jueves, 28 de abril de 2011

The Voice y las estrellas

Una de las cuestiones que han provocado más especulaciones esta temporada entre los medios de comunicación norteamericanos ha sido el enigmático futuro de American Idol. Entre la marcha de su juez más carismático Simon Cowell, la llegada el año que viene de X Factor en la misma FOX y el desgaste del 10% que sufre cada año, la pregunta era si ya podían enterrar el formato o no. Y al ver que incluso su propia cadena le preparaba un sucesor, la NBC fue rápida de reflejos. Así que, mientras que AI sigue en antena, la cadena del pavo real ha estrenado The Voice y la jugada de momento parece que no les ha salido mal: mientras que sus cifras absolutas pueden no alucinar a nadie (alrededor de 12 millones), en los demográficos demostró ser una mina de oro, con más de 5 puntos entre el público adulto-joven, el más deseado por las agencias de publicidad y el mejor estreno de la temporada en esta franja.


El diferencial (que siempre lo hay aunque no lo parezca) es su punto de partida, que bebe descaradamente de X Factor: hay cuatro coaches que deben elegir ocho concursantes para que compitan con su equipo. Esta vez demuestran su interés por incorporarlos a ciegas, de espaldas a ellos, de tal forma que juzgan al concursante por su voz y no su aspecto. Sin embargo, esta premisa se abandonará rápidamente, pues los integrantes de cada equipo se enfrentarán entre si mismos hasta que queden cuatro con cada mentor y, después sí, competirán cada semana en directo para ganarse el favor del público. Vamos, nada que no hayamos visto antes en American Idol, pero el formato llegado de Holanda de la mano de John de Mol quizá tampoco necesita más.


Para empezar, la presencia de Christina Aguilera, Adam Levine de Maroon 5, Cee Lo Green y Blake Shelton como mentores es orgiástica, algo que quedó bien claro con su versión en directo de Crazy (¡qué monstruos encima del escenario!):




Y el espectador, en realidad, no necesita nada más que unas sillas giratorias para disfrutar del programa como si no hubiera visto nunca nada parecido. Ellos eran el anzuelo para que la gente le diera una oportunidad, las sillas de espaldas al escenario eran la excusa (y que recaiga en el concursante quién quiere que sea su mentor si hay varios interesados) y a partir de aquí todo recae en el cásting y los mediáticos coaches: de ellos dependerá que sus chicos conecten con el público y ellos también serán responsables de gran parte del show. Al fin y al cabo, son quienes son y de aquí que la audiencia del programa fuera tan y tan joven, que Cee, Christina y Adam son mega-estrellas contemporáneas, así sin más.


La primera impresión que he tenido acerca de ellos ha sido muy positiva. Todos tienen algo que aportar desde su experiencia, en terrenos musicales bastante opuestos; Cee y Blake están como un pez en el agua en su papel de reclutadores; Adam, cuyo afán por lucir abdominales me repelía bastante, está simpático y extraordinariamente atractivo y seductor; y Xtina es la diva que todos intuíamos, con una actitud que no la ayudará a ganarse fans (no es lo que dice, sino como lo dice), pero que ya funciona para tener algo de variedad. Y entre los concursantes hay diamantes en bruto (y algún caso de sordera por parte de los entrenadores). Entre mis favoritos, de momento, están Rebecca, Xenia, Javier (el concursante que más buzz ha creado) y el monérrimo matrimonio Elenowen:




No obstante, lo que se analizará a partir de ahora no serán tanto los concursantes sino el recorrido del programa en cuanto a audiencia y si esto afecta a American Idol, que ha rejuvenecido este año igualando y hasta superando los registros del pasado año gracias a Jennifer Lopez, Steven Tyler y unos concursantes con mucho talento (y pocos looks). ¿Hay cabida para dos formatos tan potentes y ambiciosos en el mismo espacio-tiempo, o The Voice desfallecerá en su segunda semana? ¿Y habrá espacio para X Factor?


Muchas veces el éxito de un formato por encima de otro no depende tanto de sus propiedades sino de quien llega primero, así que Simon Cowell ya se lo puede currar para cuando desembarque en otoño. Puede que tenga a Simon y hasta a Paula Abdul, pero AI sigue siendo el referente para los americanos y The Voice se está erigiendo como la alternativa para quienes estén cansados del de la FOX o hasta quieran más, con cuatro pesos pesadísimos con millones de feligreses cada uno y una mecánica muy similar. La batalla de las singing competitions ha comenzado.

9 comentarios:

MacGuffin dijo...

Más que a American Idol, The Voice puede hacerle daño a X Factor, que al fin y al cabo viene a ser casi el mismo formato. Los jueces que Simon Cowell ha reclutado no tienen ni de lejos el mismo gancho que los de The Voice. Cheryl Cole funcionará en UK, pero en USA... No sé.

