miércoles, 20 de marzo de 2013

Adiós a la improbable heroína

Enlightened tenía unos números pésimos incluso para un canal exclusivo como la HBO. Era un hecho. Por lo tanto, como viene siendo habitual, los admiradores llevaban meses pidiendo por las redes sociales una renovación que difícilmente llegaría y desde la página Vulture también hacían campaña. Se aficionaron a publicar entrevistas, opiniones y reportajes de la serie (y hacerles masajitos) con una periodicidad semanal. Como dijo el creador, director, guionista, actor y productor de la ficción, Mike White, para encargar temporadas a series con poca audiencia, el canal ya tenía Girls, que goza de mucha más repercusión mediática y cuyo público es minoritario pero el adecuado (es la comidilla de Hollywood). Y, si soy sincero, hasta llegué a desear que no la renovasen.

No es que me convirtiera en un detractor de Amy Jellicoe de la noche a la mañana. Era más bien una cuestión de honestidad conmigo mismo. Como amante de la ficción televisiva, había una parte de mí que quería ver las andanzas de esta mujer hasta el fin de la electricidad. No hay periplo emocional más entrañable que el suyo. Pero también hay que reconocer un cierre digno cuando lo tienes delante de las narices. Y el último episodio de Enlightened, el octavo de la segunda temporada, era todo lo que podía pedir y más.

Mike White y Laura Dern eran tan conscientes de la situación de su obra y tan respetuosos para con sus fieles que se plantearon los últimos capítulos como una probable despedida. Sabían lo que había y no querían dejar a su público a medias (muchos showrunners hacen lo opuesto para poner al canal en un aprieto con la esperanza de que les prorroguen el contrato). Y colocaron tan bien la guinda del pastel que es imposible querer ver más.

En el desenlace se cerró el arco de temporada, se nos habló del estado de Amy, Tyler y Levi, e incluso entraron en esos juegos poéticos y ridículos que tanta diversidad de opinión causaron en un principio. Todo aliñado con momentos de absoluta ingenuidad, cierto desequilibrio y también valentía, como si Amy Jellicoe fuera la hermana fumeta y remilgada de Erin Brockovich. Y así despidieron de forma magistral a la heroína más improbable de la televisión, que siempre mereció mejor suerte pero que quizá jamás pudo tener. White tenía una visión particular y muchas ganas de llevarla a cabo sin tener que ceder ante nadie (como le había pasado entre otras series y cadenas), así que se aferró a ella con todas sus consecuencias.

En estos momentos, el futuro de la serie ya está sentenciado: la HBO anunció ayer por la noche que habían cancelado la ficción. Puede que, en realidad, quisiera que Amy me preocupara de por vida con sus aventuras, sus intenciones y su incapacidad de leer a los demás. También quería ver los pasitos que les quedaban por hacer a su madre, a Levi y a Tyler, cuyos capítulos eran pequeñas obras de arte, diferenciadas pero muy bien enmarcadas dentro del universo de Riverside. Pero, si tenían que cancelarla, este era el momento oportuno. Fue estimulante, complaciente, incómoda y original. Amy Jellicoe lo tuvo todo.

Gracias.

4 comentarios:

Prax dijo...

Empecé a ver la serie por la entrada que publicaste hace poco y ahora estoy por echarte una maldición xDD(por supuesto, es broma, me alegro muchísimo de haberme puesto con ella porque la considero prácticamente imprescindible). Y es cierto que el último capítulo es un cierre muy digno, pero a mí el cuerpo me pide más. El futuro de Amy se queda muy en el aire, sobre todo después de venir de la encrucijada existencial y emocional que tiene en los capítulos 6 y 7, que en el 8 se resuelve sin demasiadas consecuencias. No sé, estaba enganchado al periplo de esta mujer porque me identifico y porque es original y real y porque es de lo mejor que se puede ver en tv. A Amy le faltaba muchísimo para alcanzar la iluminación y con el cariño que le tienen los creadores a su producto creo que había material para muchísimo más.

Alfredo L. Zamora dijo...

Preciosa despedida para una gran serie que muchos disfrutamos. Como bien dices no podrían haberse despedido de mejor forma. Gran ginda para el pastel. Muy fan de esta despedida que le has hecho :)

Crítico en Serie dijo...

Prax, entiendo que el cuerpo te pida más. Pero hay que reconocer que era un buen momento para dejar la serie. Y Amy... seguirá haciendo de las suyas seguro. Lástima que no vayamos a verlo.

Alfredo, gracias.

Óscar dijo...

Totalmente de acuerdo en todo. La segunda temporada ha estado a la altura y aunque los fans encumbran el 2x05 como mejor capítulo (esa pequeña revolución amorosa de Tyler es preciosa), en mi opinión el sexto fue la bomba; Amy ante los dos amores de su vida. Desde el regreso de Levi hasta el final del episodio son lo mejor de la serie, lo mejor. Y el final es perfecto como has dicho y lo prefiero así. Había leído declaraciones de Mike White a cerca de que la 3ª temporada iba a centrarse en el juicio de Amy pero sinceramente no me convence la idea.