miércoles, 9 de febrero de 2011

La familia del boxeador

En otoño los estrenos, si destacaron por algo, fue por la mediocridad. Hubo alguna serie correcta como Hawaii Five-O, Blue Bloods (de la que tengo que hablar urgentemente) y Nikita, pero los medios se tuvieron que ahorrar la verborrea habitual de “la época dorada de las series de televisión”. Aparte de la llegada de The Walking Dead, bien hecha y hasta cierto punto over-hypeada (a veces se coge manía a las series solamente por la avalancha de noticias, halagos y opiniones que suscitan) y también de Terriers, ya finiquitada, faltaba ese drama que diera un poco de caché a la programación. Que tuviera esa imprenta casi autoral que tanto se aprecia en estos tiempos, con buena factura, que se diferencie y con pretensiones amplias. Y por fin lo hemos encontrado de la mano de la FX: la pugilística Lights Out.


Las siglas de la cadena de cable, como nos tienen acostumbrados, comportan una serie de reglas: se tratará de un producto bastante serializado, con tramas que se prorroguen en el tiempo, y que, a menos que se trate de amoríos, está desapareciendo en las networks. El realismo teñirá cada imagen, con una fotografía y una visión más bien cruda. Y el drama será esencialmente masculino, que por algo es la única cadena de cable con series orientadas exclusivamente a este público. ¿Y qué hay más machote que el mundo del boxeo?


La vida de Patrick ‘Lights’ Leary en el fondo no deja de ser la versión televisiva del relato del que siempre hemos disfrutado en cine (antes con Rocky y ahora con The Fighter): una historia de superación o más bien redención. En este caso, un antiguo crack del deporte que, tras años viviendo por encima de sus posibilidades con su mujer y sus tres hijas y mal aconsejado por un hermano que es un bala perdida, se encuentra ahogado por las deudas, acosado por los mafiosos locales y sin escapatoria viable. Bueno, tiene una: enfrentarse a su némesis deportivo, lo cual le brindaría 10 millones de dólares, pero que podría acelerar su demencia pugilística.


El aliciente que tiene, para los que no son amantes de boxeo, es que el deporte es una excusa, un telón de fondo (bueno, ¿no lo es siempre?). El protagonista dejó de ser un profesional hace tiempo y ahora sus puños son dos armas de las que se quieren apropiar los capos turbios de la localidad. Y hay un gimnasio, chicos entrenando en un segundo plano y algún que otro combate, pero lo que brilla en realidad es el drama familiar que tiene Lights detrás. Tres hijas que mantener, una mujer a la que ha engañado financieramente, un hermano que lo lleva a la perdición y un padre que se entera de la misa la mitad. Pero lo que cuesta es intuir hacia qué derroteros se dirige exactamente Lights Out, sobre todo si se pretende extenderla en el tiempo (algo improbable con sus bajas audiencias). Claro que así también es la vida misma, impredecible hasta que echamos la vista atrás.


Sus puntos fuertes son que, para empezar, hueles esa atmósfera impregnada de sudor y una ética entre admirable y despreciable como es el boxeo; el caos de Patrick Leary, que no deja de ser un lío familiar de narices sin escapatoria visible; también las imágenes potentes que dejan cada episodio (y un opening sensacional). Y nada de esto sería tan creíble sin contar con la interpretación de Catherine McCormack, cuyas miradas lo dicen todo, tres jóvenes actrices muy bien elegidas, Pablo Schreiber (tan inconsciente como en The Wire), Stacy Keach e incluso Holt McCallany. De acuerdo, no será el mejor actor del mundo, pero que yo sepa las obras pugilísticas nunca se han especializado por descubrir actores salidos de la Royal Academy. Justamente, ni Stallone ni Wahlberg son el paradigma de la expresividad.

8 comentarios:

freddyvoorhees dijo...

Bueno, Robert De Niro también hizo de boxeador ;) La única pega real que le veo a la serie es que va camino de tener una existencia similar a Terriers. Calidad en aumento, fin de temporada y cancelación. Mal.

