domingo, 2 de diciembre de 2012

Ver lo mejor de Glee (y pasar del resto)

Lo confieso: estoy disfrutando mucho la última temporada de Glee. Si bien hace un mes contaba que el pseudo-spin-off de Rachel y Kurt me parecía muy interesante pero me aborrecían los nuevos alumnos del instituto McKinley, ahora hasta Marley me resulta entrañable. Eso sí, con un matiz bastante claro: los episodios jamás me duran cuarenta minutos.

Hago, como diría MacGuffin, un visionado para entendidos. Una forma muy arrogante de justificar que me salto cualquier escena que me repele. Esto incluye toda escena con Will Schuester, Sue Sylvester y Sam, los números que no aportan nada en ningún aspecto (ni de trama, ni de coreografía, ni musicalmente) y algunos de los momentos ñoños que no van a ninguna parte (como todas las veces que Rachel, Kurt o Blaine se lamentan y repiten lo que dijeron en el anterior capítulo). Lo que significa que toda alabanza que haga tiene que cogerse con pinzas. No tengo una perspectiva total decente, sólo la que me permite seguir con ella y gozar de momentos realmente inspirados.

Me alucina, por ejemplo, la trama de la nueva estrella vocal, Marley, a quien la jefa de las animadoras quiere destruir. Puede que no funcionara como chica guapísima e incomprensiblemente marginada (por gorda que esté su madre, ella es belleza pura), pero que Kitty quiera que sufra bulimia es tan despreciable que automáticamente te pone de su parte. Gran trabajo de Becca Tobin como en esa versión mejorada y más letal de Quinn. Y, si bien el hermano pequeño de Puck resultaba algo forzado, pues la interpretación no es lo suyo, por fin acabamos entendiendo porqué habían fichado a Jacob Artist para el papel de Jake. El chico sabe bailar y por su culpa no me quito este Everybody Talks de Neon Trees de la cabeza. ¿El mejor número musical de lo que llevamos de temporada?



Ayuda, también, que Ryder sea un discípulo de Finn con todo lo que su predecesor no tenía: es mono, sabe cantar y tiene coordinación. Su historia de superación le humaniza rápidamente y opino que su buen-rollismo con Jake contribuye a hacer de Glee una serie mejor. Me gusta más cuando realmente transmiten compañerismo y no esa mezcla de odio, envidia y egoísmo que la antigua generación confundía con amistad. De hecho, cuando Santana y Quinn se pelean, recordé todo aquello que no me gustaba (sobre todo porque Ryan Murphy después sermoneaba y creía contarnos un relato inverso). Pero, bueno, volviendo al buen ambiente de la temporada, se acierta sí o sí cuando se ilustra con Some Nights de fun.



Hasta rarezas como el homenaje a la serie sesentera de Batman tuvieron su gracia sobre todo por inofensivo y simpático. Claro que la palma se lo lleva este medley con Let’s Have a Kiki. Sarah Jessica Parker creo que se apuntó al proyecto sólo para hacerse la diva y la payasa.



Aviso, sin embargo, que tanto halago sólo durará hasta que los guionistas decidan contradecir todas las tramas. En breve seguramente todos se odiarán, se enfadarán y reconciliarán múltiples veces y llegará un punto en el que Jake, Unique, Ryder, Kitty y los nuevos Blaine, Kurt, Rachel y Finn se contradigan a sí mismos y dejen de tener sentido como personajes. Pero, de momento, disfruto, como seguramente también lo hacía Melissa Benoist y Alex Newell cantando P!NK.

5 comentarios:

Carles Muñoz dijo...

A mí Ryder me ha demostrado que Ryan Murphy sabe ver en los actores cosas que yo no, porque cuando participó en The Glee Project yo lo veía como el más soso del grupo... ¡y ahora lo veo como una de las mejores incorporaciones de la temporada!

manantial dijo...

Me alegra que te guste,aunque sea a tu manera,ami me encanta la temporada y coincidimos en los numeros,solo me faltan There are worst thing i can do y You are the one that i want.

Crítico en Serie dijo...

Carles Muñoz, te recuerdo que Jenna Ushkowitz sigue en Glee. Actriz más random de la historia.

Manantial, en el primer esbozo de esta entrada también incluía 'I am Sandra Dee' que me hizo mucha gracia. :)

Prax dijo...

Yo siempre dije que Glee es una serie de muy buenos momentos, pero de terribles capítulos. Al menos puede decir que es la única en conseguir eso.
A mí Jenna no me parece random. De hecho se ha marcado momentos francamente divertidos cuando a los guionistas les ha dado la gana acordarse de ella.

Sandro dijo...

Pere a mi tmb me encanto el everybody talks! Me encanta el ritmillo, el baile, él xD, todo!

Hasta el momento es la performances que mas me ha gustado de la 4ª temporada ;)