martes, 17 de mayo de 2011

Falsos Mesías

Cuando Ryan Murphy mandó a la mierda a los chicos de Kings of Leon porque éstos se negaron (con derecho) a prestarle las canciones para Glee, Murphy alegó que su serie lo que pretendía era acercar las nuevas generaciones al mundo de la música, que se atrevieran a cantar y a aprender a tocar algún instrumento. Quizá será verdad que habrá aportado cultura a más de uno que jamás hubiera escuchado una canción de Barbra Streisand sin que le apuntaran a la cabeza con una pistola o riéndose bajo la oreja como un ignorante. En esto le doy la razón.


Sin embargo, me sorprende la supina egomanía de este hombre, que más que creador de una serie de televisión, se cree una especie de Mesías de nuestra época, una versión mejorada y gay de Jesús, que da lecciones morales a una banda con credenciales como son los Kings of Leon. Además, tiene guasa el argumento porque, aparte de Puck (y alguna vez Sam), ningún chico de Glee actúa jamás con un instrumento bajo el brazo. Al contrario. Los músicos son esos extras que sonríen como tontos en el fondo del decorado y a los que no se les debe parar mayor atención. Lo del señor Murphy es pedantería y no pedagogía. Hasta American Idol transmite más valores con respecto al mundo musical.


Que conste que el problema no está en si Glee es pedagógica o no, pues tiene todo el derecho a no serlo (y tampoco debe). La cuestión es que se niega a renunciar a nada. Glee quiere ser el referente teen del momento (que lo es por decisión popular, o sea, la audiencia), quiere ser comedia, drama, procedimental, sitcom y culebrón, pretende aleccionar a los pequeños losers que la ven y ser el paradigma homosexual de la televisión. Y no estoy en contra de estas intenciones. Sencillamente para llevar a cabo esta misión se necesita cierta coherencia y regularidad, algo que no ha encontrado.


Tras media temporada correcta, se dejó llevar por una seguridad (no merecida) de que podía hacer lo que quisiera, que ya estaba de vuelta de todo. Los personajes, como siempre, dan bandazos. Ahora Quinn resulta que era obesa y por eso de repente tiene una alma mucho más profunda (cosa que antes no, después sí y después otra vez no). Que cada episodio todos tengan la personalidad que les plazca a los escritores y, si es momento de enfatizar en alguna pareja, que se pongan en modo confesional con una melodía dulce y dramática de fondo (las tender moments del baile de fin de curso son el ejemplo perfecto para demostrar lo ciclotímica que es Glee).


Y lo de elegir canciones que alimenten las tramas ya lo dejan para los días especiales (como el episodio del baile de fin de curso), porque si a Ryan le apetece que pongamos ‘Barbra Streisand’, la horrible canción dance, pues aquí Lea Michelle a apechugar con una escena de relleno. Y es que si lo rematamos todo con ‘Born This Way’ de Lady Gaga, pues hay algo parecido a un mensaje, ¿no? Al fin y al cabo esta mujer se pone sombreros con forma de cucaracha y le dice a todos los inadaptados que son muy guays siendo como son (aunque ella para sus videoclips prefiere cuerpos 10, no nos engañemos).


Ahora que lo pienso, Glee y Lady Gaga tienen bastante en común. Ambas sueltan moralejas sobre la (auto)aceptación mientras en el fondo son superficiales. Creen que las formas están por encima del contenido (“¿qué contenido?”, os diría la mujer vestida con carne roja) y encima tienen la misma (in)capacidad de mezclar música y letra. ¿Y es que habéis escuchado 'Judas'? Mejor os dejo aquí el videoclip, que comparte mucho con la serie. Ambos son pseudo-provocativos, pagados de si mismos y con nulo talento musical y visual:


13 comentarios:

Julio C. Piñeiro dijo...

Cierto es que Ryan Murphy se está volviendo un megalómano del 3 al 4 (y te lo digo yo que soy gleek de pro). Kings of Leon rechazaron educadamente, no como Slash sobre Guns N' Roses (lo educado no sería su estilo, tampoco) o Dave Grohl sobre Foo Fighters (la 2º gran polémica).

También es que Glee se desfasa como le da la auténtica gana, en eso me recuerda a True Blood. El problema es la moralina y el bienquedismo que dices (no tanto de la serie en sí como de Murphy), cuando realmente lo genuino de la serie es el componente amoral (Sue, Puck, Santana, o canciones insertadas con pretendida mala uva). Creo que el show sí tiene alma, y mucha (Burt es de los mejores padres de la TV actual), pero es cierto que despertaría menos antipatía entre sus no fans si no fuese por el complejo de profetas que tienen sus creadores.

Como apunte, es cierto que a los músicos los tratan como floreros (aunque cuando llega el turno del pianista, algunos one-liners a ese respecto son para enmarcar), pero hay varios personajes que tocan instrumentos. Hace poco, a Tina se le vio tocando el piano, y Finn siempre fue un apasionado de la batería, desde el principio. Hasta Other Asian hizo de percusionista ocasional en el último. Les falta un bajista, eso sí.