ALX dijo...

Me quedé en el piloto, que me gustó, pero me pareció demasiado previsible y con una historia mil veces contada. Estaba bien rodado y contado, pero no me parecía que ofreciese nada diferenciador.

satrian dijo...

El protagonista con su mirada del tigre ya hace suficiente, para su papel es lo que se requiere.
Como comentas al final en todas las series lo de menos suele ser el trasfondo, de momento no va mal Lights Out, no se estanca en la trama y los personajes evolucionan.

martinyfelix dijo...

Aunque aún queden por estrenarse algunas cosillas, difícilmente creo que ninguna otra serie de la mid-season la supere (como mucho The Chicago Code, que aún no he catado su piloto).

FX ha soltado otra bomba de relojería en potencia, y al igual que con Terriers, va a irse a pique por las audiencias. Habrá que esperar que a los americanos les llegué una revelación o algo y se pongan a verla.

OsKar108 dijo...

Me está pareciendo una muy buena serie, que por desgracia me temo que va a tener un futuro similar al de Terriers (ojalá que no).
A mi no me gusta el Boxeo (ni ningún deporte de peleas, aunque tampoco es que sea un talibán con ellos), pero sí que he visto unas cuantas películas relacionadas con el tema (últimamente The Fighter sin ir más lejos), y aunque no es la historia más original del mundo ni mucho menos, me está gustando mucho de momento. Me gusta mucho toda la familia, a Holt McCallany le sienta el personaje como anillo al dedo, Catherine McCormack está estupenda (además de guapísima claro XD), las actrices que hacen de las hijas me parecen muy bien elegidas (donde más protagonismo han tenido es en el capítulo del cumpleaños del padre), y el hermano (inolvidable en The Wire) y el padre están muy muy bien en sus papeles, vamos que la dirección de casting ha acertado de lleno. Ojalá podamos seguir disfrutando de la serie aún bastante tiempo.
Muy buen post xD.

¡Saludos!

Crítico en Serie dijo...

Freddy, yo a DeNiro le he borrado de mi memoria. Creo que tantos malos papeles a lo largo de la última década tienen que invalidar de alguna forma toda su carrera. No me creo que no le ofrecieran algo decente o que estuviera tan necesitado de dinero.

ALX, diferenciador puede ser, por ejemplo, que esté ambientada en el mundo del boxeo. Al fin y al cabo Sons of Anarchy también te cuenta una historia mil veces vista pero con la diferencia motera, ¿no? Dale tiempo a los personajes.

Satrian, sí, evoluciona y por eso me gusta (y por eso no sé hasta dónde son capaces de llegar). Para empezar, me gusta que la mujer ya sepa parte de lo que ocurre en su casa.

MartinyFelix, no les está llegando la revelación. Sigue un camino igual que Terriers, aunque quizá no está tan hundida (eso sí, ya no puede salir a flote).

OsKar108, gracias. El cásting es impecable y sobre todo se nota en las chicas que han encontrado. Desde la pequeña a la mayor todas son muy naturales en sus papeles. Y la que quizá es demasiado afectada (la mediana) recompensa al espectador con lo tierna que es. Últimamente las series aciertan de pleno en este campo. Sólo hace falta ver Modern Family, The Middle o la ya desaparecida Medium (bueno, la pequeña era un moco, pero cuando tenía meses aún no lo sabían).

Labekoa dijo...

Da gusto que de vez en cuando aparezcan series como esta o como The Chicago Code sin grandes campañas y sin fuegos artificiales. Solo buenas historias, contadas por buenos actores y que te dejan la sensacion de estar viendo algo que merece la pena ser recordado. FX esta volviendo por el buen camino que inicio The Shield, esperemos que dure.

Crítico en Serie dijo...

Tampoco hubiera estado mal que Lights Out hubiera llegado con algo más de 'buzz'. Luego pasa lo que pasa: nadie la ve y nos quedaremos con una única temporada. Desastre.