miércoles, 4 de enero de 2012

Los pendones de Dallas

Las décadas en televisión pasan en un suspiro pero, cuando pasan, se nota. Sólo hay que echar un vistazo a cualquier serie que veíamos hace unos años. Está bastante vieja. Sólo algunas de las muy buenas pueden sobrevivir, por más que los looks y la producción sean de otros tiempos porque un buen diálogo es un buen diálogo. También les ocurre a las películas en cierto modo, pero son lenguajes distintos y el tiempo castiga mucho más a la televisión. Sólo hace falta ver Dallas, por ejemplo. No diría que fuera buena. Sí icónica e histórica. Por ello, quizá, soy capaz de disfrutar ahora que he decidido empezarla: no por lo que es en si misma, sino por eso y todo lo demás.


Cada vez que se habla del término cliffhanger, por ejemplo, es inevitable mencionar el disparo que J.R. Ewing recibió al salir de la ducha en el final de la segunda temporada. Se dice que ni los guionistas sabían quién era el responsable entonces (fallo que muchos escritores de hoy en día aún no han resuelto), pero Estados Unidos se pasó todo un verano muy largo esperando la respuesta. Se hacían apuestas con el “Who Shot J.R.”, Larry Hagman se convirtió en el actor de moda de finales de los setenta y puso de moda que las series nos abandonaran al final de temporada con algún misterio o revelación.


En Catalunya, en cambio, el choque tuvo otros tintes: los Ewing eran los primeros personajes de serie que hablaban en catalán y encima soltaban alguna expresión un tanto grosera. “Sue Ellen, ets un pendó!”, le criticaban mientras ella se daba a la bebida de forma sistemática en cada escena. Aún me pregunto si la boutique de cerca de mi casa se llama Sue Ellen porque el nombre les gusta o en homenaje al personaje de Dallas (a menudo ves a alguien parándose y riéndose del nombre, recordando tiempos pretéritos).


Esto, junto con que el argumento tenía miga, provocó que se les adoptara como parte de la cultura popular catalana. El magnífico programa Malalts de Tele, que era meta como él sólo (y necesitamos más como él), hacía sketches de las borracheras de los Ewing al lado de la piscina y el programa de zapping APM aún se ríe de la caída de Charlene Tilton (también conocida como la pulga con tetas) durante una actuación musical en el programa de Àngel Casas. Según el mismo presentador comentó al cabo de un tiempo, “la actriz no estaba borracha. Ella iba pasada de otra cosa”. El mundo es maravilloso cuando actriz y personaje, esa Lucy descarriada, se funden en una sola persona.


Por J.R. (que tenía vinagre en las venas), por Sue Ellen (que en su lugar tenía alcohol), por Bobby (que siempre salía de la piscina o de la ducha), por Pamela (que era como una muñeca hinchable perfecta), por Ray (que daba bastante asco con su mirada de sobón), por la abuela (que pretendía que la armonía era posible en un nido de víboras como la casa familiar), por Jock (que era un gruñón, poco más) y por Lucy (que estaba recién graduada en la escuela de Nabokov) vale la pena echarle un vistazo, ni que sea para entender los referentes de generaciones pasadas. Bueno, y tampoco está de más descubrir lo retorcidas que ya eran las series en los setenta aunque sus formas y mensajes finales nos engañen. Ya en el tercer episodio la adolescente Lucy acusaba de intento de violación a su profesor porque no quería ir a la escuela y prefería pasarse el día revolcándose en el granero con un hombre mayor que su padre. Sí, Sue Ellen no era el único pendón de la familia Ewing.


P.D.Podcastero: Especial 2011. Y esta serie también dio lugar al podcast que grabo con Marina Such, Yo Disparé a J.R., donde esta semana hacemos un repaso al año seriéfilo que ya terminó. En él, a resumidas cuentas, hablamos de TODO. De las mejores series, de las peores, de los mejores capítulos y de aquellas anécdotas con un poco de malicia. Además, Adriana Izquierdo de Hablando de Series y Ohhh TV Podcast vino a compartir otro punto de vista. Vamos, que es imprescindible. Aquí os lo dejo por si os lo queréis descargar:


3 comentarios:

Eloi dijo...

Me gusta mucho lo qué habéis dicho de Breaking Bad! :) Es cierto que el factor imagen ha sufrido un bajón de calidad, pero aún hay planos buenísimos de aquellos que ponen la cámara en sitios imposibles.

Game of Thrones es muy buena. Tranquilo, hay muchos más críticos que opinan como tú y dicen que el comienzo es malísimo. A mí me ha parecido buena de principio a fin. El problema del principio, que no te enteras de qué pasa, también ocurre con los libros, porqué hay demasiados personajes.

Soy el único que ha leído que D.B.Weiss pretende cambiar ciertas líneas argumentales de la 2a temporada respecto del 2do libro? El tío ahora dice que morirán personajes que en el libro no morían, y otros vivirán.
Creo que las quejas que han recibido con la muerte de Stark al final de la 1a, ha hecho que se replanteen un poco la idea de seguir al pie de la letra los libros.
Me parece una idea horrible.

Eloi dijo...

Happy Endings es malita. No llega a la altura de las otras.
Tengo ganas de ver Louie y Parks&Recreation. Ahora mismo estoy mirando Arrested Development, pero cuando la acabe me pondré a ello.

Crítico en Serie dijo...

Eloi, si deciden cambiar los libros por la acogida que recibió Ned Stark, perderán los papeles y nuestro respeto. Creo que justamente uno de los elementos que hace fuerte la serie es que es épica de verdad, que no hay nada seguro.