lunes, 25 de abril de 2011

Carne para mitómanos

La predisposición a que no te guste algo es una variable que puede estar allí y con la que difícilmente se puede luchar. Bueno, una genialidad siempre ayuda a cambiar de idea, a dar un golpe de efecto con el que pases de la indiferencia al amor en pocos segundos, pero para ello también se debe dar una oportunidad en condiciones. Yo creía habérsela dado a Entourage hace algunos años, cuando tropezaba con ella por televisión y no veía poco más de cinco minutos. Una vez hasta vi un episodio entero (el de la mansión Playboy de Hugh Heffner), casi por obligación, y recuerdo que pensé como siempre: “bah, una comedia muy hetero y con mujeres objeto. No es para mí”.


Así que os podéis imaginar mi cara de estupefacción cuando decidí empezarla en condiciones y descubrí que estábamos hechos el uno para el otro, como quien de repente se encuentra conque el chico de la cafetería de debajo de casa, del que siempre pasas, es el hombre de tu vida. ¿La razón? Es una serie perfecta para mitómanos, para todos aquellos que soñamos alguna vez con entender cómo funciona la meca del cine y sus pequeños entresijos.


Por ejemplo, hace poco una amiga me preguntó cómo se lo montaban Jay Leno, Craig Ferguson o Jimmy Kimmel para tener unas entrevistas tan fluidas. Hasta qué punto había un guión o simplemente predisposición y preparación por parte del propio invitado. Pues si hubiera visto ‘Talk Show’ de la primera temporada habría tenido una respuesta. Sí, sé que es una ficción, pero no quita que seguramente es lo más cerca que vamos a estar del Hollywood lifestyle que se esconde tras las fotografías robadas de las revistas y también sobre lo difícil y frágil que es abrirse camino en la industria. Al principio cualquier paso en falso puede comportar la ruina.


En esta primera temporada básicamente es lo que vemos. Vincent Chase, un joven guaperas que viajó hace ya algún tiempo a Los Angeles con sus tres amigos de toda la vida a los que mantiene, quiere consolidarse y vivir, como deja él bien claro, pasándolo bien. Por eso, aunque le gusten “todos los juguetes” a los que se ha acostumbrado (consolas, mansiones, piscinas privadas, coches de lujo, fiestas), decide participar en una película indie tras un taquillazo que le podría abrir las puertas a proyectos más comerciales. Y lo mejor es que, en el fondo, él es un vehículo, la excusa a partir de la cual podemos conocer a Hollywood. En una serie plagada de personajes bien definidos y con personalidades muy marcadas (Ari, el agente interpretado por Jeremy Piven, brilla con luces de neón cada vez que aparece en pantalla con su voracidad y actitud sharkiana), Vince es el menos atrayente de todos ellos (pero sí el que tiene la cara money-maker).


Por esto, aunque Adrian Grenier salte a la vista porque es la estrella en la ficción, el protagonista es Eric (Kevin Connolly), el mejor amigo de la función y que permite que haya un centro emocional en la serie. En un producto como Entourage, tan meta y superficial por definición, se agradece alguien que mantenga la trama un poco con los pies en el suelo. Puede que acabe pasando por el aro en la mayoría de las ocasiones pero, a diferencia de Vince y el resto del séquito, no olvida sus deberes y objetivos tan básicos como encontrar una mujer que le quiera, algo que los demás parecen haber olvidado acostumbrados a la vida fácil y sin ataduras que les permite ser Vince o estar con Vince.


A veces sólo necesitas el momento adecuado y un personaje apropiado con el que conectar para poder disfrutar de una serie. Mi nuevo romance ya ha empezado.

7 comentarios:

Jorge dijo...

Tienes razón, totalmente recomendada a los amantes de este mundillo y sus tejemanejes. La serie es impresionante. Para mi, es de lo mejor que he visto nunca, y la razón es que podría pasarme horas viendo capítulos seguidos sin aburrirme.
Vi las 7 temporadas que hay de momento y todas sin desperdicio.
Y aparte de Jeremy Piven está también Kevin Dillon, que en la última temporada llega a un nivel de interpretación brutal.

Quién me diera ser uno de ellos...

Deyre dijo...

Yo también empecé la serie con desgana, pero al final me acabó conquistando con ese retrato tan interesante de las entrañas de Hollywood. También tenía prejuicios con Jeremy Piven (estaba hasta las narices de que siempre ganase Emmys), pero me encanta su desquiciado personaje.
Ahora le tengo ganas a la última temporada. Qué pena que ya falte menos para que se acabe.

