miércoles, 5 de diciembre de 2012

El motor de Storybrooke

Ya acusé a Once Upon a Time de no haber dejado respirar Storybrooke al inicio de la segunda temporada. Hubiera sido más interesante retomar los personajes un tiempo más tarde, con el pueblo adaptado al cambio tras la aparición del humo morado, ni que fuera para tener la impresión de que empezábamos un nuevo tomo de este mejunje de cuentos. Para ser un poquito meta-narrativa. Pero no fue así y, desde que todos recuperaron su conciencia mágica, los responsables de la serie sólo han querido ir hacia delante. (Podéis imaginar que habrá spoilers de los nueve episodios emitidos de esta segunda temporada.)

Ahora que hemos llegado al parón navideño, podemos hacer balance de lo acontecido. Emma y Snow White se vieron atrapadas en un rincón del mundo de fantasía que había escapado a la maldición de Regina y en Storybrooke vimos como la alcaldesa había perdido su poder sobre la gente, ahora que no gozaba de magia ilimitada y después de que todos reconocieran a Snow White y Charming como sus legítimos líderes. Y, si bien en ningún momento les hemos tenido parados, no he podido quitarme de la cabeza la sensación de que no avanzábamos. Incluso al ver a Cora navegando rumbo a Storybrooke con el barco pirata del capitán Hook.

Edward Kitsis y Adam Horowitz dieron prioridad al avance de las tramas y se olvidaron de que los cuentos deben conmover. Al principio de Once Upon a Time, por ejemplo, tuvimos la historia de amor de Mary Margaret y David, el reencuentro de Emma con su hijo y algunas pastillas episódicas que reunían los requisitos, como el peculiar twist de la Bella y la Bestia, el Sombrerero y su hija y los primeros episodios que nos contaban momentos claves de la relación de Snow White y Prince Charming. Pero en este primer tramo de temporada casi no se ha explotado esta vertiente, como si los guionistas consideraran que tras abrir la caja de Pandora no hacía falta mantener un halo entrañable y dulce alrededor de la ficción.

Material lo tenían. Podrían haberse tomado la molestia de dibujarnos la relación de Emma con sus jovencísimos padres, qué clase de familia conformarían con Henry, cómo se organizaría el pueblo (¿optarían por una democracia municipal o volverían al Reinado por la gracia de Dios?) y si trasladarían costumbres medio-medievales a su día a día en Storybrooke. Esta era la idea que tenía en la cabeza cuando vimos el game-changer de color morado, ya que permitiría seguir jugando con los dos tiempos que manejan. Pero tuvimos que conformarnos con unos diálogos muy malos entre madre e hija (Jennifer Morrison jamás ha estado peor), un acercamiento a la dinámica de Rumpelstilskin y Bella que no siguieron, y la trama más interesante tuvo poca dedicación. Si querían que perdonáramos a Regina y apreciáramos sus ganas de redimirse ante los ojos de Henry, podrían haber expuesto mejor su buena voluntad. Ha querido asesinar demasiadas veces a todos los miembros de su comunidad como para que olvidemos de buenas a primeras su malvado pasado y nos vendan su mirada de cordero degollado como si debiera rompernos el corazón, sólo porque no mató a alguien.

Esperemos, sin embargo, que la llegada de Cora (y ese Hook de nula credibilidad) reactive a los personajes como el motor de la narración. Porque, sin ellos y sin unas historias genuinamente simpáticas, Once Upon a Time solamente es una consecución de giros mecánicos, nefastas escenas de acción, estilismos drag y cromas. Y, de momento, esto es lo único que he podido ver en estos nueve episodios.

3 comentarios:

MacGuffin dijo...

Pero qué estilismos drag, amigo. Regina podría concursar en RuPaul's Drag Race y ganarlo de calle :)

Abril22 dijo...

Soy muy fan de los vestidos de Regina cuando va de Reina! Es que me parecen Lo + xD!!!

Yo tengo la sensación de que Todos los personajes están manipulados por Gold/Rupel visto que Regina no quería ser mala sólo vengarse de su madre y ya...

El cambio de David ha sido para mejor el pobre desmemoriado era muy paradete. Como Príncipe le da 20 vueltas y Henry es Taaaaaan Mono!!!

Lo que me tiene intrigada es qué trama Gold a parte de buscar a su hijo y por qué el tipo de la Postal que es el padre de Henry cree a la a Pinocho cuando le dice que Emma es la Salvadora y debe dejarla libre. ¿También tiene algo que ver con la magia? Y dónde carajo está Pinocho en Storybroke?

Meter a la madre de Roja para un capitulo pues hombre... conste que Roja me mola mucho y que creo que tiene una gemela llamada Megan en Mad Men xD!

Cora se llama así como diminutivo de Corazón? Igual es una chorrada y lo mismo los guionistas no tienen ni papa de español...

Supongo que el eje del mal serán Gold, Cora, Garfio, el Rey que volverá y Regina que supongo la manipularán entre Gold y su madre...

Landon Alger dijo...

El problema es que estás pidiendo personajes a una serie que, digámoslo ya, no los ha tenido nunca, salvo muy pocos.

O que cuando los tiene, son incomprensibles, o totalmente incoherentes, como esa Regina que aborrece a Mary Margaret porque, oh vaya, resulta que cuando esta era niña fue manipulada por la madre de Regina para que esta le contara sobre sus affaires con el mozo de cuadra, y asi acabar matándolo. Y por supuesto a la que odia es a Mary Margaret, no a su madre.

No, a su madre la quiere tanto que tiene que matarla porque la hace débil (¿?)

No hablemos de Emma, la que lleva toda la serie dándoselas de lista y de lo bien que sabe cuando la mienten, mientras se pasó la primera temporada constantemente manipulada por Regina y compañía.

Entonces, como nunca ha tenido lo que se dice personajes, yo con que ocurran cosas me doy por satisfecho, y me lo paso bien con Rumple, las malvedades de los villanos y tal. Y Mary Margaret y el otro ya no resultaban TAN cansinos y Emma parecía que ya no era tan tonta.

Once Upon a Time para mí es básicamente un Revenge mas blanco y con magia.

Veremos como sigue.