viernes, 12 de abril de 2013

Los caminantes

El mayor lastre de The Walking Dead, como dije el sábado pasado, son los personajes. A ratos tengo la impresión que o bien son insulsos, o bien son odiosos, y pocas veces funcionan tan bien como deberían.

Este, que conste, es un tema peliagudo. No existe una fórmula que garantice buenos resultados si se sigue al pie de la letra. Hay trucos y a veces son tan fáciles de detectar, pero también hay algo orgánico que surge o no surge. Por ejemplo, hay una fina línea que separa el personaje intrigante del no-personaje, el carismático del forzado, el complejo del de manual, y no todo el mundo es el matrimonio King, que hace las mil delicias (y les da mil matices) a los suyos en The Good Wife.

Lo que ocurre con Rick y compañía, sin embargo, es de juzgado de guardia. Puede que la serie sea bastante irregular, pero también elementos que podrían indicar que es una ficción de calidad. El tono, la atmósfera, la osadía... Pero si nos guiamos por el retrato de sus personajes, jamás podremos decir que es una buena serie.

Los que son odiosos

Entiendo que es una serie algo particular, que aboga por eliminar prácticamente cualquier atisbo de esperanza. Es opresiva, cruel y deprimente, pero esto no debería significar que haya tantos personajes irritantes o directamente odiosos. Andrea, por ejemplo, tuvo un viaje que debería haber sido muy estimulante. Tenía razones para creer en el Gobernador y entiendo su obsesión por ejercer de intermediaria entre él y Rick. Pero Glen Mazzara no supo contar el viaje y fue insufrible.

Algo parecido ya habían hecho con Lori, que a ratos parecía una perra hortelana. Y, si le sumamos ese engendro llamado Merle que ocupó demasiadas escenas, cualquier mano derecha del Gobernador o cualquier maleante de tres al cuarto (los prisioneros), había demasiados tipos irritantes pululando por allí.

Los que no son nadie


El personaje de Carol ya se coló en un ranking de los personajes más random de la televisión actual, pero hay más que podrían entrar: Dale, T-Dog, Beth, Maggie (que tenga vida sexual no la hace interesante) y cualquier mueble que se cruce por el camino como la compañera de Tyreese, los habitantes de Woodbury o un prisionero en particular (de cuyo nombre no me acuerdo y que probablemente estaba encarcelado por pederasta). Básicamente son cebos que colocan a los zombies por si necesitan algún momento impactante (o eso creen ellos porque sus perfiles son tan pobres que luego sus muertes no afectan).

Los que decepcionan


¡En la tercera temporada aparecerá Micchone!”, “¡mejor personaje vivo!”, “¡lleva una katana!”. ¿Con qué nos encontramos? Pues con una tipeja que no abre la boca, que juzga en silencio y que hace muchos morritos. Es una chica precavida, sí, lo hemos pillado. Dadnos más, por favor.

Unos episodios después: “¡llega Tyreese!”. De los mejores personajes del cómic, dicen. Expectación. Y, si no fuera porque lo interpreta Chad L. Coleman, casi no sabríamos nada de él. Suerte que le vimos en The Wire y sabemos cómo es su cara de bonachón. En resumen, mucho ruido y pocas nueces.

Los buenos por defecto


Rick. Él es el protagonista. Tiene mucha responsabilidad, se le mueren los súbditos, le quieren robar la mujer, tiene hijos. Sufre mucho, de verdad. Suda todavía más. Por supuesto que es un personaje correcto, ni que sea por defecto. Pero cuando de repente empieza a ver apariciones fantasmagóricas, la pereza que me asaltó como espectador tampoco fue buena señal.

Y el Gobernador tiene carisma. Lidera un pueblo mientras se excita mirando cabezas de zombies en su acuario. Peina a su hija muerta. ¿Cómo iban a fallar? Perdón, que ahora me acuerdo de Micchone, los dos muertos desdentados y la espada. Sí, podían cagarla.

Los que salvan la cara


Una rara especie. Carl y su pérdida de inocencia, esa voz de la sabiduría llamada Hershel, el alivio (cada vez menos) cómico de Glenn (que nunca hubiera mojado con una chica como Maggie de no ser por el apocalipsis zombie) y hasta Daryl, cada vez mejor persona. Ellos son los pocos que valen la pena por sus evoluciones y que no resultan intolerables.

...y con los que siempre podemos contar


Al final del día, no obstante, por más que vayan de intensos y dramáticos, los zombies de llevan la palma. Son persistentes, coherentes y, si bien tienen el encefalograma plano, tienen clara su misión en la vida. Ellos quieren comer. Y cuanta más carne desgarren (o les desgarren) mejor.

4 comentarios:

Lluís Bages Virgili dijo...

Si bien no me gustaba mucho en las dos primeras temporadas, a Carol ya no la veo tan "random" como antes tras esta tercera temporada. Creo que se ha convertido en el personaje femenino más interesante (no es muy difícil teniendo una Michonne sin hablar, una Maggie sin apenas personalidad y unas irritantes Andrea y Lori). Vamos, que no la pondría en el mismo saco que T-Dog o Beth.

Richard Odiana dijo...

¿Cómo hace Game of Thrones para definir mejor a sus personajes en escenas de 3 minutos por capítulo y TWD no puede teniendo a todos sus protagonistas juntos? Hasta Justified ha definido mejor a Tim y Rachel con lo poco que salen que a los pesados personajes de TWD.
Nuestro podcast: http://www.ivoox.com/podcast-el-stream-mato-al-cable-edicion-audios-mp3_rf_1950811_1.html

¿Para cuando Justified en YDAJR? =P Lo esperamos con ansias.

Richard

Crítico en Serie dijo...

Lluís, Carol está ganando enteros pero todavía le queda mucho camino por recorrer. Eso sí, ya supera a las hermanitas.

Richard, lo siento mucho. Si depende de mí, tardaremos en hablar de Justified. No le encuentro el momento.

Ellisto dijo...

Pues no se, a mi el único que me resultaba realmente cargante hasta decir basta era Lori, Andrea es pertardilla, pero bueno, se espera que mejore, y mucho. Respecto a T-Dog, bueno, asombrado me hallo de que no muriera a los cinco minutos de aparecer, en serio, era un personaje secundario para morir atrozmente, es raro que llegara tan lejos.