El Devorador dijo...

No te vas a arrepentir de verla. Y espera a ver la cantidad de autointerpretaciones que pululan por la serie. Lo digo porqué siendo mitómano de alguna manera te deja más satisfecho.

Crítico en Serie dijo...

Jorge, estoy en este punto también. Llevo dos temporadas y media y estoy completamente obcecado con la serie. Podría hacer maratones interminables. Todos tienen alguna joya. Eso sí, dudo que Drama se convierta nunca en mi favorito. Le tengo bastante manía :) (Nos equivocamos a la hora de elegir amigos, creo yo)

Deyre, pues pasamos por un proceso parecido. Piven es un puto crack. Creía que sería una interpretación demasiado histriónica... e histriónico lo es un rato, como le toca, pero con unos puntos magistrales. No sé cómo se lo hace, pero lo que podría ser una caricatura le queda muy humano y genuino.

Devorador, el tema 'cameos' lo he dejado para otro post, que si quiero comentar la serie a medida que avanzo las temporadas necesito guardarme algo de material. ¿El cameo que de momento más me ha sorprendido? El de James Cameron. No creía que se prestara a estas cosas.

Beldar dijo...

Pere, si te gusta ver los entresijos del mundillo no te puedes perder la peli Teenage Paparazzo ( http://www.imdb.com/title/tt1232206/ ).

Una peli que hizo Adrian Grenier después de hacer la serie de Entourage transformado a su manera en Vincent, el actor que se convierte en su personaje, todo des del punto de vista de los paparazzi en Hollywood, concretamente un paparazzi adolescente, todo presentado en forma de documental, pero con colaboradores de 'bastante' categoria, a mi me gusto un monton!

Saludos!

Labekoa dijo...

Si Entourage hubiera nacido en otro momento o en otra cadena, seria la estrella de la programacion (Showtime, quiza?) pero en HBO con su empeño en la trascendencia y en el drama siempre la han tratado como la hermana pequeña y no le han dedicado demasiada atencion. Y sin embargo es mi favorita de la cadena. No repetire lo dicho, enumerando sus virtudes, que son las que has comentado en el post, pero si dire que es una de las series que tengo que acumular, de otra manera la espera se me haria insoportable entre episodio y episodio.
Cada una de las temporadas la devoro en un par de sesiones, y cuando se acaba siempre me quedo con ganas de mas. No se que hare este año en su ultima temporada, probablemente no tenga la paciencia y la lleve al dia pero se que lo voy a pasar mal.
Como despedida de la serie dice el creador, que llevaran al grupo a los infiernos, y es probable que me deje un sabor de boca amargo. Pero la fama tiene un precio, y ya es hora de que estos chicos empiecen a pagar.
Por ultimo... Eric? Eric? amigo Critico, te concedere que todavia estas empezando y puede que el chico te parezca el eje moral de la trama, pero ERIC??? es el personaje mas soso, interpretado por el actor mas soso, e increiblemente sobrevalorado fisicamente del mundo. No hay quien se crea las mujeres que pasan por sus brazos, no dire nombres para no spoilear, pero todavia recuerdo la pelicula en la que salia y se camelaba, creo, a Scarlett Johansson, eso si que era ciencia-ficcion y no Avatar.

Crítico en Serie dijo...

Beldar, muchas gracias por tu recomendación. Ya tengo la película y a ver cuándo la puedo ver. Ya he visto que Grenier es el propio director así que será curioso ver el resultado. ¡Gracias!

Labekoa, mi obsesión por Entourage está siendo antológica. La empecé hace... ¿dos semanas? Y hoy terminaré la 7ª temporada. Virtudes tiene cantidad, aunque sean muchos quienes acusen a la serie de tener personajes demasiado insoportables. En parte es verdad. Drama es un coñazo de hombre que no aguanto de ninguna forma y Turtle y Vincent tienen sus días. Sin embargo, estoy enamorado de 'E'. Al final de la 6ªT me atrajo como nunca con su misión de recuperar a Sloane y tiene mucho encanto, con su sonrisita siempre presente y buena actitud. Vale, es como una tortuguita, bajito, con un cuello raro y una piel blanca, como muy inglesa. Pero me creo cualquiera de sus rollos, porque encarna al hombre con el que cualquiera mujer quiere casarse: mono, listo, cariñoso y con ganas de compremeterse.