lunes, 15 de abril de 2013

La boca-chancla y la que fingía parir hijos

Brandi Glanville fue durante un tiempo una de las cuernudas oficiales de Hollywood. Su marido, el televisivo Eddie Cibrian, tenía la costumbre de meterse en la cama con cualquier camarera que quería ser actriz y ella se hizo conocida cuando todo salió a la luz, incluso que Cibrian tenía pensado dejarla por LeAnn Rhimes. Sí, la chica que cantaba las canciones de El Bar Coyote y que, tras una operación tras otra, ya es prácticamente de plástico.

Pero volvamos a Brandi. Como era relativamente popular (las despechadas siempre tienen tirón) y tenía los contactos adecuados, la metieron en ese acuario de pirañas llamado The Real Housewives of Beverly Hills. Primero metió un dedo en las aguas durante la segunda temporada y, al ver cómo unas cuantas se lanzaban a morderla, el canal Bravo la tiró para que se cebaran con ella. Y ella se comió de un bocado a las tías de Paris Hilton, a Adrianne Maloof (accionista de un casino en Las Vegas, propietaria de los Sacramento Kings), la ex de Kelsey Grammer y el programa entero.

En el fondo se podría argumentar que Brandi  es lo peor. Bueno, no sé a quién pretendo engañar: lo es. Ella es de esas mujeres que no entienden que a veces es mejor morderse la lengua y que, cuando algo le molesta, suelta el primer taco que se le pasa por la cabeza. O suelta comentarios subidos de tono y, cuando la acusan de ser ligera de cascos (como si la mayoría de las demás no se hubieran casado por dinero, esas prostitutas de lujo), se regocija denominándose “guarra” a ella misma. Hasta aprovechará para comentar cómo el sexo es sano y que ella y Eddie habían invitado a alguien a su cama en tiempos más felices. Pero por lo menos es consciente de quién es.

Como la chica no tiene filtros, lo mejor es no tenerla de enemiga. Una lección que Adrienne Maloof, que se cree dueña de la costa oeste, aprendió a las malas. La señora que tiene una máscara de cera en lugar de cara quiso manejar a Brandi y ponerla en contra de Lisa Vanderpump, propietaria de varios restaurantes en Los Angeles, fan del color rosa y el mayor ejemplo de que el acento inglés da clase ni que sea por defecto. Pero ella se negó y automáticamente empezaron a publicarse una serie de artículos que querían asesinar el perfil público de Brandi. De mala madre para arriba. De aquí que Brandi, en una cena de mujeres (o, mejor dicho, una noche de borrachera como cualquier otra), dijera lo que dijo. O lo que suponemos que dijo porque nadie nos lo dejó escuchar y por suerte existen los tabloides de segunda.

Esto es televisión chusca y alucinante. Aquella que se atreve a girar en torno a una polémica que no conocemos. Porque Brandi dijo lo que dijo, Adrienne le mandó un ejército de abogados y, de paso, amenazó al canal con otra querella si emitía ese contenido. Así que Bravo se curó en salud, emitió la cena y silenció las palabras de Brandi. Eso sí, dejó la cara de estupefacción de todas las demás y las consecuencias. Porque no se habló de otra cosa en el resto de temporada. Así que todos debíamos elegir un bando (de qué sirve ver este programa si no vas con alguien) sin saber si había dicho una verdad como una casa o una mentira despiadada.

La idea, en realidad, es muy bizarra. Y funcionó. Y Maloof aprendió que si tienes esqueletos en el armario, mejor no vendas historias injuriosas en los medios. Por lo menos si contrataste un vientre de alquiler para tus hijos y haces creer al mundo que pasaste por un embarazo. No es inteligente. Camille Grammer también había utilizado la barriga de otra para gestar a sus retoños y nadie la juzga. Es Hollywood, por favor. Y, gracias a Brandi, tuvimos una temporada de Real Housewives muy auténtica.

