lunes, 11 de octubre de 2010

La patología de Ryan Murphy

Los detalles pueden hacer que una obra se eleve a maestra. Pero para que esto ocurra, debe haber unos fundamentos sólidos. No es el caso de Glee. Puede que la serie domine el arte de la anécdota, ya sea por sus cameos, los panfletos colocados en las estanterías de la consejera del colegio o las calculadísimas frases que sueltan Sue Sylvester y Brittany. El concepto que lo englobe todo, sin embargo, no lo veo. Siempre me da la sensación que Ryan Murphy escribe los guiones como quien va a una atracción de feria (drogado hasta las cejas) a probar suerte con el rifle. Puede que le toque el peluche de turno, que a veces pasa, pero lo más normal es que regrese a casa sin la calderilla en el bolsillo.


La máquina promocional de la Fox, que echa humo desde que se estrenó tras American Idol hace dos primaveras, le hace un flaco favor. Ha conseguido que una serie tan hueca como esta, que debería ser objeto de culto en un reducido círculo de gleeks, esté en las portadas de todas las revistas. Para que luego digan que la insistencia y la publicidad son inútiles. Pero tanto sus ansias de acaparar los medios como el bombo que le proporcionaron los Emmy pueden acabar siendo flor de un día. Y si siguen así los episodios, puede que este día termine más pronto de lo que esperaban.


El homenaje a Madonna, por ejemplo, se convirtió en un exitazo a nivel de público. Despertó expectación antes de emitirse y supieron introducir las canciones en la trama, como hicieron con el montaje de Like a Virgin, porque se supone que cuando la música suena es que hay algo que contar, sea una historia, la lucha interior de un personaje o para poner en situación. Cuando fue el turno de Britney, no obstante, se olvidaron de estas bases y no sólo no contaron nada interesante, sino que los montajes fueron meras copias de los videoclips de la cantante, sin gracia ni ingenio de por medio. Se salvó Toxic y casi de chiripa.


Y de la misma forma que esos números entraron sin ton ni son, los personajes también circulan por los pasillos del McKinley High como perdidos. Quinn, de madre a la fuerza, a chica del coro. Puck, de cachondo robaescenas, a extra de turno. Y mientras que personajes como Amber y Tina aún es hora de que pinten algo en las clases, a pesar de protagonizar una infinidad de pósters promocionales, se empeñan a sacar jugo de Rachel, Kurt y Will Schuester retratándolos como los seres más pesados y coñazos de la televisión.


Entiendo que su intención es hacer algo absurdo, ameno y divertido. Pero tan poca consonancia entre episodios (con unos cambios de rumbo que luego no llevan a ninguna parte) y tanta irregularidad en los números musicales no le dan un toque especial, sino la clara bipolaridad de Ryan Murphy. Y la bipolaridad no es un estilo, sino una enfermedad.

15 comentarios:

Julio C. Piñeiro dijo...

Como siempre, un gran artículo, señor Pere. Tengo que concidir contigo en que los dos primeros episodios me parecieron algo flojos, especialmente el de Britney, que se queda en la anécdota cuando todos esperábamos un Power of Madonna II.

En cambio, aunque sé que lo aborreciste, me encantó el tercero. Pocas veces he visto Manera tan poliédrica y atípica de tratar las diferencias religiosas y los tópicos de la fe. Y si bien es cierto que tiran de tramas que se hacen muy cansinas (Rachel y Finn, Will y Emma) mientras desparovechan otras por completo (a ver cuando se lían Brittany y Santana de una vez), la del Kurt con su padre nunca cansa porque es la mejor construida y la más sincera con diferencia, desde el primer momento. Bueno, eso, y Sue, a la que por fin hemos visto derrarmar una lagrimilla.

Meiri dijo...

Justo esta mañana estaba preguntándome a mí mismo si me gusta o no esta serie. ¿Vale la pena ver 40 minutos de capítulo por dos frases graciosas y un par de canciones interesantes? No sé, no lo tengo muy claro. El episodio de esta semana (Grilled Cheesus) ha sido aún peor que el de Brittany/Britney, que ya es decir.

manganxet dijo...

Yo me obsesioné con Glee en sus inicios. Cuando volvió de ese eterno parón para mí la serie no hacía más que decaer, y de momento no ha parado de hacerlo. Ahora ha empezado la segunda temporada y todo sigue igual, no digo que haya dejado de gustarme pero algún día me cansaré, no solo de canciones puede vivir esta serie.

martinyfelix dijo...

Coincido con el artículo casi en su totalidad, Crítico.

Actualmente mis razones para ver la serie son dos: Jane Lynch, que se sale al 200% y las canciones.

MacGuffin dijo...

Una cosa que me pregunto. ¿Puede ser que veamos esta bipolaridad de Glee sólo cuando se ha pasado el factor novedad? Porque desde el piloto es así.

titania (Verónica) dijo...

