miércoles, 26 de junio de 2013

"Going down?"

Para todos aquellos que detestaron a Don Draper desde que descubrieron que le metía los cuernos a su mujer-trofeo con cualquiera. Para todos aquellos que le menospreciaron por pagar al psiquiatra de Betty para que le chivase después todas sus inseguridades. Para los que opinaron desde el primer instante que era un mal padre y que odiaban que todos sus compañeros de trabajo les pasaran sus arrebatos de chulería porque era un visionario de la publicidad. Para los que no se dejaron engañar por su elegancia a la hora de fumarse cigarrillos y vestir los trajes. A todos ellos: ¡Descorchemos la botella de cava! Porque, por fin, el señor Draper se la ha metido.

Podéis imaginar, por lo tanto, que habrá detalles de la sexta temporada de 'Mad Men'.

La sexta temporada de ‘Mad Men’, si será recordada por algo, será por esto. El presagio de los títulos de crédito, esa silueta sin identidad que caía al vacío, se ha hecho realidad y el publicista ha visto como progresivamente perdía sus dones. Desde que fue de viaje a Hawai hemos visto como las pasaba canutas. Como pasaba de salirse siempre con la suya a perder el toque que le hacía destacar entre la multitud. Sudó más que de costumbre, una conquista se le escapó de las manos cuando todavía no quería tirar el juguete, Betty le juzgó (y no al revés), su hija Sally vio el monstruo que era y encima en la agencia de Sterling and Cooper y asociados le llamaron la atención. Fue la gota que colmó el vaso y que destrozó el único pilar en la vida de Don que parecía inquebrantable porque hasta entonces, si bien el espectador podía saber qué clase de hombre era, el universo le adoraba.

Este descenso de Don (chapeau por el “¿going down?” cuando coge el ascensor en el último episodio), sin embargo, también rompió mis esquemas con respecto a la serie. Matthew Weiner estuvo enamorado del personaje durante demasiado tiempo y siempre pensé que las acciones del personaje y el retrato que le daba no casaban. Era muy benevolente como guionista, pues lejos de retratarle como un ser despreciable le ponía en un altar con sus esmóquines y copas de whisky. Pero en esta última temporada le quitó los soportes y le dejó estrangulándose. Y ‘Mad Men’, de esta forma, ha podido dar un paso adelante que era muy necesario si quería seguir avanzando. Porque el pasado de Don en un burdel, cuando todavía era Dick Whitman, no da para tanto ni sirve a estas alturas para justificarle.

Ahora la pregunta es qué planes tiene su responsable de cara a la séptima y probablemente última temporada. Hay dos opciones: darle una redención o dejar que se estampe contra el suelo. Obviamente, me decanto por la segunda. Hay antihéroes en televisión que, si bien operan al otro bando de la ley, resultan menos deplorables que este hombre. Porque él no comete sus faltas por necesidad, sino porque le da placer estar en control. Pero habrá que ver si Weiner tiene agallas y se sobrepone al amor platónico que siente por él. El golpe de atención ha sido divertido, pero verle hundido de forma definitiva sería todavía más placentero.

P.D.Podcast: De Don Draper también hablamos en ‘Yo Disparé a J.R.’, además del final de temporada de ‘Hannibal’ y unos cuantos estrenos veraniegos. Aquí tenéis la guía del programa:
- 0’: Presentación.
- 2’: ‘Save Me’, la serie de Anne Heche.
- 11’: ‘The Fosters’. La produjo Jennifer Lopez. ¿Importa?
- 20’: ‘Mistresses’, el remake americano de la serie británica.
- 31’: ‘Dates’, un experimento Made in UK.
- 41’: ‘Hannibal’, balance de temporada.
- 62’: ‘Mad Men’ y la bajada de Don a los infiernos.

2 comentarios:

Richard Odiana dijo...

Pera, ¿Pero ya Draper no tocó fondo en la cuarta temporada (la que a propósito creo que es la mejor)? Ahora Weinner vuelve a mostrarnos a Don caer. Pensaría que es repetición, pero no lo es ya que la 4 fue la "primera caída de Don", la 5 la "segunda oportunidad" y esta 6 es cuando "Don volvió a desaprovechar todo".

Gran frase esa de "Porque él no comete sus faltas por necesidad, sino porque le da placer estar en control". Si es así, que Don se vaya a la mierda =)

Richard

Crítico en Serie dijo...

Richard, yo diría que jamás cayó de verdad. Eso eran contratiempos pero el mundo seguía viéndolo como una leyenda de la publicidad. Ahora, en cambio, su encanto se está esfumando a toda prisa. Diferenciaría.

Ah, y mi nombre se escribe Pere. ;)