lunes, 19 de mayo de 2014

¿Qué pasa con Betty?

Definitivamente, dividir la última temporada de ‘Mad Men’ en dos partes no habrá sido una suerte. ¿Por qué razón? Pues porque, como podíamos sospechar, no es una serie que se preste. Los personajes avanzan y tienen conflictos personales y laborales, como por ejemplo Don Draper que está re-introduciéndose en la empresa y ganándose la confianza y el respeto de sus compañeros, pero no se está llegando a ningún punto de tensión como sí tienen otras series.

Esto no es ninguna crítica a la ficción pero tiene que ver con las tácticas del canal y en el fondo es una lástima. ‘Mad Men’, por más que a veces se salga del molde y ofrezca episodios explosivos (en comparación con los demás episodios, que Matthew Weiner no es Shonda Rhimes, ni Vince Gilligan, ni Kurt Sutter), es una serie con una cadencia muy concreta. No sucede nada muy explícito pero sí sucede de todo, se exploran las inercias en la agencia de comunicación y se dejan entrever detalles de las vidas privadas de los protagonistas. Y, en este aspecto, dejar un año entre los primeros siete episodios y los últimos se antoja como algo innecesario. Como espectadores no tenemos que prepararnos para nada, no necesitamos un respiro para asumir lo que se nos viene encima.

De momento, además, esta temporada está siendo notable. Comenzó con un primer episodio bastante flojo, donde se trataron temas y situaciones que hemos visto antes (me refiero a Don con Neve Campbell en el avión), pero luego arrancó con el segundo, donde los diálogos tenían más gracia y Weiner abordó la serie con un tono cómico fantástico (Peggy, Shirley y las flores). Los dramas, cuando son muy buenos, a veces también pueden ser grandes comedias. ‘The Good Wife’ es otro caso que lo ejemplifica a la perfección.

La única duda que tengo al respecto de esta última temporada es el personaje de Betty Draper. De Don siempre se dijo que si el guionista era piadoso con él era porque ya le haría caer por el abismo como daban a entender los títulos de crédito. Pero este proceso de caída ya lo hemos visto y ahora ya nos encontramos ante un Don que se está alzando y que se ha propuesto erigirse otra vez como el genio de la publicidad. El antihéroe se está redimiendo y, en comparación, Betty es una bruja.

La discusión que tuvo con su hijo fue espléndida. Era su pasivo-agresividad a la máxima potencia, lo que siempre me recuerda que podría ser la madre de Bree Van de Kamp. Pero resulta un tanto frustrante como espectador encontrarme siempre con el mismo conflicto. Mientras todos los personajes más o menos avanzan (incluso Roger está expiándose como figura paterna), ella está estancada. ¿Podría ser que a Weiner no le interesara tanto como otros personajes, como he oído decir a algunos críticos americanos? Pues no lo creo, por lo menos del todo. No hay ninguna necesidad de mantener a January Jones en el reparto, su personaje no puede estar más desconectado, pero le gusta recuperarlo de vez en cuando.

Y, además, está el factor temporal. Betty Draper tiene todas las razones del mundo para ser como es. Don la rompió y pruebas hay más que suficientes durante las siete temporadas. Esto no la disculpa como madre pero sí da una explicación y me ayuda a entenderla como espectador. Pero hace tanto tiempo que nos contaron el porqué que su retrato se antoja desigual. Ella no es Don pero tampoco estaría mal que nos recordaran porqué es como es o si tiene alguna posibilidad de mejorar como persona. Hay quienes se fascinan con Don, otros que les fascinan las curvas de Joan y yo, qué queréis que os diga, estoy obsesionado con Betty Draper. Donde haya una mujer desesperada, que se aparten los demás.


P.D.Podcast: La semana pasada no pudimos grabar por culpa de problemas técnicos, pero esta vez ni el fantasma de Bobby Ewing hubiese podido impedirlo. Aquí tenéis el menú del último programa de Yo disparé a J.R:
- 0’: Introducción.
- 3’: ‘24: Live Another Day’.
- 22’: El piloto de ‘Penny Dreadful’.
- 37’: El final de temporada de ‘Agents of SHIELD’.
- 54’: El final de temporada de ‘Arrow’.
- 73’: El final de temporada de ‘Revenge’ con Juan Luis Sanguino.


 

4 comentarios:

Óscar Rus Vicente dijo...

Totalmente de acuerdo con todas y cada una de las líneas. Betty Draper/Francis fue mi personaje favorito durante las tres primeras temporadas (la segunda fue "su" momento) pero como en la vida misma, hay personas (personajes) que quedan relegados en un segundo plano después de protagonizar nuestras vidas (tramas/serie) y la evolución de Don la ha desplazado a personaje secundario de forma elegante y sutil. Creo que sería un error si apareciese en todos los episodios pero de vez en cuando sale y nos recuerda por qué es una perra de satanás. Pero frente a personajes femeninos tan potentes y ricos como Joan Harris y Peggy Olson, la rubia palidece. De nuevo vuelvo a citar a la "vida" para indicar que Betty es una de tantas amas de casa que se "auto-inmola" como individuo tras la juventud y muestra una supuesta devoción a su marido e hijos cuya moneda de cambio es que nunca la abandonen. De ahí el confrontamiento Betty-Sally. Su hija sabe que no le debe nada.

'Mad Men' habla del presente a través del pasado. No hemos cambiado tanto.

Me gusta leer dijo...

Hola,

He estado leyendo tus entradas sobre Mad Men y creo que hay un artículo en el último número de la revista Fuera de Series que te gustará leer y te permitirá entender bien lo que pasa con Betty. A mí me ha cambiado la vida en general y sobretodo, ya no juzgo a Weiner por su forma de representarla. La revista es de subscripción pero si quieres puedo compartir el artículo.

Crítico en Serie dijo...

Lo buscaré, muchas gracias. :)

Me gusta leer dijo...

A ti por responderme. Es muy interesante, espero que te guste :)

También espero que se acaben pronto las vacaciones (lo siento) para que volváis a grabar. Igual hay suerte y lo hacéis para comentar los Emmy ;)