Y (acabo ya), el número de Barbra Streisand es genial. Esos números en plan flashmob, junto a aquellos otros en plan "jam-session", son la mejor aportación de Glee como musical.

Crítico en Serie dijo...

Estoy de acuerdo: lo que mejor funciona es el componente amoral. Por eso tengo la sensación que si Glee durara veinte minutos sería mucho mejor, porque podría obviar todos los momentos de lagrimilla que sólo dan ganas de darle al botón de fast-forward.
Pero una cosa es no tener freno como True Blood y la otra ser incoherentes a la hora de desarrollar las tramas y encontrar un tono como le pasa a Glee. No es lo mismo, en mi opinión.

Eddtron dijo...

Estoy medio de acuerdo contigo XD
Por cierto, Murphy pidió perdón publicamente.

Y creo que Glee es la única serie que, a mi parecer, se compromete a la integración y la diversidad, a ver si me explico, ahora se ha puesto de moda tener un personaje gay en todas las series, y las historias suelen ser siempre igual, se ve que a los gays nos salen novios cada dos por tres, olvidamos nuestras rupturas en seguida y siempre somos correspondidos,y nunca nos enamoramos de nadie heterosexual... mira a Teddy de 90210

Es verdad que hay algunos episodios que son para no emitirlos, the night of neglet fue aburridisimo, al igual que el Born this Way, pero todavía el número de episodios entretenidos es mayor a los aburridos, el capitulo sobre el alcohol, el de rumours i el de prom son un ejemplo de ellos.

Lo que yo veo es que ha perdido todo espíritu del principio de la primera temporada, los personajes son menos neuróticos que antes y se dedican a dar consejos como si fueran predicadores...

Como divago XD En conclusión, la serie me gusta, pero ya no es lo que era y por lo menos se tira a la piscina y no se queda en un intento.

Albert dijo...

Me gusta pensar que Glee goza de una autonomía, de un alma, al margen de los desvaríos de su creador, pero cuestionar su apuesta por la integración de las minorías y por la diversidad, y especialmente, por el asociacionismo de los chicos en el coro, en una época en los que Estados Unidos, paradigma de la sociedad asociativa, experimenta una reducción del número de redes sociales, opino que "és pixar fora de test". [Sorry, pero acabo de leerme el Bowling Alone de Putnam para la universidad... ]. Tampoco creo que Glee sea como los videoclips de la Gaga: mima a personajes como Mercedes, Lauren, Artie, Tina o Karofsky, dándoles unos minutajes valiosos y muy bien aprovechados en pantalla; la Gaga los ignora directamente, más allá de su discurso inclusivo. Y aquellos personajes que son, además, unos bellezones, como Santana y Britt, les ha conferido una entidad y una personalidad que los reviste de una profundad innegable. No es posible comparar a los "cuerpos" que acompañanan a la Gaga, con la beatiful people de Glee, que, son, además, personajes poliédricos (con Quinn, debo reconocer, que ando un poco confuso sobre hacia dónde se dirige...). Sobre la cuestión de la indefinición de género, Glee constituye un pequeño cajón de sastre que funciona muy bien, creando momentos (des)tensión, que, en mi opinión, se suceden con naturalidad y regularidad. Glee pertenece a un género u otro según impone cada escena y las tender/tear scene son necesarias, porque no olvides que Glee no deja de ser, por encima de cualquier otro género, ¡un musical! Y en buena parte de los musicales de Broadway y del West hay canciones/escenas que son declaraciones de amor, canciones de transición, de clímax, cómicas, de obertura, de danza, y sí, también de relleno. ¡Saludos!

manantial dijo...

Yo tampoco estoy de acuerdo contigo..Glee es una serie que se preocipa y que mima constantemente sus personajes,admeas ha hecho mensajes muy buenos hacia los adolescentes,sobre todo,un mensaje de igualdad.Ami me encantan los momentos dramaticos y creo que la serie no seri tan exitosa sin ellos,Y sobre Queen yo creo que si la han definido muy bien,es un personaje superficial,egoista,perra y muy muy insegura aunque como cualquier persona tiene su corazoncito,aunque ha pasado por mucho,debe madurar mas,creo que lo que digo se e visto bastante claro en el nuevo episodio "Funeral",eso que antes ha sido obesa no cambia nada,solo aumenta su inseguridad.Ademas segun la mayoria de fans en facebook y twitter "Born this way" y "Prom queen" han sido dos de los mejores capitulos de la temporada y como ultimo creo que Jayma Mays se merece una nominacion al emmy por su actuacion en "Born this way"

Deyre dijo...

Puff, a veces no tengo más remedio que decirme "veo Glee por las canciones, veo Glee por las canciones". Y aún así, de vez en cuando, no es suficiente. El capítulo de "Born this way", por ejemplo, lo vi a cachos.