Crítico en Serie dijo...

Sí, ya lo comento al final. Normalmente quien llega antes es quien se come el pastel. Y no me importaría que X Factor se diera con el canto en los dientes. Para empezar, es indignante lo que le hace FOX a su gallina de los huevos de oro y quizá es hora que a Simon Cowell se le bajen los humos.

Kiseki7 dijo...

A mí me ha sorprendido positivamente el programa, no esperaba nada y ha estado muy entretenido para la hora y pico que dura. La clave serán las audiencias a partir de la semana que viene, pero viendo el recibimiento que ha tenido quizá no se pegue el tortazo (que yo sí esperaba).

Y Xtina debería ser igual de lista que JLo y aprovechar el tirón del programa (que está por ver aún) para relanzar su carrera, que falta le hace.

Crítico en Serie dijo...

Kiseki7,
Quienes aprovecharán el tirón serán los otros tres. Christina siempre ha demostrado que es estúpida (J.Lo por lo menos sabe fingir ante la cámara), mientras que Adam Levine enamorará a América.
Y lo mismo digo: el programa se me pasó rapidísimo y tengo muchas ganas de ver el próximo episodio (y ver cómo funciona en audiencia).

Abril22 dijo...

El otro día Miki Nadal en SLQH puso algún video y llama la atención que el jurado no vea a los que cantan. Está bien así no se condicionan simplemente oyen si cantan bien o no y ya.

Sobre el jugado sólo conozco a dos Christina Aguilera que está cambiadísima y al de Maroon Five que está muy simpático en los videos a los que remites.

Cómo veis estos programas enteros? También lo suben a la red tipo series y pelis?

Saludos!

Crítico en Serie dijo...

Abril, el problema de la premisa es que da poco juego más. Al fin y al cabo, después pueden tirar a la basura unos cuantos concursantes. Y siendo sinceros, American Idol es poco superficial de por sí. Este año deberías ver a los concursantes para darte cuenta.

Sobre cómo verlas, pues están disponibles vía torrent y descarga directa como cualquier serie. Yo sigo mucha telerrealidad norteamericana: Survivor, American Idol, Big Brother, Project Runway, Real Housewives, Face Off, Work of Art... Aunque hay que reconocer que hay programas más fáciles de encontrar que otros. Este, sin embargo, es de los fáciles, al igual que Survivor y American Idol.

Labekoa dijo...

En la linea que llevo ultimamente de engancharme a casi cualquier cosa en la que canten, he empezado The Voice, igual que empezare X-Factor.
Lo primero que me sorprende es la de monstruos que hay por ahi sueltos y que sin andar en los circuitos profesionales tienen unas voces increibles y un control de la tecnica muy avanzado, ya quisieran Rihanna o Katy Perry un directo que se acercara al de algunos concursantes de estos programas.
En cuanto a The Voice en si, os dire que el programa tiene un punto de baratillo, como que se saben de segunda, pero aun y todo puede funcionar. Si consiguen sacar jugo al pique entre coaches tienen materia prima para que dure, esta claro que cada uno hace el papel asignado, pero hay que reconocer que lo hacen a la perfeccion, el juego con el pulsador, las miraditas... todo perfectamente ensayado y todo bien.
De entre los jueces destaco al mas desconocido, ese Blake Shelton, al que yo, amante de la musica Country, no ponia cara, pero que si que la tiene, mucha cara, ha sabido robar en el primer episodio el protagonismo, y con su chuleria y sonrisa malefica convertirse en una nueva estrella de la TV.
Y nosotros a seguir disfrutandolo.

screamblair dijo...

Es verdad lo que dices del programa que sale primero es el que las lleva de ganar.
En México, hace algunos años, se anunció primero que Operación Triunfo saldría y se hicieron las audiciones, la otra televisora se puso las pilas y anunció La Academia y también hizo audiciones.
En Operación Triunfo todavía preparaban cosas cuando los de La Academia salieron al aire primero! luego de haber sido los que se anunciaron después. Por resultado la gente se enganchó a La Academia dándole mucho rating y dejando a Operación Triunfo en el olvido e incluo vomitándolo. :(

Crítico en Serie dijo...

Screamblair, esto ocurre con la mayoría de formatos aunque ni tan siquiera sean iguales. Por ejemplo... en los países donde llegó antes Big Brother, éste es el formato de convivencia por excelencia. En los que llegó antes Survivor, es éste. Aunque sean concursos distintos, con distintas mecánicas (y que encima varían mucho de un país a otro). El que llegó antes es el que más éxito tuvo. Otra cosa es que en muchos países hayan podido convivir los dos y que alguno de ellos tras diez ediciones ha desaparecido y el otro sigue por ahí sin haber rematado nunca. Pero siempre es curioso.