lunes, 8 de noviembre de 2010

El imperio de CSI

CSI se ha ganado muchos enemigos con el paso del tiempo y las razones principales, por más que se intente ocultar, son sentimientos tan personales como la rabia, la frustración y la envidia. Lo que molesta, en realidad, es que un producto tan simple y efectivo (y efectista) haya sido tan masivo e infalible, como han demostrado una y otra vez las franquicias que brotaron de ella. Y que encima estos falsos spin-offs tuvieran como único objetivo generar más y más ingresos, ya que ni tan siquiera sus creadores serían capaces de defender que querían explorar nuevas vías en el ámbito artístico. Sin embargo, por más que les duela a algunos, estos investigadores pasarán a la historia de la televisión y además muy por delante de algunas obras estimulantes de la HBO y otros supuestos fenómenos catódicos.


Si los casos de Grissom hubieran pasado sin pena ni gloria por alguna cadena minoritaria, o Las Vegas hubiera seguido siendo la única capital del crimen, CSI probablemente seguiría despertando el mismo respeto que al principio (recordemos que fue nominada al Emmy al mejor drama en 2004 al lado de Los Soprano, 24, Joan de Arcadia y El Ala Oeste, en un año donde podrían haber rascado la nominación Carnivale o Deadwood). El problema, sin embargo, estuvo en que proliferó por la cadena CBS como único modelo a seguir y también invadió la filosofía de las demás cadenas. Entonces pasó de innovadora serie policial a asesina de la originalidad, y no seré yo quien oculte mi súbita animadversión por el formato y sobre todo por el sobradísimo y odioso Horatio Cane (rodeado de seres no menos repelentes).


Razones para convertirse en el referente y molde que ha sido las ha tenido. Los efectos visuales utilizados para recrear las escenas del crimen fueron asombrosos desde el primer año, allá el año 2000, y fueron uno de los puntos siempre mencionados a la hora de derribar los muros entre el cine y la televisión. Incluso ahora, once temporadas después, no dejan de sorprender y la escuela que han dejado tras de sí indica lo acertado de la propuesta (Bones y House no serían quienes son de no ser por los análisis forenses de Al Robbins). Y, también en el ámbito técnico, el vertiginoso montaje ayudó a otorgarle una imagen única que la diferenciaría de todo aquello realizado hasta el momento (y Jerry Bruckheimer, paradójicamente, ha acabado siendo el que peor plagia).


Pero para pasar a la historia no sólo hacen falta un par de (complejísimos) apuntes formales, sino que también deben haber elementos que hayan calado en el subconsciente colectivo. Cualquier policía, por ejemplo, debe haber tenido que desmentir múltiples veces que las herramientas utilizadas por el equipo de Grissom no existen (o esas fascinantes pruebas que tanto ha copiado Hodgins en Bones). Y el sutil retrato de Grissom, o los tics paródicos de Hache (y sus inconfundibles gafas), han calado de tal forma que se han convertido en los nombres propios de nuestra época. Dentro de veinte años serán tan o más populares de lo que Magnum lo es ahora.


Que Nueva York esté a punto de echar el cierre, ahora que la han desterrado a los viernes, que rumoreen que a Las Vegas sólo le queda la próxima temporada por delante y que Miami tampoco tarde mucho más en despedirse, no significa que no hayan marcado un hito en la televisión. No se trata de si son mejores o peores series, solamente reivindico que son historia. Y, hasta el día de hoy, tienen 590 episodios que lo corroboran.

9 comentarios:

LiPooh dijo...

Enhorabuena por el post!!! Tienes toda la razón. Pese a quien le pese, han marcado esta época y han sabido inventar un nuevo estilo que ahora copian muchos.

Yo fui fiel seguidora de las tres, hasta que la temporada 9 de Las Vegas me cansó y ya la abandoné en un rinconcito, para volver algún día. E inexplicablemente, este abandono supuso el de las otras dos. Pero volveré o volverán ellas a mí, no lo sé^^

Saludicos.

patricia dijo...

A ver qué levante la mano al que no le han entrado ganas de comprarse una luz ultravioleta para ver los restos de sangre después de echarles un liquidito, je,je.
Pues eso es CSI , yo he de reconocer que estube muy enganchada al de Las Vegas y al de N.York, el de Miami me pasaba algo parecido a Anatomia de Grey, hubiese ostiado al protagonista a los cinco minutos.
Pero hay que reconocer que nos ha dejado muy buenos momentos y algunos acojonantes, aún recuerdo un doble capitulo final de Las Vegas rodado por Tarantino con aquel pobre chico encerrado en un ataud ( asi que la peli de ahora de original nada de nada) y las hormigas picandole el cuerpo , asi descubireron donde estaba.
De todas maneras es normal que termine , al final cansa , sabes lo que va a pasar y no le dedicas ni un minuto, pero siempre estará ahi.
Pues eso ..... ¿ Y la de trabajo que ha dado, y cameos que han pasado por ahi?

satrian dijo...

