jueves, 11 de julio de 2013

Sharon, Bob y otros apuntes de la sexta temporada de 'Mad Men'

La caída de Don Draper podía ser una buena noticia y resultarme muy placentera, pero el final de temporada de ‘Mad Men’ daba para comentar un par de apuntes más y me olvidé de hablar sobre ello. La mayoría orquestados por el propio Matthew Weiner, que sabe muy bien qué detalles causarán más sensación entre la crítica y que causaron mucho furar durante la emisión de la temporada. ¿Pero estuvieron a la altura la camiseta de Sharon Tate y Bob Benson? Mejor vayamos por partes.

La teoría de la violencia

Referencias al clima violento de finales de los sesenta, ese robo de la abuela de Don, se oían sirenas por las calles de Manhattan, Peggy tuvo un ‘altercado doméstico’ y Megan Draper vistió la polémica camiseta que también llevó la mujer de Roman Polanski en una sesión de fotos antes de morir brutalmente asesinada. Todo parecía pronosticar el asesinato de alguien y, por culpa de la camiseta, creía que sería Megan hasta que Weiner avanzó que no moriría por lo menos esta temporada. ¿Quién fue la víctima? La madre de Pete Campbell, a quien su amante homosexual cubano tiró por la borda.

Esta resolución resultó algo anticlimática. Hay que reconocer que tenía su gracia y sirvió para ver el monstruo que es Pete, que ni tan siquiera se inmuta ante el asesinato de su propia madre, pero puede que las expectativas le jugaran una mala pasada al responsable de ‘Mad Men’. Si dejas pistas por todas partes, mejor planea algo impactante. Puede que así tomara el pelo a la crítica y a él le resultara muy gracioso, pero debería haber estado a la altura.

Bob Benson



Todavía no sé cuál es su tendencia sexual pero él era un interrogante que tampoco tuvo una respuesta contundente. El señor risitas, el señor que sabía distintos papeles dependiendo de quien tenía delante y el señor que tenía una identidad falsa. Esta vez (también) sirvió para sacar a Pete de sus casillas (¿era esta su temporada?) pero no pasó de la mera anécdota. No hacía falta que fuera el hijo de Peggy proveniente del futuro, como decían algunos locos, pero no hubiera estado mal que fuera un topo. ¿Puede que lo sea y Weiner se lo haya reservado para la próxima temporada? ¿Habrá dejado también el asesinato de Megan para más adelante? Sea como sea, no hubiera estado mal que nos concretaran qué relación tiene con Joan, ni que fuera para tener más minutos en pantalla a la pelirroja explosiva. En los últimos episodios fue solamente un mueble bar muy voluminoso.

Donna

Sabemos que Peggy es la nueva Don desde que el mujeriego prefirió ascenderla que llevársela a la cama. Pero esta temporada ha sido muy interesante por una razón: ella dejó el empleo en Sterling & Cooper para poder crecer y de repente se dio contra un muro cuando las empresas se fusionaron. A primeras creí que era un error, que hubiera sido más entretenido verla en su nuevo ambiente para que pudiese formarse, pero resultó más estimulante la confrontación. Ya no es la súbdita de antaño que tenía algún pronto pero miraba a su jefe con admiración, ahora en su mente le trata de igual a igual y no aguanta tantas tonterías. Gracias, Peggy, por abrir los ojos.

La educación de Sally



Betty y Sally fumándose un cigarrillo es una escena digna de enmarcar y otro punto y seguido en la pérdida de la inocencia de ella, que ya es tratada casi como una mujer y que bien se lo merece. Cometerá muchos más errores, pero cuando te encuentras a tu padre in fraganti con la vecina (un año después de ver a la madre de su madrastra entre las piernas de Roger Sterling), ya nadie te puede vender la moto. Y Kiernan Schipka, por cierto, aguanta bien el tipo.

Un par de preguntas

¿Por qué Weiner incluyó a Dawn si después la cuestión racial cayó en saco roto? ¿Y por qué se negó a despedir a dos actores en su renegociación de contrato cuando tiene a gente como John Slattery sin hacer nada?

El balance

Positivo. El señor Weiner tiende a hacernos creer que su serie está agotada y de repente nos aparece con arcos interesantes y evoluciones que no esperábamos. Esto no quita que tuviese algún episodio bastante aburrido y que los flashes y momentos oníricos demuestren hasta qué punto la dirección de esta serie deja que desear. Suerte de un final de temporada trepidante (para ser 'Mad Men') que nos hizo olvidar los peores momentos y unas especulaciones por parte de los medios yanquis que hicieron el visionado mucho más disparatado. Y, si la séptima es la última temporada, quiero un spin-off de Betty Draper en esos pisos abandonados para artistas que no se duchan. Una temporada de trece episodios en tiempo real o algo por el estilo. A ver si Matthew pica el anzuelo.

2 comentarios:

Dulce Gomez dijo...

Estoy de acuerdo con lo que dices sobre que parece que ya la serie va hacia el final, que todo se va cerrando y de repente sacan cosas inesperadas, espero que con Mad Men 7 sea lo mismo, la verdad es que esta serie es muy buena, me agrada que los personajes sean realistas, contradictorios.

María José Jiménez Hernández dijo...

Me encanta la actuación de todos, los personajes de la serie son fantásticos.En general, la serie Mad Men en HBO se me hace una de las mejores series de los últimos años. Felicidades a sus creadores. Supieron hacer una historia muy interesante.