Porque, por más que algunos argumenten que todo está guionizado, siempre se cuela alguna verdad durante la función. Vimos como Kelsey Grammer fingía que quería que Camille tuviera su momento de gloria y solamente quería tirarse a una stripper en Nueva York. Nos enteramos que Taylor Armstrong sufría abusos en casa y poco después su marido se suicidó. Y ahora la señorita Glanville nos iluminó y, según Faye Resnick (la que aprovechó la muerte de su mejor amiga para tener una portada en Playboy), destruyó un matrimonio. Desde entonces, que conste, Adrienne está con el hijo de Rod Stewart (veinte años menor que ella) y su marido tiene una relación con Miss Montana.

Lo que Dios unió, Brandi lo separó.

(El premio de housewife de la temporada, sin embargo, se lo disputa Yolanda Foster. Ella y sus limones, ella y sus verdades, ella y sus clase de clase. Puede que el fin de semana que viene me despierte con ganas de dedicarle un artículo a ella. La que graba el reality de día y cena con Barbra de noche. Reina.)

9 comentarios:

Langel dijo...

Como puedes hablar de esto e ignorar Spartacus y su gran final... Incomprensible.

alegomezcba dijo...

Muy buena la reseña. Y es verdad cada temporada tiene su tema y unos finales de temporada que dejan a las Housewives resurgir entre las cenizas como el Ave Fenix para la siguiente season. Muy recomendable para los que nos encantan los realities

Crítico en Serie dijo...

Langel, estas mujeres acabarían con Spartacus a base de puñaladas (verbales). ;)

Ale, me alegro que te gustara. Son más entretenidas que cualquier serie o reality.

Langel dijo...

jajaja, buena contestación ;)

Sin embargo... las mujeres de Spartacus no se andan para nada cortas en puñaladas verbales y maquinaciones jaja

gizla dijo...

PUES AUNQUE PAREZCA MENTIRA ESTOY ENGANCHADA A ESE REALITY POR BRANDI.NO TIENE PELOS EN LA LENGUA JAJA, ME GUSTA ELLA JUNTO A YOLANDA. ESPERANDO VER LA QUINTA TEMPORADA(ÚLTIMA DE BRANDI 😔)

gizla dijo...

PUES AUNQUE PAREZCA MENTIRA ESTOY ENGANCHADA A ESE REALITY POR BRANDI.NO TIENE PELOS EN LA LENGUA JAJA, ME GUSTA ELLA JUNTO A YOLANDA. ESPERANDO VER LA QUINTA TEMPORADA(ÚLTIMA DE BRANDI 😔)

Eva dijo...

Adoro a Brandi, y a Yolanda a ratitos, no me gusta la gente sin debilidades y perfecta.
Aunque me encantan sus looks deportivos.
Es guapa y me gusta su estilo, excepto el mono naranja de la fiesta de su hija... Qué horror!!! 😱

Eva dijo...

Por favor alguien me puede aclarar el súper secreto de Adrienne, lo intuyo pero no lo tengo claro:
-cuantos hijos tiene?
-Son suyos?
-Son de su marido o ex-marido?
-Los ha tenido todos por vientres de alquiler?
-con su marido?
-porque? Tenía algún problema de concepción?

EDURNE LUNA dijo...

Como mujer,brandi tiene mucho que aprender,y a tenido mucha suerte de encontrarse con algunas mujeres en el programa para aprender,me entristece su comportamiento.espero como dice Yolanda que algún día vea sus defectos y sepa darse cuenta que decir que cuándo está con esas mujeres que trabajan y demuestran que ese Mundo no es fácil,decir que tiene que beber alcohol para soportar su compañía,si no te gusta ,se adulta y vete,si quieres dinero por trabajo en el programa desde luego sólo has demostrado lo peor que hay cuando una mujer tiene envidias por el éxito de otras y ella sólo prefiere buscarlas .