martes, 15 de noviembre de 2011

El final de Bree

Cuando una serie se acerca al momento de apagar las luces del plató y despedirse del público, es inevitable hacer algo de balance. Cada ficción es un mundo con unas reglas propias y, por lo tanto, tampoco se puede esperar que todas cumplan los mismos requisitos. Nadie pidió que en The Wire cerraran el caso y en Perdidos, en cambio, es lo único que pedían sus seguidores. Por esto no puedo evitar pensar en las casas unifamiliares de Wisteria Lane y empezar ya a hacer balance que en nada nos van a cerrar sus puertas para siempre.


El relato transversal que habrá perdurado durante los ocho años de Mujeres Desesperadas no serán los misterios, puesto que cada temporada tiene el suyo y la mayoría han sido independientes, sino los relatos de la mujer que representa (de una franja de edad propia a mi madre, que ella es muy actual). Lo importante es que hayan sido firmes, coherentes y consecuentes, a pesar de hallarse en un culebrón que les ha dado múltiples porrazos a cada una de ellas y con los que cuesta quedarse derecha a continuación y nadie simboliza esto mejor que Bree Van de Kamp. De aquí que ella sea, en mi opinión, el relato definitivo y concluyente de la obra.


Siempre había sido consciente que quien se encontraba ante las decisiones más difíciles era ella. Su marido empezó a ignorarla cuando se había convertido en la esposa que todo conservador desea y sus hijos la odiaban por la perfección con la que estaba obsesionada. Y, desde entonces, su vida ha cambiado en estas ocho temporadas (que son 13 años en la ficción): una vez se halló completamente sola empezó a trabajar en algo más que su hogar, exploró su sexualidad y aceptó cuáles habían sido sus errores a lo largo de la vida, tanto a la hora de tratar a sus hijos, como de relacionarse con sus amantes o valorarse a si misma.


Esto no quita que, a resumidas cuentas, Bree también sigue siendo la misma porque la gente puede cambiar algunos rasgos pero no puede mudar de piel. Por más que disfrutara del sexo, siempre tenía cierto gusanillo conservador que le impedía tener la conciencia tranquila (ya fuera porque eran hombres casados o porque debían cumplir penitencia en la cárcel); está sola porque la nueva versión de si misma no puede borrar de la memoria de sus hijos la madre que un día fue (aunque haya gozado de su redención, sobre todo de Andrew); y ha sabido adaptarse a unos nuevos valores que premiaran algo más que la perfección cuando concierne a los demás.


Por lealtad, por amor y porque ella es incapaz de no proteger a los demás, sin embargo, tomó esa complicada decisión al terminar la séptima temporada. Ella, por encima de todo, siempre ha tenido un obsesivo sentido de la responsabilidad con sus seres queridos y también protector que la empujó a hacerse cargo de la situación. Pero es tan extrema a la hora de fingir, de querer, de currar y de proteger, que raramente encuentra el equilibrio en sus acciones (por más que lo busque) y que hiera a los demás con sus acciones llenas de buenas intenciones. Por esto dependerá de ella y de su resolución que el final global de la serie esté a la altura porque no se puede ser ni más desesperante, ni más desesperada.


(Y sí, esta entrada surge a consecuencia de cierta situación del último episodio (el octavo de la octava temporada). Se pueden entender las otras partes, pero sobre todo se entiende el fondo de las decisiones de Bree, que representan lo que acabo de decir. Y la escena final no podía ser más lógica y desgarradora porque no existe personaje más complejo que ella, ya sea en esta serie o las demás.)

6 comentarios:

David Vázquez dijo...

En los últimos episodios han hecho mucho hincapié en esto y no hay duda, Bree ha sido la que más evolucionado, se ha adaptado a la vida actual y ha aceptado a sus hijos tal y como son y es el elemento que más une a todas, es la que siempre está, la que siempre ayuda y a la que siempre recurren. Pero no creo que sea tanto como protagonista, Gabby ha pasado de ser una niña pija y consentida a llevar las riendas de su casa, Lynette ha pasado por todas las etapas posibles y Susan bueno... está ahi..

Saludos!

manantial dijo...

Completamente de acuerdo,Bree es el mejor personaje en television,el mas complejo y el mas entranable..una verdadera lastima lo poco que esta valorada esta serie y sus protagonistas(Aunque Bree es la mejor,las otras tres tambien son fantasticas)...por lo menos para nosotros los fans,siempre sera una de las mejores series de la historia y yo particularmente voy a extranar muchisimo mis dosis de las desesperadas ..

Juan Vicente Simon dijo...

Bree ha sido sin duda el alma de Mujeres Desesperadas. Las primera temporada fue tan lo mas que un domingo vi 15 caps seguidos y em fui a trabajar sin dormir a la mierda y mis compañeros dle coche llamandome loco, pero es que ellos no lo entienden.

Esa relacion Bree/Andrew, madre loca e hijo homosexual combinada con mi practicamente recien explotada homosexualidad formaron un vinculo inseparable.

Diego Martínez dijo...

Yo creo que todas las Desesperadas han tenido una evolución consecuente y natural, y que en una comedia las personalidades de los personajes se suavicen y se perfilen en vez de exagerarse con el tiempo es síntoma de calidad.

Y Gaby, de frívola y superficial a madre coraje (casi), y Lynette, que esta temporada está aprendiendo de sus errores y aceptando su obsesión por el control, también han tenido una evolución destacable.

Pero sí, llevas razón: "no existe personaje más complejo que ella, ya sea en esta serie o las demás".

Crítico en Serie dijo...

David, si algo ha sabido hacer muy bien Marc Cherry era mantener cierto balance entre todas las protagonistas. Tanto Gabby, como Susan, como Lynette han tenido etapas donde sus tramas quizá tenían más peso, pero por regla general han sabido equilibrarlas.

Manantial, las Desesperadas podrían ser las más infravaloradas de la televisión. Tuvieron tanto éxito en sus primeros años, que después creo que los críticos les cogieron manía. Además, muchos hombres se sienten insultados por la serie y muchas mujeres trabajadoras que van de modernas también. Bah, es una serie excelente y punto ;)

Juan Vicente Simon, te entiendo, te entiendo. Y esa relación Bree/Andrew, como homosexual, tenía su miga porque adorabas a Bree a pesar de sus reticencias por aceptar a su hijo. Por suerte, con el tiempo cambió y esto nos ayudó a amar a Bree más intensamente.

Diego Martínez, Gabby ha aprendido a enfrentarse a las situaciones adversas, ha crecido, y las demás también. Fíjate, por ejemplo, cómo Susan tiene momentos donde deja su comicidad de lado y se pone seria. Allí notas cómo ha crecido. Todas ellas al fin y al cabo han pasado por situaciones terribles y han tenido que aprender a ser fuertes. Pero Bree es Bree :)

Abril22 dijo...

Brutal el 8 bueno como toda esta temporada que está a un nivel que es alucinante!

Si a mí también me encanta la relación Bree/Andrew y su evolución. A ver qué hace Bree porque con semejante amenaza del Poli pufff

Yo spero que vuelvan todos los hijos de las desesperada a lo largo de toda la temporada por aquello de ser la Última.