formas, evita ciertos excesos que a menudo se asocian a los productos de pago.

20 comentarios:

Moltisanti dijo...

No me llamaba nada en absoluto más allá de volve r aver al bueno de Ben McKenzie. Empecé a leer maravillas sobre ella (excepto el ya famoso pip a los insultos) y me la puse a bajar. Aún no la he visto pero creo que valdrá la pena.

Crítico en Serie dijo...

El piiip a los insultos lo entiendo porque para emitir en abierto no puedes pasarte el rato diciendo "fuck!ng" por todas partes. Pero si hubieran obviado cualquier tipo de insulto o haber optado por eufemismos, quizá se les hubiera acusado de poco realistas. Y la serie busca un realismo pesimista pero no obsceno.

ALX dijo...

Me convenciste, he estado leyendo buenas opiniones y creo que al final voy a poner a descargar el piloto. Al menos un policiaco que parece alejarse un poco de toda esta moda de los procedimentales. Ya te diré cuando la vea.

Mlo dijo...

Está muy bien hecha pero como comento en mi blog, esta serie es un cruce entre Crash, The wire y el reality American Most Wanted (en este reality ponen el pi que comentais), y a mi el prota de The OC me parece como demasiado lánguido. Espero que pase la etapa de novato rápido y no sea otro Ethan Hawke en Training Day

satrian dijo...

Que pronto se curan en salud con Ben Mackenzie, cuando su compañero le dice que parece salido de 90210, así se evitan comentarios como que hace este pipiolo en esta serie.
A mi me ha gustado, pero esa escena de la conversacion con la hermana del chaval me ha recordado mucho a Urgencias que te quitaban el amargor con un caramelito al final.

osKar108 dijo...

Pues no es la primera vez que leo buenas criticas de esta serie, bien, bien.

¡Saludos!

Harmony dijo...

A mi me ha encantado el piloto y a la de ya voy a ver el segundo, me ha parecido una serie dura, con garra, diferente a lo que nos han ofrecido últimamente. De momento, de lo mejorcito de la midseason :)

Jose J. Villaluenga dijo...

El capítulo piloto ha sido de los mejores de esta temporada.

El segundo cap lo pillé con muchas ganas y ya no ha estado a la altura, esperemos a ver el resto...

missmole dijo...

Habrá que verla entonces porque parece de lo mejorcito de estos estrenos de midseason por lo que cuentas!!

Saludos

MacGuffin dijo...

Sólo es de esperar que, como Crash o Turno de Guardia, no se desinfle. Está bien volver a los policíacos tipo Policías de Nueva York, pero su horario es el que va a desaparecer el año que viene con Jay Leno. Veremos.

Nahum dijo...

¿Tiene un aroma a The Shield suavizada para todos los públicos o es solo mi impresión?

MacGuffin dijo...

Lo tiene, lo tiene.

Series On Air dijo...

La verdad es que la serie no tiene mala pinta y promete, pero tenemos que darle un tiempo para observar que camino toma. A partir del cuarto-quinto capítulo veremos su valía real.

Al menos no parece la clásica serie policiaca, pero hay muchas que han empezado así y luego desaparecen, caen una monotonía insufrible. Aunque a nivel de dirección y grabación es sobresaliente, saben encantar al público con los escenarios.

Crítico en Serie dijo...

ALX, ya leeré tu opinión en el blog. ;)

Mlo, yo pasé de Crash. ¿Valía la pena? Porque las críticas que vi la dejaban como una serie muy vulgar y fallida...

Satrian, Ben McKenzie puede no ser un actor sobresaliente (y ser un mal actor), pero para hacer de lo que hace en Southland queda perfecto. Ryan de OC, en cambio, le quedaba muy grande.

osKar, ya sabes. ;)

Harmony, "con garra", exacto. Seduce a los cinco minutos y te desnuda emocionalmente al final. Quedé encantado, sin esperármelo.

Jose, el segundo episodio tampoco ha estado nada mal. Si todos fueran así... seguiría siendo una buena serie. El problema es que esa fiesta de policías fue un poco demasiado para mi gusto. Prefiero obviar un poco ese mundillo un tanto desagradable y de bromitas forzadas típicas.

missmole, es un must-see!

MacGuffin, yo me preguntaba lo mismo. Es una serie de las 10, no de 9 u 8. ¿Cómo se lo harán? Leno renunciará a una noche?

Nahum, pero no es exáctamente The Shield. Esa serie era un retrato de un policía tirando a corrupto y que centraba el relato. Southland es 100% plural y amante de la ciudad, además de no ser policías ni perfectos ni tan bestias como Vic Mackey.

Series On Air, está claro que con un par de episodios no se puede determinar si será una gran serie como tónica general. Sin embargo, un par de episodios es representativo y con el tiempo ya tocará otra crítica para confirmar y especificar el rumbo tomado.

Ánade dijo...

El piloto promete, desde luego, pero no estoy seguro de si la serie me va a gustar. Demasiado pretenciosa para mi gusto. A ver qué tal el segundo capítulo.

Javi el Fresco dijo...

Pues me habéis convencido para ver el piloto. La música me suena y mucho. La utilizaban en un programa de televisión en España, pero ahora mismo no me acuerdo de cual. Me lo podríais decir alguno? Thank you.

Fernando dijo...

¿Alguien sabe por qué se ha quedado en sólo siete episodios?

Crítico en Serie dijo...

Fernando, si tiene 7 episodios es porque es una serie de midseason. Esto quiere decir que llega a mitad de temporada con unos cuantos episodios para que la cadena pueda comprobar si funciona con la audiencia. Pero no te preocupes, que en septiembre volverá con nuevos episodios, pese a que tuvo un gran estreno y luego su audiencia fue desapareciendo. Por suerte, en el 7º episodio remontó a más de 6 millones, algo que a la NBC ya le está bien. La pondrán los viernes.

Y debo decir que fue una gran noticia, porque el último episodio me pareció genial. Qué gran momento el de Regina King sola con la testigo en casa.

urban dijo...

Pues después de ver el 7º capítulo tengo que decir que se deja ver la serie. Vamos que no está mal.Pero aún le falta remontar el vuelo para la próxima temporada. Yo creo que una vez presentados los personajes, aumentará en emoción.

Crítico en Serie dijo...

urban, es que después del séptimo episodio, con ese predecible pero fatídico final y esa tensa escena en casa de la policía, Southland gana muchos puntos. Yo, por otra parte, ya quedé viciado de esa rutina policíaca. Tiene algo.

Debes saber, pero, que ahora en la segunda temporada creo que enfatizarán en dos personajes: el de Benjamin McKenzie y Regina Hall. Los que, de hecho, ya eran los protagonistas morales pero sin que los guionistas se atrevieran del todo. A ver si con que el peso recaiga en ellos gana un poco de profundidad. Que aparte de cierta rutina documental, un poco de empatía y emoción no hace daño a nadie.