miércoles, 26 de enero de 2011

El internado de alta mar

La ficción española tiene acostumbrado al espectador a pensar que, por culpa del presupuesto, las series no pueden dar ese pasito más allá. Hacia esa profesionalidad que se considera “a la americana” cuando sólo se trata de competencia. Y es que cuando uno pone Antena 3 y se encuentra con El Barco, no hay excusa que valga. Un mal guión no es únicamente falta de dinero, como tampoco lo es que los actores estén todos salidos de madre. O el director de cásting era sordo y ciego o es que allí no hay quien dirija a nadie. Pero por todos es sabido que las buenas audiencias no engañan y, si el público reacciona favorablemente, la indulgencia se convierte en moneda de cambio. ¿Para qué mejorar cuando el público se traga el primer bodrio que engancha con el mando a distancia?


El producto se supone que es joven y que, tras dos episodios, no ha habido tiempo suficiente para poder esperar mejoras. Pero cuando resulta que la serie es un sucedáneo de El Internado, entonces la cosa cambia. Cualquiera que haya visto 10 minutos de El Barco se habrá dado cuenta de que Globomedia cogió el mismo molde y lo metió al horno deprisa y corriendo. No habrá conspiraciones nazis (que nunca se sabe), pero ahora tienen que convivir en un sitio aún más aislado con algún individuo de dudosas intenciones y el fin del mundo de telón de fondo. Y a los chicos del Laguna Negra se les pasó por alto muchos defectos (al principio, que al final ya eran injustificables) por el simple hecho de que era una serie un poco de género, algo por lo que la industria televisiva no apostaba. Pero con El Barco el listón ya no debería estar a la altura de los pies y que de los errores se deberían haber aprendido. ¡Qué ingenuos somos...!


Para empezar, nadie se creyó en su vida que ese caserío podía albergar más de cuatrocientas personas y encima que esa cocina les podía dar de comer. Por qué no rebajaron la cifra es una de esas enigmas estúpidas que no tienen respuesta. Y al ver que ahora Blanca Suárez se ha subido a una embarcación, las preguntas vuelven a asaltar. ¿Podrán crear un espacio razonable para esas limitaciones visuales? Pero esto, en realidad, es lo de menos. Me preocupa mucho más que los guionistas hagan decir a un personaje “que el barco no está adaptado para minusválidos” y que “no hay rampas” y a continuación una niña pequeña dé una vuelta por el interior del barco en bicicleta. Aunque no sé si es más inquietante que haya (otra vez) una niña rubia de pegote por la trama. O que el cojo, porque tiene una novia imbécil que le deja vía sms, decide romper un cristal, coger una hacha y jugarse la vida saliendo a alta mar con una barquita... “para encontrar cobertura”. O que haya solamente unos vestuarios y, en lugar de ir por turnos de chicos y chicas, les mezclen para dar morbo. O que la Suárez, antes la niña de mis ojos, esté completamente desbocada y vaya apuntando a la gente con un arpón “por si acaso”. O que Irene Montalà repita personaje, esta vez sin poderes sobrenaturales. O que Mario Casas sea el sex-symbol español con su precario rol de chico malo (de chaqueta tejana) y que encima sus líneas sean lo peor de la función, con momentos de “tú apúntame con el arpón que yo te tiro una foto porque le hago fotos a las cosas bonitas”. O quizá me asusta más que, cuando se acerca una ola, los actores se echen unas rumbitas y encima mal coordinados.


Hay el riesgo de caer otra vez en las redes zurcidas anteriormente por El Internado bajo la premisa si menos por menos es más (y en El Barco hay muchos signos negativos), esto podría erigirse en obra maestra. No creo que sea el caso. Claro que si tuviera que romper una lanza a su favor, les daría la enhorabuena a los adaptadores de El Internado por evolucionar: si antes distraían al público con los momentos sin camiseta y tanta falda de uniforme, ahora enseñan cacho de verdad. En dos episodios ha habido dos culos masculinos y un par de pezones. Si no tienes nada mejor que aportar, un poco de carne nunca viene mal.

7 comentarios:

davebing dijo...

Considero que a las series españolas siempre se las mide con una vara de medir diferente a las de las series de fuera. Tienen que hacer el doble de mérito para triunfar entre los entendidos.

