martes, 12 de abril de 2011

El último chaparrón de Rosie Larsen

Los remakes en la mayoría de los casos son para quien no vio la original y la prueba es The Killing. Esta serie que gira alrededor del asesinato de Rosie Larsen, una adolescente con una probable doble vida y que desapareció en una fiesta con una peluca rosa, ha sido recibida con expectación, predisposición y consecuentes críticas positivas. No siempre ocurre. Shameless, también re-elaborada por una cadena de prestigio, por ejemplo, fue ninguneada por aquellos que habían visto la versión británica porque si el producto inicial es ejemplar y contemporáneo, quien haya visto la original se plantea si hace falta quitarle el brillo con una imitación. Pero The Killing jugaba con una ventaja: es la adaptación americana de una serie danesa (Forbrydelsen) y la TV danesa, por buena que sea, no despierta el mismo interés que la británica o yanqui y muchos, como yo, hemos tirado por el atajo y visto directamente la versión de AMC.


Una de dos: o disfrutaba la europea o la nueva porque, a menos que se tome sus distancias argumentales, no es lo mismo un primer visionado de un contenido que el segundo. Tienen que aportar algo más y en el caso de un remake no siempre hay la necesidad. Las adaptaciones literarias intentan (bueno, ni siempre lo hacen ni siempre lo consiguen) despertar emociones con otro lenguaje y a menudo aportar nuevos matices, como ocurre en The Reader, Las Horas o Revolutionary Road para poner ejemplos recientes y más o menos exitosos. Y no sé si a otros les habrá ocurrido, pero empezar con la versión situada en Seattle también obliga a tomar muchas precauciones, sobre todo a quienes estén avezados a leer medios ingleses, que todos han tratado ya la resolución del caso, obsesionados como estaban del drama original.


La primera impresión de The Killing, por lo que es, es sobresaliente. Viniendo de la cadena de Mad Men y Rubicon, dos clásicos contemporáneos, había la esperanza (satisfecha) de que el prisma para resolver el asesinato se distinguiría un tanto de los demás productos vistos por ahora en la televisión del país. Y se diferencia. Con la imagen lúgubre y lluviosa que da de Seattle y la fotografía que se empaña de ello incluso en todos los interiores (esto no siempre ocurre) ya da otra óptica, que huye además de la demencia buscada de otros productos menores como Durham County. La falta de miedo a la hora de seguir la investigación criminal sin prisas, que también ahonda en la tragedia que supone para los padres de Rosie, también es un punto a su favor (¡benditos silencios de la AMC!). Y la posible implicación del Don Juan de la política de la ciudad, en plena campaña electoral, recuerda un tanto a Murder One pero sin la paja de los demás casos.


La paradoja es que, por más que haya recordado a mil productos antes vistos (también hay quien la compara con Twin Peaks y yo me acordé de Mystic River), la serie es ella misma. Incluso cuando la detective protagonista, Sarah Linden, recuerda a varios de la reciente literatura sueca por lo analítica que es y el tiempo que la rodea. Da la impresión que, pese a ambientarse en Seattle, todos estén aislados por culpa de la lluvia. Y como dijo Veena Sud, la creadora, su intención era desmarcar a Linden de los estereotipos femeninos del género, que o son one of the guys o llevan tacones de aguja durante las persecuciones. Y vaya si lo consigue.


La Linden de Mireille Enos es del todo menos típica. De físico un tanto marciano e interpretación minimalista, pensaba que aquellos que no la hubieran visto en Big Love (donde me atrapaba en cada escena), quizá tardarían en adaptarse a ella. Por suerte, tanto ella como la propia The Killing han encandilado a la primera.

12 comentarios:

satrian dijo...

Aparte de la atmósfera que hemos destacado todos, me encanta la elección de la protagonista y las formas de su personaje, un acierto.

davale dijo...

Ha empezado sobresaliente. Una serie que habla hasta cuando nadie dice nada, a mí ya me tiene ganado. Y eso, en poco más de 2horas, The Killing, parece que ya lo ha conseguido. A mí también me recordó a Mystic River, por estética y por atmósfera. Incluso un poco (aunque menos) a algunas partes de Zodiac.
En fin, larga vida a AMC!

MacGuffin dijo...

Enos me ganó en los primeros cinco minutos que aparece Linden en el piloto :). Me pareció curiosa una entrevista que leí de ella en la que le preguntaban qué hacía cuando la cámara enfocaba a Linden pensando, y ella respondió: "Pensando" :)

ALX dijo...

A mi me llamó la atención Linden, por que no era el tipo de personaje que me esperaba y sin darme cuenta, fue lo que me atrapó (además de la presencia de Michelle Forbes, que por mi podría aparecer en todas y cada una de las series que veo).

Dimaku dijo...

Los padres se adueñan de la función en cuanto salen. A mí, por cierto, me recuerda a 'Desaparecida', que fue de lo mejor que se ha hecho nunca en nuestro país.

