lunes, 24 de agosto de 2009

Anatomía de un escándalo

Rumores en el universo televisivo, los hay patadas. Hechos comprobables, menos. A Anatomía de Grey, sin embargo, le ha tocado la lotería en este apartado: no solamente lleva 5 años llevándose el target comercial de su franja horaria, sino que sabe entretener a su audiencia y a los chismosos con sus continuas trifulcas y polémicas. La de estos días: la grabación pseudoporno de Eric ‘McSteamy’ Dane, el doctor Caliente del Seattle Grace.

En el vídeo no hay sexo, aunque esto no significa que no sea explícito. En él aparece Dane con su mujer Rebecca Gayheart y la ex Miss USA Kari Ann Peniche haciendo un coloquio sobre cuales serían sus nombres artísticos de trabajar en el mundo del porno. Y esto efectivamente lo hacen desnudos, fumando algo que (con buena fe de mi parte) podría ser un porro y con las dos chicas en la bañera. Según los implicados, no pretendían hacer un trío, sino que sólo charlaban en pelotas. ¿Hacen falta comentarios?

Este es, de largo, el cotilleo más morboso protagonizado por los actores de la serie, pero está por ver si será el más longevo y con más consecuencias. De momento, este honor aún lo mantiene el FaggotGate, ese penoso episodio que empezó como un rumor y terminó con el despido de uno de los protagonistas.

De no haber ocurrido en el set de rodaje y de no haber tenido connotaciones homófobas, el Doctor Burke seguramente seguiría trabajando en el hospital. Pero cuando un día, durante la grabación de la tercera temporada, Isaiah Washington soltó a Patrick ‘McDreamy’ Dempsey donde se había metido el “maricón” que lo seguía por todas partes (T.R. ‘O’Malley’ Knight), ya no hubo marcha atrás. Él lo quiso ocultar, pero la adorable Katherine Heigl y el propio Knight lo confirmaron en una gala de los Globos de Oro. Y de nada le sirvieron a Washington las disculpas y las charlas con homosexuales para rehabilitarse. De su boda con la Doctora Yang se fue directamente al infierno, o sea, ese espantoso remake de La Mujer Biónica.

El despido no sentó nada mal a sus compañeros, pues era una especie de Shannen Doherty contemporánea (aunque esta terminó en mito e Isaiah en imbécil). Y dos temporadas después, la cardiocirujana que lo remplazaba, interpretada por Brooke Smith, desapareció en el parking del Seattle Grace sin dejar rastro. Tuvo una discusión con Callie, fue a buscar el coche y abandonó la ciudad. ¿La versión oficial? La médico no gustaba a los empresarios de la cadena. ¿La de las malas lenguas? Tenía una relación demasiado lésbica en la ficción. ¿Y la realista? Era tan fea que les incomodaba ver cómo se retozaba con Callie, de sangre caliente.

Pero la reina de los encontronazos (y con derecho a diva) es Katherine Heigl, que en la ficción es la alegría de la huerta y después, una vez se apagan los focos, no tiene mucha mano derecha con la gente. Primero, encendió el debate del FaggotGate con sus declaraciones (que terminaron con el juicio mediático a Washington) y luego, cuando Anatomía de Grey empezó a perderse por los pasillos del hospital y triángulos amorosos imposibles, se negó a participar en los Emmy.

Según ella, no había tenido material suficientemente bueno para presentarse o, lo que es lo mismo, declaró la guerra a los guionistas y a la todopoderosa Shonda Rhimes. Y estos días, con la vuelta al rodaje de la sexta temporada, ha vuelto a prender fuego entre el equipo de la serie al quejarse de la tortura que suponía trabajar 17 horas seguidas, cuando se tuvo que comprimir el trabajo por culpa de los actos promocionales de su película La Cruda Realidad. Yo sigo en mis trece de que era una broma y que quisieron tomársela lo peor posible.

Pero Anatomía de Grey no ha terminado y, por lo tanto, aún pueden haber unos cuantos choques y escándalos (algo que, con Heigl entre sus filas, es prácticamente una garantía). Habrá que ver, por ejemplo, si se castiga al Dr. Macizo por su conducta privada o si aprovechan el embarazo de Ellen Pompeo para experimentar con la serie y comprobar si funciona sin la protagonista. Y, si no, siempre nos quedará la deserción de Knight, que ni ha querido rodar un episodio de homenaje a O’Malley después de que su presencia acabara reducida en cameo (el porqué de la mala sintonía entre Rhimes y el actor sigue siendo una incógnita que debe revelarse). Claro que, en una serie coral como esta, nunca se sabe por dónde pueden venir los tiros, ni cuál será el próximo médico en quitarse la bata delante de un amante con ínfulas de director porno.

