miércoles, 16 de junio de 2010

La boloñesa de Tara

La técnica de tirar los espaguetis a la pared y ver si alguno se queda pegado no sé hasta qué punto se utiliza en los restaurantes de la guía Michelin. Puede que sea una manera efectiva de comprobar que la pasta está en el punto justo de cocción, pero es inviable para la televisión. En un producto de reparto coral y que aspira a dilatarse en el tiempo es difícil que todo cuadre a la primera. Pero lo que veo muy poco profesional es probar recetas imposibles e ir tirando espaguetis a la pantalla de la tele a ver si alguno encuentra su sitio. Una vez has hervido la pasta y la has dejado demasiado tiempo encima del mármol pensando cómo demonios mejorar esa boloñesa, la has cortado, amenizado con hierbas, has hecho otra cazuela, has mezclado un par de salsas, le has tirado un queso rayado en dudoso estado y has probado con los agridulces, un par de minutos en el microondas no convertirán ese plato en una genialidad. Porque ese potingue pestilente que llevas a la mesa ya no es un plato. A eso se le llama, o bien sobras, o bien comida de perro. Y esto, más o menos, es United States of Tara.


No era la comedia que promocionaron, ni el drama que intentó ser, ni tenía el ingenio que se le presuponía a una obra de Diablo Cody (bluff donde los haya), ni fue el recital interpretativo que merecía Toni Collette. Pero los galardones que recibió la australiana (que van con el pack ‘me paso a la tele’ de las actrices con reputación) disimularon lo fallido de la operación. De ser the next best thing a que Spielberg la mandara al garaje para que la repararan con carácter urgente. Y el apaño de última hora se notó: Cody, de repente, pidió a los espectadores que practicaran un poco de fanesia y olvidaran esos espaguetis que nunca se pegaron.


De aquí que nadie le dé dos vueltas al hecho que T, la personalidad más antigua e insoportable de Tara, desapareciera sin dejar rastro; que el hijo, al que siempre supuse fuera del armario, abandonara las escenificaciones sectario-cristianas (que nunca vinieron a cuento) para reivindicar la bandera homosexual; y que Charmaine, la del descalabro pezonesco, aceptara por arte de magia la enfermedad de su hermana. Pero ante esta oportunidad, Cody, como mediocre artista que es, cogió otro puñado de espaguetis y los tiró contra la pared. D’on no n’hi ha, no en raja.


Así esta vez hemos tenido una artista bohemia que, a pesar de la presencia de Viola Davis, no supieron explotar; las escenas más absurdas de los últimos años (y no del estilo 30 Rock sino más bien de Scary Movie 2) con Brie Larson vestida de princesa Valhalla y petando globos con el culo; otro novio desequilibrado que salió de la nada y se fue por el mismo sitio; y un culebrón charmainesco que no entraba dentro del contrato ficticio que firmamos con US of Tara. Y para demostrar que lo suyo es descarada incompetencia, Cody desperdició ese precioso romance entre Buck y la camarera.


En este punto, en el que ya no hay extreme makeover que la adecente, mejor que vendan la serie por piezas y empiecen dándole un spin-off al personaje de Lionel (y después, cuando hayamos olvidado a la princesa Valhalla, que den una serie a Brie Larson, prometedora fins a dir prou).

7 comentarios:

Mina Harker dijo...

¿Lionel? ¿En serio? Si yo empezaba con mis ansias asesinas cada vez que aparecía en la pantalla u.u'. Mira que no me parece un mal personaje, pero es collejeable hasta decir basta. Me pido antes un spin-off para Marshall (o para Kate, ok xD).

Neh, eso aparte, a mí me ha gustado mucho por dónde han llevado la temporada, y experimentos o no, yo creo que no les ha salido mal. La he visto mucho mejor construida y organizada que la primera y en general me ha gustado bastante lo que han hecho con los personajes. Incluida Kate y su trama tan WTF (que al fin y al cabo es Kate en estado puro).
En cuanto a Charmaine... a mí que me ha parecido que nos han dado una visión bastante interesante del personaje... Porque lo que está claro es que está tan mal como su hermana (probablemente por lo mismo), solo que en ella se manifiesta de otra forma que pasa más desapercibida. No sé, me parece un personaje interesante, y es algo que han dejado caer ahí y que quizá pasa un poco desapercibido, pero ahí está.

Prax dijo...

Qué va, qué va. Esta temporada han tenido muy claro el camino que llevaban, nada de tirar spaguettis a la pared.
Es la primera crítica mala que leo a esta segunda temporada que está gustando muchísimo.
Lo de Kate es de un lirismo tronchante y Marshall es tan adorable que haga lo que haga gusta. El culebrón Charmaine ha sido para mí el descubrimiento y todo el pasado de Tara se vuelve muy interesante.
0% bluff.