Considero que aunque sigue teniendo muchos clichés, la serie está muy bien realizada.

A veces nos olvidamos que las series sirven para entretener, porque parece que las analizamos de una manera demasiado seria.

martinyfelix dijo...

Yo lo que no entiendo es la moda que hay ahora en el mercado español de meter a Mario Casas en todos los proyectos habidos y por haber. El chico sólo se mueve en un único registro, el mismo que tenía en Los Hombres de Paco, y con el excesivo protagonismo que tuvo allí ya se vio perfectamente que no tenía suficiente carisma como para tener tanto protagonismo, pero aún así no hacen más que darle papeles principales en un montón de películas. ¿Acaso tiene tanto tirón físicamente? Porque yo pensaba que no, pero parece el maldito sustituto de Hugo Silva en todo, y al menos este tiene mejor dotes de actuación.

Y no pienso ver ni un capítulo de El Barco.

Abril22 dijo...

Yo vi el primer capitulo y era como volver a ver el Internado. Escenas calcadas. La llegada de la rubia, padre y hermana era como ver llega al Internado a Marcos y Paula. O las escenas Padre e hija que son como las de Héctor Paula.

Globomedia parece querer seguir haciendo oidos sordos a las críticas que tras muchas temporadas hacíamos a El Internado. Por resumir Más Nazis y menos niñ@s pesadas y adolescentes empalagosos. Es decir, Más Trama Principal y menos relleno y mucho menos si es del malo y se repite. Y van aquí y si no queríamos caldo toma 4 tazones llenos a reventar.

He visto los dos primeros capitulos por Blanca Suárez, Irene Montalá y Juanjo Artero pero el segundo ya lo he visto online porque TVE ha programado República los lunes y me mola mucho más ver conspiraciones militares, campesinos cabreados en plan revolucionario y amores imposibles por culpa de algo llamado diferente clase social que a Paula2 y a Mario Casas poniendo siempre la misma cara.

En el capitulo uno justo en el momento en el que consiguen que te creas la tormenta gigante van y cuanto todo parece que se va a ir al carajo fundido a luz y es de día! Porqué hacen eso?

Capitulo 2 Ainhoa y Ulises quedan encerrados en la cámara frigorífica. Por algo que aún no entiendo acaba ella sin ropa y él medio vestido y se medio congelan hasta tal punto de que Ulises no puede accionar el mechero porque querían hacer una hoguera. Qué hace Ainhoa chupándole el dedo al Ulises? Ella es tan tonta que no sabe cómo funciona un Mechero?

Veré online en la web de A3 el 1x3 porque parece ser que la Trama Principal es la protagonista del Capitulo. Ya veremos. Igual es el último capitulo que veo. Parece ser Mario Casas hace una inmersión en el mar en plan buzo porque es el Único que puede ir a buscar las cajas negras del avión (de Lost) que estrella en el mar. Se lo comerá el Bicho gigante del mar? Creo que está cabreado porque mataron a su hijo y sospecho que los Guionistas o sus jefes vieron la película de la Orca Asesina. Se comerá el bicho gigante al Casas? A Paula2? Qué pena que sea que NO. Cuándo harán una serie de Aventuras/Intriga/Misterio o de lo que quieran en la que la protagonista sea la Trama Principal y ésta no quede sepultada por todo lo demás?

Veré el 3 y creo será el Último que vea. Lo siento por Blanca Suárez, Irene Montalá y Juanjo Artero.

Hopewell dijo...

El barco es lamentable a todos los niveles.
De acting, porque son todos bastante malos.
De guión, porque han hecho un refrito de cosas, sobre todo el internado, y no hay nada que sorprenda minimamente.
De atrezzo, porque los decorados son de lo más cutres que he visto en mucho tiempo. ¿De verdad alguien se puede creer que eso es un barco? ¿Alguien más que yo se ha fijado en ESAS escotillas?
Pero lo mejor de todo, lo que la hace digna de entrar en cualquier lista de productos cutres, mano a mano con Megashark y cosas así, es "el truco" para que parezca que estan en un barco que se mueve: los actores caminan por los decorados balanceandose a los lados y apoyandose en cosas de la manera mas falsa e irreal del mundo. ¿Sinceramente? Me recuerdan a la escena de "Planet nine from outer space" donde para simular el paso de un ovni los actores se tiran al suelo simulando ser golpeados por una ola de viento. Y aquella es considerada la peor película de la historia.
Leo arriba que las series españolas se miden con rasero distinto al de producciones de otro país, pero no creo que sea así. Sinceramente, cuando algo vale la pena, lo vale sea de aquí o de allí. El problema es que de aquí no suele haber.

patricia dijo...

