viernes, 28 de mayo de 2010

El zumo concentrado de American Idol

Gala final de American Idol, con despedida de Simon Cowell, duetos de los concursantes con Joe Cocker, Alice Cooper, Alanis Morissette, Bee Gees, Hall & Oates, Brett Michaels, Janet Jackson y Christina Aguilera, actuaciones de ganadores pasados, vídeos recordatorios, aparición de Ricky Gervais, conexiones con las poblaciones natales de los finalistas, anuncio del ganador y actuación final por... 90 minutos netos (127 con publicidad). Quizá la edición habrá sido rotundamente decepcionante, pero nadie podrá negar que su realización ha sido impecable. Incluso cuando a los americanos les sale el tiro por la culata, le dan mil vueltas a lo que tenemos aquí.


Pero no me voy a pasar aquí el rato comentando lo terrible que era Carlos Lozano en Operación Triunfo a la hora de recordar los nombres de los concursantes, el mal rollo que imperaba en el plató alrededor de Risto Mejide, los recursos de estudiante de secundaria de Jesús Vázquez o esas galas que se perdían por el túnel del tiempo. No. En mi fascinación por American Idol también hay un factor muy importante que tiene más que ver con su cultura, sus preferencias musicales y sus iconos que con su superioridad técnica (aunque me imagino a Alaska, Miguel Bosé y Mecano encima del escenario y tampoco se me antoja mal la alternativa).


Que Lee DeWyze acabara ganando esta edición en realidad importa tan poco como que Kris Allen triunfara en la anterior. Entonces todos supieron que tendría mucha más repercusión Adam Lambert y creo que volverá a suceder. No sé hasta que punto Crystal Bowersox será capaz de encontrar su público (pues también lo tendrá difícil), pero sí opino que nadie se acordará de DeWyze dentro de un año. Me recuerda al Jason Biggs del mundo de la canción, tanto por su aspecto físico (hay dos clases de gente normal: los que hacen gracia y los que no, y él es un tocho), como por la situación: ha estado en el sitio y en el momento adecuado, pero una vez salga de la fábrica de Simon Fuller no tendrá donde esconderse del chaparrón que se le acerca. Ah, y cabe destacar que en la gala anterior, la que importaba, DeWyze debió convocar a otro huracán Katrina con sus gallos. Su Beautiful Day fue condenable mientras que Crystal se salió otra vez con la que ha sido su mejor elección durante su curso: Me and Bobby McGee de Janis Joplin. Claro que como esta actuación ya la colgué en otro post, mejor aprovechamos el gran material que es verla hacer un dueto con mi venerada Alanis Morissette. Atentos al cambio de letra de Oughta Know, que pasa de “Would she go down on you in a theatre” a “Would she go down with you to the theatre”.




Las terribles críticas que ha tenido esta edición, además, no creo que vayan a ayudar a ninguno de los que ha pasado por allí, aunque si tuviera que apostar algo de dinero en alguno de ellos, invertiría en Siobhan Magnus. Tuvo un agujero negro en sus interpretaciones, pero su voz sigue siendo de lejos la mejor que ha pasado (y no me refiero sólo a este año) y su personalidad es suficientemente excéntrica pero sin pasarse. En el programa de David Letterman demostró otra vez que ese Paint It Black no fue un golpe de suerte y seguro que American Idol habría crecido de forma exponencial si hubiera sucedido, como pensé durante algún tiempo, un tenso y largo duelo entre ella y Crystal. Ya se lo dijo Letterman: “No sé porqué te echaron y tampoco me importa, pero según mi opinión tú deberías ser nuestro ídolo americano”.




Y, si algo me jode de todo este descalabro, es que el público no amó a Alex Lambert como hubiera debido por culpa de su presencia (¿Acaso Aaron Kelly, Lee DeWyze, Katie Stevens y Casey tenían?). No llegó al Top12 cuando tenía la mejor voz masculina de la edición. Pero yo le seguiré los pasos, al igual que a Lily Scott, que algo me dice que dentro de unos años aparecerá bajo otro nombre al igual que Mai Meneses hizo aquí. Y si alguien no me cree con respecto a Lambert, que lo oiga en el programa de Ellen DeGeneres (pues ya colgué otros vídeos suyos aquí). ¿Presencia? Ni le hace falta con su magnífica voz.




El reto al que ahora se enfrentará el concurso será encontrar un sustituto que esté a la altura de Simon Cowell. No pueden cagarla otra vez como con la inclusión de Ellen DeGeneres que ni le llega a la suela de los tacones a Paula Abdul. Adoro a Ellen en su talk show, pero reconozco que no se ha atrevido a mojarse en las 20 semanas que llevamos de concurso, cuando tendría mucho que aportar a nivel de presencia y posibilidades comerciales (que por algo ha fichado a Greyson Chance). Si los responsables que hoy en día producen American Idol son listos, ofrecerán un tentador cheque a Shania Twain. Si algo demostró en sus apariciones es que tiene carácter, es divertida y no habría nadie que la ganara en experiencia.

3 comentarios:

Adri dijo...

Sin ninguna duda Siobhan ha sido mi favorita del programa, ya no sólo por su voz sino también por su personalidad. Yo también la auguro un buen futuro.

En cuanto a la edición de AI.. realmente ha sido la peor de las que he visto y lo ha sido por muchos motivos. Los jueces este año han estado especialmente poco hábiles (y sí, Ellen hace chistes muy graciosos y la amo, pero como dices, no da juego). Gran parte de algunas expulsiones la tienen ellos y eso mezclado con un elenco de concursantes no demasiado acertado nos ha dado esta decepcionante temporada.

Esperemos que la que viene sea mejor y que, como dices, encuentren un sustituto a Simon: alquien que sepa de verdad y que no tema en decir lo que piensa.

fon_lost dijo...

No había caído, pero el fichaje de Shania Twain sería todo un puntazo. Su casting fue tremendamente diverdito, y tenerla como jurado permanente molaría.

Ha sido una edición descafeinada, básicamente porque llevábamos semanas sabiendo quién iba a ser el next American Idol. Con un poco más de tensión las últimas semanas hubiese sigo algo mejor.

También estoy de acuerdo en cuanto a que Lee no sñe yo si conseguirá vender muchos discos, aunque tampoco veo a Crystal batiendo récords de ventas.

Y sí, de la que espero conseguir escuchar algo en el futuro es de Siobhan! Grande Magnus!

Crítico en Serie dijo...

Adri, después de su actuación en el programa de Letterman, Los Angeles Times publicó un artículo diciendo que seguramente con esa actuación se había metido en el bolsillo a mucha gente que no veía American Idol. Porque da igual lo que haga Siobhan: tiene una voz que debes admirar importándote un comino por donde ha pasado.

fon_lost, desde que vi a Shania tengo claro que ella debería ser la próxima juez. Y ni Lee ni Crystal venderán muchos álbumes, pero es que Lee la cagó tanto en la gala anterior al anuncio que ya sólo por eso no merecía ganar. Fue un desastre.