lunes, 30 de septiembre de 2013

La roba-escenas revelación

Quiero un spin-off para Lenora Crichlow. Por favor, que alguien en ABC vea la luz, decida que ‘Back in the Game’ le queda pequeño y le dediquen una serie propia al personaje de Gigi Fernández-Lovette (que con este nombre ya lo dice todo). Roba todas y cada una de las escenas del piloto y hasta hace que sea tolerable. No lo es. ‘Back in the Game’ tiene a James Caan en modo abuelete-trash y sobreactuado y esto no puede ser buena señal. Pero, mientras uno descarta seguir la ficción, aparece Lenora y hace que quiera ver más allá del piloto. Por ella.

‘Back in the Game’ es uno de los proyectos cómicos de ABC. Para ser más exactos, el que tiene que cubrir el hueco entre ‘The Middle’ y ‘Modern Family’ y que casi nunca cumple las expectativas del canal, así que lo tendrá difícil para sobrevivir. Una sitcom sobre una chica que se ve obligada a vivir con su padre, un borracho y maleducado, y que decide enseñar béisbol a su hijo y a los demás niños inadaptados del colegio. Y aquí es donde entra Gigi Fernández-Lovette (no descarto escribir el nombre entero más adelante porque es demasiado bueno).

Mientras Caan es cargante y Maggie Lawson (la hija) no tiene carisma, Crichlow se hace con su personaje en dos pinceladas. La recauchutada, excesiva y pijísima nueva rica que la ayuda en su misión de llevar la contraria al entrenador de los alumnos con cierto don por el deporte. De esas que llevan varias petacas en el bolso y hablan del testamento de su difunto marido como si esa muerte fuera una suerte. Por no hablar de su hijo afeminado, que se pasa el día con el iPod y bailando canciones de divas del pop en lugar de cazar pelotas al aire.

La vida, en realidad, sería más fácil sin su existencia. Entonces podría pasar de ‘Back in the Game’ sin vergüenza ni remordimientos. Pero quiero ver más de Gigi Fernández-Lovette. Me da igual si es aquí o en ‘The Real Housewives of Beverly Hills’, donde encajaría a la perfección y seguramente se haría mejor amiga de Brandy Glanville, una de las despechadas oficiales de la cultura americana (porque Eddie Cibrian le hizo los cuernos con muchas pero la dejó por LeAnne Rhimes).

Quienes no recibirán mi aprobación en ningún aspecto, en cambio, son ‘The Goldbergs’. Una serie que les pareció muy entrañable a los responsables de ABC porque vivieron en los ochenta y, por lo tanto, les encanta la idea de reírse mientras recuerdan como era la vida durante esa década. Pero la voz-en-off echa para atrás, los personajes no calan y, lo que es peor, su piloto hasta provoca aversión. Lo que ocurre cuando su recurso cómico es gritar en todas las escenas.

Ni se salva Wendi McLendon-Covey, que sí aprovechaba sus pocas escenas en ‘Bridesmaids’ y también en ‘Modern Family’. Mala idea, toda la serie en sí. ¿Cuándo aprenderán los canales que la nostalgia sola no tiene sentido? Por lo menos si se quiere hacer una serie longeva y de éxito. Una cosa es crear una serie solvente en un contexto distinto y que aporte algo, y otra es poner todos los huevos en una sola cesta, el factor nostálgico. No, no.

P.D.Podcast: Y en el podcast de ‘Yo Disparé a J.R.’ seguimos con nuestra sobredosis de pilotos. Aquí la guía del nuevo programa, que tiene de todo y más como siempre:
- 0’: Introducción, Emmys, What Remains y Back in the Game.
- 9’: Agents of SHIELD, ¿es un evento o no?
- 26’: ‘The Crazy Ones’, el piloto de Robin Williams.
- 37’: ‘The Blacklist’ y Hannibal el terrorista.
- 48’: ‘Mom’, la comedia de Anna Faris y Allison Janney.
- 57’: Ya hemos conocido a la madre de ‘Cómo conocí a vuestra madre’.

1 comentario:

luisl dijo...

La amo desde Being Human!