martes, 6 de marzo de 2012

Los despertares de Michael Britten

Cada vez está más abierto el debate de si vale la pena invertir en una serie hasta que su futuro esté algo asegurado. Como ya no esperamos a que lleguen las series incluso años después de haberse estrenado en Estados Unidos, siempre vivimos con el riesgo a que nos las cancelen justo cuando les hayamos cogido el punto. Y esto ocurre sobre todo con cualquier serie que estrene el canal NBC. Está teniendo tan mala racha que uno acaba siendo consciente que hay muchísimas probabilidades de que nos quedemos a medias e incluso da miedo empezar propuestas tan interesantes como Awake.


Los críticos ya se encargaron de que a los aficionados a la televisión nos picara la curiosidad. Desde que vieron el piloto en algún screening, decidieron predicar que era una de las series noveles más intrigantes que iban a estrenarse esta temporada. El problema es que, al entender que el público no les daba tregua, la NBC decidió aplazar su emisión indefinidamente a la espera del momento idóneo (y seguramente con ninguna esperanza de que funcionara después de ver como incluso The Playboy Club era ignorada con la cantidad de promoción que le dedicaron). Pero justamente este aplazamiento pudo tener sus consecuencias positivas: sin el alud de estrenos de la competencia, quizá ha conseguido unos resultados mejores a los que hubiera tenido en septiembre (que tampoco fueron para lanzar cohetes: 6,2 millones y 2 puntos en los demográficos).


Las dudas de la cadena eran comprensibles porque Awake ofrece una serie policíaca con una premisa bastante rebuscada. Un detective de homicidios que, tras sufrir un accidente de coche con su familia, empieza a alternar dos realidades paralelas: una en la que murió su mujer y otra en la que fue su hijo quien no sobrevivió. Pero lo que captó más la atención de los críticos fue ver que en cada episodios hay ciertos elementos en común entre las dos realidades y que posiblemente requerirán de la atención de los espectadores más obsesivos además de encaminar la trama hacia lugares más trascendentes.


Por lo que fue, el piloto era solvente. Explicó de forma muy comprensible el punto de partida de Michael Britten, el protagonista interpretado por un Jason Isaacs siempre por encima de la media, y también nos mostró su apuesta visual realista y a la vez eficiente a la hora de diferenciar los dos mundos. Pero le veo un problema: según indican bastantes periodistas estadounidenses, Awake se acabará centrando en los casos que investiga Britten y puede que acabe por distanciar la serie de su público potencial. Por un lado, los amantes de las series procedimentales puede que huyan ante una premisa un tanto complicada y los seguidores de las series de ciencia ficción y de los dramas más arriesgados puede que la desprecien por culpa de los casos.


La experiencia ha demostrado una y otra vez que es poco cauto juzgar una serie únicamente por el piloto pero tengo que reconocer que, a pesar de que me ha gustado el primer episodio, yo también tengo mis dudas. Puede que los diálogos con los psiquiatras sean bastante estimulantes y que también lo sea la trama existencial, pero lo importante será construir y tratar los casos de forma entretenida si estos acaban centrando la serie. Y los del piloto dejaron mucho que desear.

4 comentarios:

Diego Martínez dijo...

Coincido en lo de que los casos son lo más flojo del piloto. Creo que al querer abarcar dos ninguno consigue desarrollarse con interés. Lo demás me encantó. Espero que se desarrolle bien y que las audiencias acompañen (vamos, que no bajen catastróficamente), porque hacía tiempo que un piloto no me gustaba tanto.

Flyingvolandas dijo...

Lo importante es que hagan un universo verde y otro morado, y que en el universo morado las torres gemelas hayan sido sustituidas por una estatua de 30 m. de Kim Kardashian recreando alguna postura de su famoso vídeo.
Tendré que echarle un ojo a la serie, aunque solamente sea para justificar mi "backlash" contra ella.

Vanessa dijo...

A mi también me dio esa sensación de 'uno por otro y la casa sin barrer', es decir, que no iba a atrapar ni a los amantes de los procedimentales, ni tampoco de los seriales porque para los primeros, habría una trama subyacente un tanto 'liosa' y para los segundos porque corre el riesgo que perderse en los casos episódicos.

Otra sensación que me dio fue la de una tv movie muy guapa, pero que como serie estaba acabada. Quizá por lo que comentaba antes... no lo sé. Aunque el piloto me gustó no estoy demasiado ilusionada con seguirla. No me perderé el segundo, y puede que también vea el tercero... ¡A lo mejor nos sorprenden!

Jason Isaacs me gustó mucho.

OsKar108 dijo...

El piloto me gustó mucho, y supongo (espero y deseo) que los casos fueron un tanto flojetes, pero es que había mucho que contar. A ver que tal evoluciona, que ahora me has dejado un tanto preocupado, no sabía de esas opiniones de los críticos.
Jason Isaacs impresionante.

¡Saludos!