miércoles, 29 de mayo de 2013

'Smash', te echaré de menos

Sonará incongruente. Critiqué por twitter que el nuevo showrunner, Josh Safran, no era el tipo adecuado para reconducir ‘Smash’. Llegué a dejarla y durante semanas fingí que no existía. Jimmy era demasiado para mi cuerpo y probablemente será el peor personaje televisivo de este 2013, hasta peor que Ellis. Y, ahora que Ivy y Karen nos han dejado, las echaré de menos.

Este no es un caso de retrospectiva benévola, cuando alguien se muere y de repente se le encuentra todas las gracias en los días posteriores al fallecimiento. La gracia de ‘Smash’ es que, de cara a la ‘season finale’, tuvo momentos inspirados. Enfocaron la trama de cara a la entrega de premios de los Tony y con esa determinación tuvimos las últimas tomas de contacto con el musical de Marilyn, ‘Bombshell’, y esa obra moderna y alternativa llamada ‘The Hit List’. Y, si bien no fueron episodios sin mácula, sí que pudimos ver por última vez los destellos de genialidad de una serie que pudo serlo todo.

La historia de ‘Smash’, en cambio, será una de desorganización y de falta de visión colectiva. De como nada puede ir a buen puerto si la producción y todos los responsables de los aspectos creativos no van de la mano. Theresa Rebeck escribió un magnífico piloto y luego se negó a escuchar ninguna sugerencia, desconfió de sus compañeros guionistas como si les hubiesen infiltrado para minar su autoridad, irritó a la productora y el canal, y fue despedida. Ahora que ha terminado, hasta Marc Shaiman, uno de los compositores, ha comentado al respecto. Había “demasiados chefs”, ha afirmado en una carta donde analizó una por una sus canciones, el porqué de su creación (según él se tomaban muy pocas molestias en contextualizar el porqué de algunas canciones de ‘Bombshell’) y algunos desajustes en su concepción.

Los productores, por ejemplo, les criticaron que ‘The National Pastime’ era demasiado fiel al espíritu de su tiempo (no hacía falta ser tan 50’s, les dijeron a él y a Scott Whittman), como ‘Smash!’ tenía que ser el tema principal de la serie y que la calificaron de “demasiado musical”, y que ‘A Thousand and One Nights’ fue concebida para que participara todo el reparto y lo pasara bien, sin darle más vueltas. Claro que también reconoce que algunas de las diferencias creativas sirvieron para bien. Al principio, quisieron escribir un tema que definiera a Marilyn Monroe y fueron muy biográficos y el presidente de NBC, Bob Greenblatt, les sugirió que imitaran ‘Don’t Rain on my Parade’, que no hace demasiadas alusiones a la vida de Fanny Brice y a la vez definía perfectamente al personaje. Así nació ‘Let me be your star’.




Y este será su legado. Había errores de cásting, tramas que no iban a ninguna parte (y luego hacían ver que jamás habían ocurrido) y no hacía honor a la etiqueta de drama adulto que debería haber tenido, pero había talento a raudales a la hora de escribir canciones, de cantarlas y de transmitirnos el amor por Broadway. Fue una apuesta ambiciosa que fracasó pero aportó su granito de arena a la historia de la televisión. Y nos habrá dejado con unas ganas locas de ver ‘Bombshell’, el musical de Marilyn que se habría llevado a cabo si ‘Smash’ hubiese tenido éxito. ¿He oído Kickstarter?

1 comentario:

Un gatito sobre el tejadito dijo...

Pues yo también la extrañaré.
Sin duda Jimmy debe ser uno de los peores personajes de la historia y es que si bien tiene motivación y pasado: no hay explicación lógica para que la gente lo soporte: eso no es creíble.
Respecto a la serie en sí; yo también creí que encontraría su rumbo, pero no fue así: cada episodio intentaban abrir tramas que no llevaban a ninguna parte sin resolver la más importante: ¿QUÉ ES SMASH? ¿CUÁL ES EL OBJETIVO DE ESTO?
La gente que no ha visto Smash pensará que exagero; pero para los que sí hemos visto su potencial se hará entendible: hay un "Nosequé" en la obra que no satisface, una sensación de estar en un colorido y entretenido mar que te escupe a la orilla de la que saliste al final de cada episodio cansado (satisfecho de alguna manera) pero has regresado a donde empezaste, al fin y al cabo; y volver a ingresar será divertido pero caerás en lo mismo.
Extrañaré a Eileen y Derek; a Tom y a Julia.