Pues yo pensaba verla, no se, a ver si era mi pecado oculto como fue el Internado , pero el día del estreno me dió pereza y me quede en tierra, luego le di un vistazo por la web y ya no seguí, era como habia leido el Inter-a-nado, y yo ya vi el original , así que copias las justas.
Tal vez, deberiamos reprocharle a Globomedia que nos hubiesen enseñado mas carne en la otra y ya todos contentos y no hacia falta hacer esta.
Además a mi Mario Casas, como que no y espero que Blanca Suarez salga airosa porque me parece una chica con futuro.
PD: Me da un poco de risita que el Javi de Verano Azul vuelva a un barco y no sea el de Chanquete ( Y en este punto me vuelvo nostágica porque yo tengo suficiente edad para haber visto Verano Azul en su primer pase)

Por cierto tengo casi bajada ( perdon Srta. Sinde) Rubicon que comentastes que estaba muy bien , en ti confio.

Rapsody dijo...

Vistos los dos primeros capítulos podemos deducir que la intención de la serie es simplemente entretener sin buscar tramas complejas. Creo que el problema es que desde el primer momento, actores y responsables de la serie la han querido vender como una serie diferente y distinta a todo lo que habíamos visto hasta ahora. Y (desconozco si esto va a cambiar en los siguientes capítulos porque algún actor dijo que a partir de tercero o cuarto la acción y los efectos iban a aumentar) por lo visto hasta ahora, lo más novedoso es que la historia se desarrolla en un barco (y nunca habían hecho una serie en un barco), pero bien podría suceder en un instituto o cualquier otro lugar (momentos de Julia Wilson y Burbuja aparte). A mi por ahora me entretiene, pero no como la habían vendido, sino más como una comedia. Como un refrito entre El Internado, Los Hombres de Paco, Los Serrano y Física o Química.

La escena del dedito en el segundo capítulo fue de aupa. Vaya rollito machista que tienen los guionistas. Blanca Suárez no se merece escenas así.

Crítico en Serie dijo...

DaveBing, pues creo todo lo contrario: una serie española tiene que hacer la mitad de méritos para recibir una buena crítica, porque como se da por supuesto que será mala, pues si hace algo medio bien ya se alaba. Y El Barco me pudo parecer muchas cosas, pero no precisamente bien realizada, ni bien escrita, ni entretenida.

Martinyfelix, tampoco entiendo el efecto Casas. Siempre me ha parecido bastante malo actuando. Se le nota demasiado forzado, vaya de malote o de simpático.

Abril22, como tú dices, el principio es calcado a El Internado y a partir de entonces las situaciones estúpidas se suceden una tras otra. No hay por donde cogerla. Y yo no estoy en contra de que desvíen un poco la atención de la trama principal, siempre y cuando sirva para dibujar los personajes. Pero es que todos ellos siguen siendo unos estereotipos sin pizca de humanidad.

Hopewell, los actores tienen que hacer clases sobre cómo balancearse en un barco o simular que llega una ola gigante. Es que no se trata de presupuesto: es simplemente un poco de eficiencia, que de momento es patético.

Patricia, no vale la pena. Sé que amabas El Internado... ¿pero lo amarías igual sabiendo desde el primer episodio lo absurda y mal pensada que está? Porque el Laguna Negra podía no ser perfecto, pero al principio parecía que tenía sentido. Por cierto, te aviso que Rubicon es una serie muy muy lenta. Pero curiosamente hipnotiza. A ver si a tú también te ocurre ;)

Rapsody, este es el problema: refrito de géneros, refrito de personajes, refrito de series... cuando nada parece genuino y tiene pizca de gracia.. ¿puede ser bueno? Bueno, claro que un poco de calidad tampoco viene mal, algo que en El Barco claramente no está.