miércoles, 27 de marzo de 2013

El motel de Norman Bates

La televisión últimamente está muy nihilista. La moda del antihéroe que encabezó House (y que acabó siendo Jack Bauer) está dando todavía más vueltas sobre sí mismo y, como el género de terror ha tenido éxitos en el medio (American Horror Story, The Walking Dead), ha surgido Bates Motel. De momento, el experimento le está funcionando a A&E. Su episodio de presentación tuvo los mejores datos de una ficción en la historia del canal de cable y mantuvo la misma audiencia en la segunda semana, lo que significa que interesó lo suficiente al público. Pero, como había pocas esperanzas puestas en la serie, aquí hay cinco cositas que quería comentar.

- Bates Motel es la adolescencia del psicótico Norman Bates cuando se instala en el motel donde acabará matando a Marion Crane. Es la historia, por tanto, de los primeros coletazos de la sexualidad de un chico excesivamente cercano a su madre y este es su mayor gancho. Las cuestiones y pulsiones de Norman inquietan porque desde un primer momento hay algo en él que no encaja y su madre, Norma, parece regodearse de forma sutil en su dependencia. ¿Los monstruos nacen o se hacen? ¿Norman es defectuoso de fábrica o la obra a conciencia de su madre?

- Psicosis pudo estrenarse en 1960 pero esta precuela está adaptada en la actualidad. Hay iPhones, sí. ¿Pero acaso Psicosis no podría ambientarse hoy en día? Gus Van Sant, de hecho, demostró que no había ningún problema (bueno, sí, que la copia no hace el original). Entonces, mejor no meterse en camisas de once varas y optar por una década que no requiera estar continuamente vigilando con el atrezzo o lenguaje anacrónico. Así funciona mejor el mobiliario y ciertos vestidos de Norma Bates, muy vintage todo.

- No hay mal que por bien no venga. Vera Farmiga, por ejemplo, no supo rentabilizar su nominación al Oscar por Up in the Air pero habrá permitido que acabe en televisión. Sus miradas cristalinas, la expresión de su boca, la ciclotimia... Está hecha para interpretar a Norma Bates. Y Freddie Highmore, un niño actor que se hizo mayor, transmite la anormalidad de Norman y también su inocencia. El relato será mucho más hiriente cuanto mejor nos sepa transmitir él la humanidad de Norman. Eso sí, se nota que es británico y pasa ciertos escollos a la hora de imitar un acento americano.

- El film de Alfred Hitchcock se situaba en un pueblo llamado Fairvale y en Bates Motel Norman se traslada a White Pine Bay. Puede que sea simplemente una anécdota pero tiene sus consecuencias. A sabiendas que las series de televisión suelen tener continuación durante varias temporadas, el trío de responsables (Carlton Cuse, Kerry Ehrin y Anthony Cipriano) está esbozando una localidad algo turbia, de apariencia perfecta pero donde todos tienen sus chanchullos para vivir como ciudadanos de clase media. Los dibujos que encuentra Norman debajo de la moqueta no sólo sirven para destapar su malsana sexualidad, puede que tengan su razón de ser y sus consecuencias.

- El episodio piloto fue espléndido. Era enfermizo y comunicaba en pocos minutos qué clase de relación llevaría el timón. Pero en su segundo episodio, que elabora más la idea de que en White Pine Bay hay trapicheos y suceden cosas raras, se pierde parte de la atmósfera. Por lo tanto, habrá que tomársela con precaución, aunque ya es más de lo que apuntaba antes de estrenarse.

1 comentario:

Esther Rodriguez Perez dijo...

Quan acabi examens la començo! Gràcies!!!