domingo, 29 de noviembre de 2009

La sequía del Saturday Night Live

January Jones es la inquietante madre de la familia Draper en Mad Men. Y su Betty, de pose extremadamente rígida, ha estado en el limbo durante más de dos años. ¿Se trata de una barbie acomodada interpretando un inadecuado papel de buena esposa? ¿O más bien el de una actriz con pocas dotes intentando encajar en el decorado? La aparición de Jones en el Saturday Night Live nos sacó de dudas: Betty Draper es el trabajo de su vida, pues difícilmente encontrará otro papel con el que disimular sus carencias.

Ella ha sido, de momento, la invitada más vilipendiada de las que han pasado esta temporada en el programa. Ni tan siquiera supo tirarse un pedo con gracia en un sketch basado en La Ventana Indiscreta donde ella hacía de Grace Kelly, o sea, la madre de Betty. Pero es que tampoco tuvieron más suerte Megan Fox y Drew Barrymore, esta última experta en el terreno de la comedia. Y los medios del país no paran de decirlo: la decadencia de SNL es tanta, que ya hay quienes lamentan que siga en antena.

Sin embargo, no hay porqué alarmarse: las audiencias lo apoyan seguramente porque hay una competencia poco interesante y en realidad el concepto no es caduco. El problema está en unos guiones errantes que, si bien nunca han sido constantes, ya no tienen chispa. Huele a comodidad y a putrefacción en la sala de guionistas. Y es que sólo hay que ver cómo se repiten para sobrevivir durante su sequía creativa. Echan mano de su particular galería de freaks, pero el resultado ya no es el mismo.

Por culpa de esto, Kristen Wiig ha pasado de ser one of the funniest women in America a la cómica más cansina del panorama televisivo. Sí, ella es capaz de cantarte Björk y hacerse la borracha como nadie en el plató, pero estar en cada gag y con los mismos tics está gastando su imagen a base de bien. Quizá el equipo cree que los saca del atolladero, pero una vez Wiig esté hecha cenizas de tanto quemarla, no habrá quien levante el programa.

A todo esto se le ha sumado la incorporación de la joven Jenny Slate, que no encuentra ni el tono ni el lugar en este desbarajuste, ni tan siquiera después de soltar su “f*** bomb” sin querer durante un sketch (algo atroz en Estados Unidos), y que encima debe luchar con el fantasma que la persigue por el plató. Porque tener que sustituir a Michaela Watkins, que pasaba más desapercibida que Wiig pero lograba mantenerse en pie, no es fácil, y más cuando debes heredar alguna de sus caricaturizaciones (porqué la despidieron a día de hoy aún no está claro).

¿Lo que piden desde la crítica? Menos Wiig, más bromas pop (algo que con Taylor Swift no pudieron evitar y por eso se llevó el gato al agua con su monólogo), menos repeticiones y más cameos inesperados (aunque la de Madonna con Lady Gaga fue, más que sonada, bochornosa). ¿Qué añadiría? Una renovación drástica entre los guionistas, más caras frescas en el reparto masculino y un Weekend Update más perspicaz (el recuerdo de “bitch is the new black” le hace mucho daño).



Claro que yo no me quejo de los invitados porque me encanta ver si salen intactos los famosetes ante semejante reto. ¿La próxima semana? La inigualable Blake Lively. ¿Quién puede pedir más?

He aquí dos vídeos de Taylor Swift. En el monólogo se mete con Joe Jonas, bromea sobre su posible romance con Taylor Lautner (invitado en un par de semanas) y Kanye West. ¿El segundo? La parodia de Crepúsculo.











3 comentarios:

shiamfkb dijo...

Me ha gustado más la parodia de Crepúsculo que la propia película xDD

WATANABE dijo...

Hace mucho que no veo un episodio de Saturday, creo que el último fue el de Banderas. Por cierto bastante divertido. Por entonces Kristen Wiig era mi favorita, aunque por lo que te leo la cosa a empeorado mucho. Si me recomiendas alguno de los últimos quizás me anime a retomarla.

Crítico en Serie dijo...

shiamfkb, ¡qué mala que es la gente con Crepúsculo! Hay tanto odio hacia la saga, que me radicalizo cada vez más. Al final me confesaré como Twilightero con todas las de la ley (y aún no he visto Luna Nueva).

Watanabe, ¿cuándo fue Banderas al SNL? El problema que tiene este programa es que cuesta recomendar uno en concreto. Más bien son los gags los que pasan a la memoria. Pero seguramente el que tiene más gags redondos es el de Scarlett Johansson. Tenía 3 o 4 muuuuuuuuuy buenos y la chica estaba graciosa (como alien calva que sale de la barriga a lo "desafío total" era sensacional). Y, así rápido, también recuerdo Bradley Cooper: no recuerdo el balance del episodio, pero sí la reunión de "malotes de película" en la que él hacía del malo de Karate Kidd y entrevistaba a Hannibal Lecter, el malo de Jungla de Cristal y también a la chunga de Atracción Fatal. Eran esos tiempos en los que Wiig cada vez que aparecía hacía troncharnos. Lástima que la estén desgastando... (sus parodias del Today Show me encantan: cuando fue Zac Efron se lució especialmente).