Yo sigo viendo las tres, el porqué no lo tengo muy claro, porque han bajado el listón bastante, pero desde luego han marcado un hito en la historia televisiva, que perdurará mucho tiempo.

Un telespectador más dijo...

Pues no se yo si tendrán los dias contados tan pronto...el viernes pasado NY hizo un 2 en los demográficos muy por enciam del resto de ofrtas. Y a Miami está claro que no le va nada mal en domingo...pero tambien hay que decir que todo lo que estrena la CBS le va bien, asi que igual renovarse un poco no le vendría mal para ganar un poco de prestigio.

Saludos!

Julio C. Piñeiro dijo...

Aunque Miami y NY no han hecho más que estirar el chicle, lo cierto es que la original ha marcado un punto de inflexión, sobre todo en España. Tras el auge de la ficción nacional en los '90, fueron precisamente Grissom y cía. quienes empezaron a poner de moda las series yankees entre el público español, y no sólo el joven. Vale, que no ha tenido el calado de las perlas de la HBO o de todo el fenómeno Lostie, pero al menos en España, las cosas no hubieran sido lo mismo (para mal).

Dieguiko dijo...

La CSI original, como Bones o Castle, está ahí para pasar un buen rato, sin más. Yo soy de los que no la odian, pero le da rabia que ella y sus franquicias acaparen el éxito que otras merecerían, como Life, The Closer, Caso Abierto o Medium, que ya son palabras mayores dentro del género.

WATANABE dijo...

CSI las vegas sigue teniendo episodios dignos y sobretodo la mar de entretenidos. Las primeras temporadas me las ventilé en un suspiro.

Alejandro A dijo...

¿590 episodios? ¿ya tantos?, si ni pareciera que ya llevan tanto camino recorrido, yo puedo verla en una tarde de domingo si me la encuentro en la tele pero nada más, al final la fórmula me termina cansando

Crítico en Serie dijo...

LiPooh, en mi opinión también hubo un punto en que Las Vegas perdió un poco su propia esencia y los personajes se perdieron entre tanto caso. Ya sé que es una serie más de casos que de personajes, pero el equipo de Grissom tenía mucho carisma y tengo que reconocer que ahora que me he reenganchado en la 11ªT (ya sin Grissom) me está gustando más de lo que esperaba.

Patricia, el episodio de Tarantino es el más conocido, pero siempre me gustaron mucho más los que aparecía la dominatrix que tenía tensión sexual con Grissom. Y nunca tuvieron el polvazo que se merecían... Pobre Gil.

Satrian, ¿aún las sigues? Es una inversión de tiempo bastante significativa. Yo he regresado a Las Vegas pero con las otras dos no puedo. Muy impersonales y Miami tiene unos personajes muy pero que muy irritantes.

Telespectador, aún no sabemos qué espera la CBS de CSI:NY. Quizá con un 2 en los viernes se conforma (que es mucho siendo viernes) sobre todo porque barre la competencia y rentabiliza el producto a base de ventas internacionales. Porque con los sueldos que ahora deben tener, estando en la temporada que están, tampoco debe ser fácil hacer los números. Pero si una ventaja tiene la franquicia de CSI es que es muy fácil de vender al exterior.

Julio C. Piñeiro, tienes mucha razón. Cuando las privadas ya eran fuertes, la única ficción estadounidense que se podía ver sobre todo se emitía en verano para llenar las horas. En cambio, CSI empezó como experimento veraniego y acabó propagándose por la programación de todo el año.

Dieguiko, que conste que por lo menos The Closer tiene a una protagonista nominada a miles de Emmys y Globos y que este año se ha llevado el Emmy. Por lo menos algo de reconocimiento tiene. Pero es una lástima que Life pasara a mejor vida y que Medium esté a punto (aunque siete temporadas ya las querrían muchas series...).

Watanabe, Las Vegas era muy adictiva en sus primeros años. Yo seguía los maratones de Telecinco y encima quería más episodios. Pero como he apuntado en algún otro comentario, me dio la sensación que se perdió la gracia de sus personajes o quizá fue solamente el cansancio. Sea como sea, ahora he decidido regresar a ella y no me está decepcionando.

Alejandro A, tú lo has dicho: puedo verla en una tarde de domingo si me la encuentro en la tele. Y este es su secreto. Quizá no será la serie favorita de nadie, pero sí que es la más accesible para ver cualquier día a cualquier hora y sin necesitar de ninguna predisposición mental en especial.