viernes, 22 de junio de 2012

Hannah, Marnie, Jessa y otras chicas del montón

Lena Dunham experimentó en su propia piel lo que suponía llegar a la televisión por la puerta grande, avalada por un canal como la HBO y no siendo nadie. O, para ser más exactos, siendo una mujer joven, blanca y urbana, con ambiciones autorales y de discurso muy personal y cínico. Como era de esperar, sobre todo cuando se presagió que GIRLS sería el nuevo Sexo en Nueva York, recibió un alud de críticas que oscilaron entre innecesarias y claramente estúpidas. Vayamos a analizarlas por partes:
Las pieles blancas
Tanto Hannah como sus tres amigas y sus parejas son blancas. No es raro. Girls no es un experimento sociológico, simplemente la traslación de una idea de Lena Dunham a la pequeña pantalla donde seguramente ha decidido contar a partir de lo que ella sabe y conoce. En American Beauty la gente era blanca, también en Entourage  y en casi todas las películas de Woody Allen. Nadie las juzgó por ello, así que fijémonos en la historia, que Girls tampoco intenta ser un tratado sobre la diversidad racial en Manhattan.
La antiheroína
A Hannah, la protagonista, la educaron inculcándole que tenía que sacarse una carrera y obtener un buen trabajo y, cuando terminó y no lo encontró, pidió a sus padres que la mantuvieran mientras ella intentaba escribir una novela. No es un gesto admirable. Lena Dunham tampoco da a entender que sea así. Simplemente es el punto de partida de Girls. Tampoco intenta vender que las vejaciones que recibe en la cama sean una práctica sexual psicológicamente sana (que pueden serlo, que la cama es un sitio donde cada cual debe poner sus condiciones y donde todo puede ser aceptable). Sólo es un personaje y muy sólido. De hecho, como dijo Laura Dern en la última mesa redonda del Hollywood Reporter, hay una clara doble moral cuando toca hablar de antihéroes en televisión: mientras ellos pueden interpretar lo que les plazca (y encima se aplaude esos modelos de hombre, como Tony Soprano o incluso hay quienes admiran a Dexter), las mujeres siempre son vistas como abanderadas de una causa y no se les permite meterse en según qué fregados, a menos que quieran ser un mal ejemplo o unas histéricas. Ella se refería sobre todo a la acogida que tuvo su papel de Enlightened entre las mujeres periodistas, pero diría que el mismo discurso se puede aplicar a Lena Dunham con Girls.
Las amigas
Como el título es en plural y encima se la comparó con la serie sobre Carrie Bradshaw, hubo cierto backlash acerca de la cantidad de escenas que protagonizaba Dunham. No era una comedia tan coral como algunos esperaban y se reprochó a su creadora que fuera tan egocéntrica. Cuando la realidad es que, mientras que no han tenido el mismo peso, Marnie y Jessa han tenido retratos muy interesantes y Shoshanna ha servido como alivio cómico cuando se la necesitaba (y dándoles joyas en todas sus escenas). Lo importante, en mi opinión, es que ha hablado sobre las chicas en general, sobre lo que supone adentrarse en la madurez sin estar preparado (o negándose a entrar). Da igual si lo hace a partir de Hannah o de las otras. Y no, tampoco habla de todas las mujeres. Sólo de las que quieran o puedan sentirse identificadas (nacidas a partir de los ochenta, urbanas, de clase media), que tampoco pretende ser universal.
El sobrepeso
Sí, Hannah está un poco gorda. Tiene derecho a pensar, a ser desagradable a ratos y a tener sexo como a ella le plazca. Tampoco necesita pedir perdón por ello o convertirlo en un recurso cómico. Y si encima utiliza sus curvas para hacerse la Yoko Ono, pues mejor.
Pero, más allá de defender la serie de las críticas, creo que deberíamos quedarnos con el recorrido de Girls por lo que ha sido a secas: la serie del año. Con una visión personal y autoral (Dunham escribe, protagoniza, dirige y produce), mostró el existencialismo de unas chicas (de bien) que deben encontrar su camino a base de errores y con una crudeza particular. Las escenas de sexo, a primera vista algo excesivas, mostraron un patetismo tremendamente realista y, mientras que todo está pensado hasta el más mínimo detalle, ha sido fresca. Una temporada redonda.
Cualquiera de sus diálogos podría tener lugar en un barrio de moda de cualquier gran ciudad y casi cada frase que sale de la boca de Hannah es una genialidad, por la comprensión que tiene Dunham de su propia vida y el entorno que la rodea. Al fin y al cabo, sólo una mente privilegiada y muy segura de si misma se atrevería a meter el On The Floor de Jennifer Lopez para abrir un episodio en HBO, tener el clímax con ‘Til the World Ends de Britney Spears y empezar el siguiente con Skyscraper de Demi Lovato, sin ironía alguna.

6 comentarios:

MacGuffin dijo...

Además, Dunham ha estado usando en todas las entrevistas la expresión "not a girl, not yet a woman" para describir la serie, añadiendo al final que es una canción de Britney Spears.

Wendy Darling dijo...

No creo que haya sido la serie del año para nada (para eso tenemos Revenge o Homeland), pero sí que ha sido muy buena.

El último capítulo, eso sí, ha sido flojo flojo. El recurso de la boda estaba fuera de lugar, con un personaje (Jessa) totalmente fuera de lugar, y es totalmente ilógica. Para mí,este final hace que la serie no consiga un 10 (ni un 9, vaya).

Por cierto, ¿qué tal la película de la Dunham, Tiny Furniture? ¿Vale la pena si nos ha gustado Girls?

Eloi dijo...

Wendy, cómo puedes poner a Homeland y Revenge a la misma altura y seguir en paz contigo misma?? Por favor.

Girls me ha gustado mucho, la he disfrutado de principio a fin como ninguna otra comendia. Lo que no entiendo es cómo es que tanta gente la ha visto, si es más bien una serie orientada a un público muy reducido. Si HBO no la emitiera, nadie hablaría de ella.

Me falló la boda del último episodio; en mi opinión, una excusa barata para juntar todos los personajes en el mismo escenario.

Lairén dijo...

En mi opinión ha ido de más a menos, la boda de Jessa el final de Marnie creo que no han tenido nada constancia con la evolución que prometían los personajes en los primeros capítulos. Quizás es que tenía las expectativas muy altas después de los primeros episodios, y considerando el gran número de decepciones de esta temporada.
De momento la dejo en un notable, alto.

Arcadio dijo...

Eloy, ¿cómo puedes poner en duda lo que dice Wendy (por lo menos respecto a Homeland) y estar en paz contigo mismo? Por favor, háztelo mirar.

Crítico en Serie dijo...

MacGuffin, me encanta que Dunham sea tan hija de su tiempo pero que no sea snob con respecto a ello. Britney FTW.

Wendy Darling, pues yo te diría que sí me coló el giro final de Jessa. De hecho, hasta casi que me lo esperaba. Y de momento no he visto Tiny Furniture. Hay curiosidad, pero falta tiempo.

Eloi, sigo pensando que Revenge es de lo mejor de este año, nada de meterse con ella. Y de Girls se hablaría estuviera en el canal que estuviera con la única diferencia que no tendría tanto backlash... pero probablemente nadie contaría con ella de cara los premios.

Lairén, yo creo que ha tenido un recorrido muy constante y muy coherente con la historia que nos quería contar. Claro que, obviamente, la season finale no podía superar esa fiesta, de los mejores episodios absolutos del año.

Arcadio, #TeamMadeleine.