MacGuffin tiene toda la razón. Yo después de leer el artículo iba a contestarte que opino como tú, y de hecho así es, pero yo opino así desde el principio de la serie. Supongo que los primeros episodios me entraron mejor por la novedad, pero vamos, nunca he sido muy fan y no entiendo tanto alabar a Jane Lynch (que me resulta especialmente cansina porque siempre hace lo mismo en Glee) ni al personaje de Kurt, que me parece que están estirando sus historias y lo de su padre a tope y a mí ya no me interesa nada.
Ahora es el momento de decidir si sigo guardándome 40 minutos a la semana para (intentar) verla (y digo intentar porque con el último capítulo me dormí) o ya decido que hasta aquí hemos llegado.

WATANABE dijo...

Todavía no me he puesto con la segunda temporada, pero está claro que el punto fuerte de esta serie (por lo menos para mí), es el saber introducir los temas musicales en los momentos adecuados, potenciando con ellos la historia que toqué contar en cada momento. Cuando no son más que meros cortes promocionales resultan bastante aburridos. Por suerte y a falta casi de terminar la primera, pocos de éstos me he encontrado hasta ahora. Aunque no hay duda que ese puede ser su talón de Aquiles si se les va demasiado la mano con las cancioncitas.

Un telespectador más dijo...

Amen.

Dieguiko dijo...

Yo vi dos episodios de 'Glee' cuando la trajeron a España (el 1x02 y el 1x03, creo) y no me hacía gracia (salvo un par de momentos puntuales). Las tramas no me parecían en absoluto interesantes y los números musicales ni fu ni fa.

Desde entonces, llevo un año y medio con 'Glee' hasta en la sopa y sin comprender su éxito.

Crítico en Serie dijo...

Os prometo que nunca hubiera creído que este post tendría tan buena aceptación. Creía que aparecerían los típicos trolls de "esta serie es la mejor la amo y sue mola". Pero veo que muchos han visto más allá de los cuatro toques absurdos graciosos y la terrible avalancha promocional. Tendrá grandes momentos como el "Don't Rain on My Parade" (cuyo éxito reside únicamente en la grandeza de la canción de Barbra, no en el show de Lea) o números conseguidos como el Toxic (sí, el de ese lamentable episodio), pero... ¿es suficiente? De momento, como tengo un blog y además me interesa el género musical, seguiré con ella. Casi lo veo como un deber. Pero por lo menos me gusta ver que no soy el único que está bastante harto.

Y sí, MacGuffin, es así desde el principio. Pero toda serie en sus inicios tiene que encontrar su tono (justamente comentabas en Hawaii Five-O que hasta que llevemos un poco más no sabremos si nos aportará más la propia serie). Esta, en cambio, nos dio una falsa alarma. En algún momento tuve la sensación que podía mejorar y convertirse en algo más regular, pero a estas alturas está claro que no. Nip/Tuck por lo menos tuvo dos temporadas que estuvieron bien en general, pero está claro que fue una casualidad de Murphy.

martinyfelix dijo...

Yo nunca vi ese bajón que se produjo en la segunda tirada de la primera temporada. Para mí, todos los capítulos han sido iguales, y de momento me entretiene.

Al final acabará cancelada, lo veo yo venir. Los de la FOX se creen demasiado listos.

titania (Verónica) dijo...

No me dará ninguna pena si la cancelan (risa de bruja maléfica... XD)

MacGuffin dijo...

¿Glee cancelada? No lo creo. Esta temporada no, por lo menos.

Soalexa dijo...

Y ahora? A ver q opinan d Glee? Por lo menos vieron ya todas las temporadas para poder criticarla? A mi también a veces me molesta la forma d escribir d ryan pero es la serie con más mensajes q he visto! Además hay un talento increibleeee y sí hay historias interesantes. El hecho d q no le guste a un grupo d personas porq se aburren fácilment no significa q sea una mala serie! Y saben xq gusta? Porq aborda todos los temas desde todos los puntos d vista sin aferrarse a una sola idea, por ejemplo la religión, tratan ese tema d la manera más abierta posible porq así es la vida real, tenemos d todo en el mundo y me encanta cómo el escritor captó eso sin fanatismo hacia una idea propia. Y eso es sólo un ejemplo d muuuuchos. Y q decir d q sea una serie musical dond la mayoría d sus covers son excelentes? Sí ha tenido sus malos ratos pero nada es perfecto! A todo el mundo le gusta al menos 1 canción q haya sido cantada en Glee! Además los temas d unión, no a la discriminaci

Soalexa dijo...

También temas d problemas alimenticios, sexo, amor, amistad, el lado bueno d los enemigos, y toooodo eso q tal vez le parecerá más d lo mismo o muy rosa pero esos temas nunca nos deben cansar porq series como Glee son las q salvan a la juventud con todos sus mensajes!