6 comentarios:

NEWS SOCIETY NETWOR dijo...

Se que muchos van a querer decapitarme por este comentario, pero estoy perdiendo el interes por esta serie que en su momento fue una de mis favoritas, pero entre sus problemas dentro del set y cinco años aguantandio a la gris de su protagonista, piebnso que la calidad de la serie a bajado mucho, aunque en realidad nunca fue tan alta. Tal vez sea el desgaste o simplemente que me ha dejado de gustar la historia,lp sierto es que aun evaluo si la seguire esta temporada.

saludos

Un telespectador más dijo...

Si es que el set de rodaje daba para un reality en si mismo, y lo que es peor, es que en algun sitio leí que pretendian hacerlo...(espero que sea una roma...xD). A ver qué nos depara este inico de rodaje, por alguna más se montará seguro...

Saludos!

ALX dijo...

T.R.Knight decía que fue por su salida del armario. Que a Shonda no le gustó que lo hiciese y que por eso le "castigó" de esa manera. Por mi encantado, porque su personaje dejó de ser interesante y mínimamente soportable desde hacía unas cuantas temporadas.

Y en cuanto a la Heigl, de ella bien se podría decir que calladita está mas guapa.

En cuanto a la marcha de Meredith un tiempo la van a aprovechar para darle el protagonismo a Lexie y ver si funciona. Leí una entrevista a Shonda en la que decía que asumía que sus actores se iban a ir marchando y que quería probar a ir renovándolos.

A ver que tal la sexta temporada.

Allegra dijo...

A mi q no me vacilen: si ese video llega a ser en un bosque y lo ponen en Callejeros no tendría nada de sexual. Lo q pasa es q Dane, su mujer y la amiga son naturistas... pero en versión adinerada.
Igual es que en este país nos criamos viendo a las mama chicho, aMarlene Mourreau enseñando el culo en el Semáforo y los numeritos de Crónicas Marcianas, pero el video no me resulta ni medio cochino siquiera xD Están en bolas... ya ves.
Y a Janet Jackson se le vio una teta... q miedo xDDDDDDD
Que manía tiene los americanos de darle importancia a las chorradas.

Crítico en Serie dijo...

NSN, esta quinta temporada fue una remontada en toda regla. Recobró esa frescura perdida. Pero bueno, que cada uno piense lo que quiera. Yo creo que hay muy pocas series que espere con tantas ansias como esta.

Telespectador, las declaraciones de Heigl, el despido de Isaiah... no huele a farsa, sino a puras desaveniencias.

ALX, ¿Cómo quería Shonda que T.R. no saliera del armario, después de lo de Isaiah? Pero opino igual que tú: mejor que lo echaran. El chico tiene carisma cero.

Pero lo de Lexie me da miedo. A la chica le han otorgado muy poca personalidad cuando han conseguido grandes logros con Callie o Sloan. A ella, en cambio, se la crean a trompicones. Cae mejor que Meredith, pero a fin de cuentas es lo mismo sin ese lado depresivo nunca creíble.

Allegra, si tú quieres creer que son unos naturistas, muy bien. Pero venga, que querían montar un trío y filmaron la preproducción. Otra cosa es si hay para escandalizarse o no, y yo creo que en este caso era inevitable. Famosos en pelotas fumando véte a saber qué, es materia prima de tabloide. Y digo lo de siempre: "Si no quieren que se filtre, ¿por qué demonios se filman?" Como si con lo de Rob Lowe, Paris Hilton y Colin Farrell no pudieran haber aprendido la lección.

Allegra dijo...

Jo bueno... igual vivo en mi mundo de color o soy muy inocente (a mi modo) xDDD pero reconocerás q a estas alturas de la película ya hay pocas cosas q puedan escandalizar. Y yo debo de estar muy curada de espanto porque esa no lo hace.
Aunque lo que es absolutamente cierto es que por casualidad no fue. O querian darse publicidad o arrastran un retraso muy gordo.