miércoles, 18 de abril de 2012

El asesinato danés

Los remakes a veces pueden ser molestos sobre todo cuando parecen una forma barata de hacer dinero o de evitar ser creativos. Pero estas versiones, además de ser testadas en otros mercados, también son una forma de acercar unos contenidos a un público que puede tener ciertas reservas a ver las obras originales o que sencillamente ni sabían de su existencia. Ni todo el mundo ve cine japonés (y no por eso deben ser juzgados), ni una serie danesa como Forbrydelsen hubiera despertado el mismo interés si el canal norteamericano AMC no la hubiera adaptado, aunque algunos ya estaban expectantes después de ver el furor que había causado en el Reino Unido.


De la historia de The Killing ya se ha hablado bastante. Una chica llamada Rosie Larsen es brutalmente asesinada a las afueras de Seattle y el caso cae en manos de la detective Sarah Linden. La serie, sin embargo, recibió un alud de críticas fundamentadas en el hecho de que era tan tramposa como aburrida y su final de temporada provocó la ira de todos los críticos que consideraron que la promoción les había engañado. Bueno, el radical rechazo de los medios, que casi pidieron la cabeza de la responsable en una bandeja de plata, hasta provocó que el canal diera explicaciones y provocó que la creadora, Veena Sud, se pusiera a la defensiva incluso durante la promoción de una segunda temporada esperada con las zarpas bien afiladas.


Como compartí gran parte de la decepción y sobre todo del aburrimiento, pues pocos casos he visto menos entretenidos y con más minutos vacíos que el de Rosie Larsen, decidí cambiar mi punto de vista y mudarme de Seattle a Copenhagen para comprobar qué tendría Forbrydelsen que había acabado con las uñas de una masa de británicos y así dejar para más adelante la resolución del caso americano (o para nunca jamás). Y, como aún estoy a media misión, sólo puedo contar unas primeras impresiones.


Primero de todo, hay que reconocer que muchas de las críticas que se le hicieron a The Killing, también se le podrían achacar a la original. Los episodios, más largos, suelen ser un largo letargo hasta que se pone interesante y, cuando esto sucede, suenan los tambores y nos dejan a medias hasta el siguiente episodio. Sin embargo, también tiene sus diferencias. Para empezar, Sarah Lund no es Linden y no solamente porque Sofie Grabol es mucho más atractiva que Mireille Enos. También porque, a diferencia de la americana, es un sabueso obsesionado con descifrar la identidad del asesino y poco disimula que le importa bien poco su vida personal o que no traga a su compañero de trabajo, con el que no hay tregua ni intento de conexión.


El otro aspecto interesante del experimento es comprobar cómo funcionan mejor las distintas esferas entre las que se mueve la trama. La actitud de la madre de Nana (que así se llama la víctima danesa) tiene más matices, empezando por la perplejidad y virando hacia otros estados emocionales que tengo curiosidad por ver, y el arco político está mucho mejor integrado (como ya me había contado MacGuffin en nuestro podcast) y también es más entretenido. Es frío como toda la serie pero no deja frío y ayuda que no tengan todo el día al candidato en un alto edificio rodeado de cristal, como si estuviera por encima de la trama.


Pero aún me queda mucho camino por delante, pues llevo siete episodios y la temporada tiene veinte, y seguramente no acabaré de compartir toda la emoción hasta que empiece a ver los giros que debe estar explorando The Killing en este segundo año. Al fin y al cabo, los remakes suelen estar dirigidos a aquellos que no han visto la obra original y de momento estoy bastante privado de disfrutar toda la experiencia. Aunque tengo bastante claro que, si tengo ganas de ver cómo se resuelve un crimen, será el de Nana y no el de Rosie.

4 comentarios:

Tempus Frangit dijo...

Absolutamente de acuerdo con la entrada. Yo también cogí The Killing con muchísimas ganas y lo único que hizo que no dejase de verla a mitad de la primera temporada fueron las ganas de descubrir quién mató a Rosie. Craso error. Sin embargo, cuando cogí Frobrydelsen lo hice con bastantes pocas ganas y, para mi sorpresa, acabé enganchadísima. Sí, es cierto que comparte muchísimos de los fallos de la serie de AMC y es tan tramposa como la que más; pero, por alguna razón, me resulta mil veces más interesante que la catástrofe de la Sud. Y mira que tiene capítulos desesperantes (sobre todo, en la segunda mitad de las dos temporadas) que sólo funcionan si el espectador da por sentado que todos los personajes se han vuelto imbéciles a la vez. Aún así, funciona.

martinyfelix dijo...

Muy de acuerdo con lo que has dicho, me llegó a gustar más el piloto de Forbrydelsen de el de The Killing, porque pese a contar lo mismo, la Lund de Sofie Grabol me gustó más de primeras. Yo acabé completamente enganchada enseguida, y el final me pareció muy bueno y fiel al espíritu de Lund.

Crítico en Serie dijo...

Tempus, ¡pues ahora entro en la segunda mitad de la temporada! Hay que reconocer que el 1x10 tiene mucho ritmo y estoy ansioso por continuar. Es una lástima que haya tenido que hacer un parón forzoso este fin de semana porque mi pareja se ha ido unos días y la vemos juntos. ¡Arghhhh...!

Martinyfelix, la Lund de Grabol es una mujer que no pretende ser lo que no es. Es un sabueso a quien le importa bien poco a quien se lleve por el camino. La de Mireille Enos, en cambios, intenta justificarse por todos los medios todo el día y casi ir de victima (y lanzar miradas al vacío como si fuera muy profunda). Me quedo la danesa.

olhado_lh dijo...

Yo he realizado un camino parecido, vi la version americana y me gusto tanto (la segunda parte la primera hubo demasiaods momentos de sopor) que me pase a la danesa en su 2T. Recien acabada, decir que me ha encantado. Asi que me pondre con su 1T, Lund es mucho mas que Linden, pero me falta Holder.

Ya contaras que te parecio y si te vas a poner con las temporadas posteriores