Yorch dijo...

Yo también es la 1ª critica mala que leo. Aún así puedo llegar a entender algunos aspectos que criticas, como lo de la princesa Valhalla.

Para mí lo interesante de la serie es precisamente lo que menos te gusta, lo raro que hay en ella.

He llegado a conectar con todos los personajes, menos con Kate.

Y la forma en que Tara va descubriendo poco a poco de donde viene su enfermedad me encanta.

Saludos!

Adri dijo...

Esta vez no estoy nada de acuerdo contigo. Tienes razón en cuanto a la relación de Charmaine conl a enfermedad de su hermana, lo hemos tenido que tragar.. Pero el resto yo lo percibo totalmente de forma opuesta.

Creo que establecido el tono y dejado claro de qué pata cojeaban todos los personajes en la primera temporada, la segunda ha tenido via libre para mostrarnos todas esas crisis de identidad que tienen todos sus personajes, además de llevar toda la trama de Tara, su nueva personalidad y su intento de "encontrarse" a sí misma con mucho ritmo e interés.

Yo la he disfrutado, me ha gustado mucho más que la primera y espero con ganas la tercera.

Crítico en Serie dijo...

Mina Harker, Lionel al principio me parecía un cliché insoportable, pero con el tiempo me di cuenta que se estaba convirtiendo en algo más. Ojalá le pudiera dar un poco de vidilla al aburrido del hijo, que cada episodio le faltaban más hervores.
Charmaine se ha convertido en alguien mucho más tragable y como personaje me ha gustado mucho más. Pero al final ni me ha parecido la misma persona que en la misma temporada. Recuerda que entonces era aquella estúpida que decía que la enfermedad de Tara era una invención para llamar la atención y de repente en la segunda temporada ama a Tara y a todas sus personalidades.

Prax, quizá he escrito esta crítica porque estaba harto de leer cosas positivas. ¿Que ha mejorado desde el primer año? Cierto, pero sigue pareciéndome una tontería sin sentido (y a esto no le busques una carga positiva). Y me molesta mucho que Kate haya acabado siendo la peor de todas (incluso más que la Tara sana, a la que odio) porque Brie Larson es una gran actriz por lo que hemos podido ver.

Yorch, veo muchas cosas raras y no necesariamente me tienen que disgustar. Pero Tara empezó sin norte y sigue sin él, y esto sobre todo lo he notado al ver que todo aquello que mejoraba (la pareja de gays, por ejemplo) se tiraba por la borda otra vez para hacer experimentos con la primera cosa que a Cody se le pasaba por la cabeza. Una lástima.

Adri, ¿soy el único que pensaba que Marshall ya estaba fuera del armario? ¿Realmente hacía falta que saliera del armario de forma oficial después de que le pidiera ese montón de rosas a su padre?

Pixelwoman dijo...

Entiendo lo que quieres decir. Yo ya le he cogido cariño a la serie, y me gustan algunos de los cambios de esta temporada, pero sí es cierto que parece que los guionistas (no sé si Cody u otros), se la pasan diciendo: ¿Y si ahora hacemos que Buck se líe con una tía? ¿Y si ahora Max se enrolla con la misma tía? ¿Y si ahora...? No sé, como buscando más ser sorprendente que buscando un sentido.
Ese tipo de locuras puede estar bien, pero si se hacen cada episodio la impresión general puede ser que la brújula de la serie -excepto en lo que respecta al pasado de Tara- está rota.

De todas formas, hay personajes adorables, soy fan de Marshall-Lionel 100%, por ejemplo. Y de Charmaine: que le quiten a ese Neal, por amor de dios. Vale que el otro era demasiado "pluscuamperfecto", pero, hombre, al menos un tío que tenga gracia o algo, digo yo.
Muy buena Pammy también... me pasé todos los episodios pensando que me recordaba a alguien y tras una búsqueda en IMDB la encontré: Es la prota de Persiguiendo a Amy.

Bueno, vamos a ver si todo va para mejor o no.

pabblogger dijo...

Dios creo que si estuviera más de acuerdo contigo explotaría. Por fín alguien a quien le parece que esta segunda temporada ha sido una gran mierda (con perdón). Lo de la princesa valhalla es lo más vergonzoso que he visto en la televisión en años y marshall, cuyo personaje me tenía enganchado ahora me resulta insoportable. Por no hablar de las desapariciones de algunas personalidades de Tara y de la estupidez de su hermana. En fín que nada es lo que era y es una pena porque prometía... Diablo Cody es una gafapasta asquerosa sin ningún tipo de talento. Juno no era para tanto, ahí lo dejo...