Y, pues, los silencios característicos de la AMC, como dices, le vienen que ni pintados por lo mucho que expresan Mireille Enos y Michelle Forbes con una mirada.

A mí me ha ganado.

Pixelwoman dijo...

Me encantó, y me han gustado otros personajes, como el poli que llega nuevo... generalemnte el rol que juega un personaje así es el de aprendiz frente a la "maestra", pero en este caso ya nos sorprendió en el segundo episodio descubriendo, con sus propios métodos, pistas clave.

Y homenajes a Twin Peaks me parece que hay unos cuantos, desde la frase de promo, al hecho de que la chica muere ahogada, como Laura Palmer, o incluso los planos del inicio (un bosque, un lago... en el caso de Twin Peaks era un río creo recordar). Pero lo importante es que parece que tiene personalidad propia.

across dijo...

No pretendo ser aguafiestas, pero los protagonistas de esta versión no alcanzan el carisma de Sofie Grabol interpretando a Sarah Lundt, ni de Lars Mikkelsen interpretando al candidato político a la alcaldía. Los actores daneses son magistrales.

Supongo que algún día visionaré el remake, pero me ha bastado el primer capítulo para entender que aunque técnicamente pueda superar la versión original en el transcurso del guión, la apuesta original es insuperable en cuanto a interpretación. Además, un remake no deja de ser una copia/imitación, aunque tenga sus calidades.

Os recomiendo una inmersión en las casi 20 horas de la versión original. Un diamante.

Crítico en Serie dijo...

MacGuffin y Satrian, es que Linden es de esas que dice muy poco pero mientras vas oyendo los engranajes de dentro de su cabeza.

Davale, tengo que ver Zodiac urgentemente, sobre todo porque obligué a mis padres a comprársela, así que no tengo excusa.

ALX, Forbes habrá cogido una depresión con The Killing. Pensar que cada día de rodaje tiene que mentalizarse para pensar en lo más horrible del mundo, llorar y torturarse, no tiene que ser una experiencia muy agradable.

Pixelwoman, quizá porque no soporto a David Lynch, prefiero pasar por alto la comparación con Twin Peaks. Pero hay similitudes que son inevitables, sobre todo ambientándose en el estado de Washington y siendo un caso de asesinato.

Across, tenía curiosidad por si algún espectador de la original se pasaría a comentar. Como digo, los remakes son para quienes no han visto la original. O hay muchos cambios o los estímulos suelen ser insuficientes.

Julio C. Piñeiro dijo...

Aunque comprendo lo fundamental que es esa atmósfera permanentemente gris y lluviosa, pienso que es lo único en que la versión americana falla. No como serie, sino como remake. Considero que el objetivo de una adaptación en conservar el espíritu modificando, en mayor o menor medida, el envoltorio (y en caso contrario también puede llegar a ser grandioso, pero sería muy infrecuente). Les ha fallado esa (necesaria) reinvención: todo huele a nórdico (estética, ambientación, buena parte del reparto, incluso nombres y apellidos de los personajes). Por el resto, no hay pega de momento.

Dejo enlazada mi visión del piloto, en la que me explico con mayor detalle en cuanto a lo anterior, y en la que también hablo de esa analogía básicamente estructural con Twin Peaks. Va en el mismo post que Los Borgia, así que dale para abajo: http://www.enclavedecine.com/?p=3938.

Y por cierto, ya tardas en verte Zodiac. Difícil de ver y apreciar, vale, pero absolutamente necesaria.

OsKar108 dijo...

Yo estoy totalmente encantado tras 3 capítulos, y además considero todo un acierto el haberse estrenado con capítulo doble, dado el ritmo y calado de la propia serie.
De hecho, ya me planteo, más adelante, ver la original.
Meireille Enos, y Michelle Forbes están fantásticas, pero el "poli nuevo" está muy bien también, no haciendo solo de "acompañante".

¡Saludos!

Crítico en Serie dijo...

Julio, me gusta tu óptica sobre que deberían haberse desmarcado de la estética nórdica. De momento reconozco que no me disgusta, pero también porque no he visto la versión danesa y tampoco tengo previsto hacerlo. La he valorado en realidad como producto por si solo porque paso de entrar en el eterno debate de "remake sí, remakes no". Sé que, si se hacen bien hechos, todo el mundo tiene parte de razón.

Oskar, el poli nuevo reconozco que me da bastante mal rollo. No le he cogido el truquillo al personaje, aún no sé qué puedo esperar de él y cuál es su verdadera naturaleza y por esto me inquieta. Tengo curiosidad por ver cómo avanza la relación entre Linden y él.

Alejandro A dijo...

a mi me traumó lo que le pasó al personaje de Enos en Big Love por lo que por un momento me cuesta verla, es que me quedé sinceramente anonadado de una escena tan fea, pero aun así voy a darle la oportunidad a esta serie, que AMC está acertando en casi todos sus estrenos