Estoy de acuerdo contigo en que los personajes dan bandazos. Sus actitudes no siempre son coherentes con su personalidad, y el tema del pasado de Quinn me chirrió bastante.

Aún así, lo bueno de Glee es que es arriesga a hacer algo diferente, aunque en el fondo peque un poco de superficialidad.

Número Seis dijo...

Creo que deberías escuchar Speechless o Dance in the Dark o incluso Goverment Hooker para ver lo que realmente Lady Gaga es capaz de hacer. Malo es quedarse con la absolutamente mala y superficial Judas. Esta es la Lady Gaga que merece la pena pero comprendo que muchos no quieran verlo:

http://www.youtube.com/watch?v=lFTL8W6eWRw

Crítico en Serie dijo...

Eddtron, sé que Ryan Murphy pidió perdón, pero sonó a "me han obligado y tengo que limpiar mi imagen pública" que a otra cosa. Y hay más series con personajes gays en positivo (sin parecer el orgullo gay): Cinco Hermanos (aunque haya terminado) y Modern Family hasta ahora son las dos series que más me ha gustado cómo lo trataban y otras como The Good Wife lo hace de una forma muy inteligente. Lo de Teddy de 90210 nadie se lo cree. Se nota que los guionistas no tienen ni un sólo amigo gay.

Albert, respeto tu razonamiento y aportas puntos muy válidos, pero donde tú ves genialidad yo veo despropósito. Donde ves alicientes, yo veo pegas. Y el último episodio me ayuda a reafirmarme: la muerte de la hermana de Sue ha sido un coñazo que ni venía a cuento, que han tratado de una forma completamente lacrimógena, que ha ayudado a que Sue hiciera el enésimo cambio de parecer... y aunque su mensaje sea el de "todos somos iguales y todos somos distintos y todos debemos respetarnos", ella sólo ve a la niña como una chica con síndrome de down. Vale, al final la vuelve a aceptar, pero acabé con la impresión que no ve en ella a nadie aparte de una chica con síndrome de down.

Manantial, yo hasta diría el contrario: maltrata a sus personajes, haciéndoles dar vueltas sobre lo mismo y aborreciéndolos. Todos dan la impresión de soltar los mismos discursitos una y otra vez y estar estancados en una caricaturización (que no personaje). Quizá me cuadraría en una sitcom, pero no en una serie que intenta transmitir que somos algo más que las etiquetas que nos cuelgan. Justamente, todos los de Glee son exactamente su propia etiqueta.

Deyre, el problema de Glee es que antes creía que intentaba hacer algo diferente. Funcionaba como producto ácido con una fórmula distinta. Sin embargo, se perdieron por el camino. Es lo que tiene Ryan Murphy.

Número Seis, Judas me molesta mucho de tan mala que es, porque encima se copia a si misma con solamente dos álbumes y porque el videoclip intentaba tan a la fuerza ser polémico. Pero hay canciones de ella que me gustan. "Edge of Glory", por ejemplo, es mi canción más escuchada estos días. Esto no quita que 'Judas' es la peor canción del año (incluso peor que 'The Time' de Black Eyed-Peas, que es un horror).

Julio C. Piñeiro dijo...

Con el componente inmoral no me refería sólo a lo cómico, también a lo dramático, a lo que se llega de maneras distintas que la "moral oficial". Por eso son necesarios los momentos dramáticos, para que los personajes no se queden en meras caricaturas, por muy graciosas que sean. Tienes razón que Funeral se les fue un poco la mano con el dramatismo, ¿pero no disfrutaste de conocer "el otro lado" de Sue en Wheels, Journey, Grilled Cheesus o Furt? Y personalmente, la evolución del personaje de Santana me está pareciendo una auténtica maravilla.

Sobre la representación de los gays, Glee compensas sus excesos de todas maneras, con estereotipos postivos, negativos y "positivamente negativos". Kurt sería el gay culto y sensible al que todos adoran, pero al mismo tiempo, se empeña en llamar demasiado la atención y en intentar manipular a la gente a su causa (Finn, Sam o incluso Blaine cuando tuvo su escarceo con Rachel). Blaine sería el homosexual reconocido muy seguro de sí mismo y capaz de dar sabios consejos a todo quisque, vamos, el "don gay perfecto", pero poco a poco se van destapando sus fantasmas internos e inseguridades (en esto Glee se lleva la palma). De esteretipos puramente negativos, tenemos, de lado más dramático, a Karofsky, el homosexual reprimido que recurre a la homofobia para tapar su condición; y en el lado más cómico, a Sandy Ryerson, el viejo verde gay. Un mapa completito al fin y al cabo. Por eso digo que se autoregula.

Beldar dijo...

Y yo que pensaba que a todos los gays les gustaba Gaga, la verdad es que estoy de acuerdo contigo en casi todo, creo que la serie va capa caída.

Es la única serie que me salto trozos enteros por momentos tan nauseabundamente azucarados e incoherentes, o cómo empiezo cantando en mi habitación, de ahí paso a los pasillos de la escuela, y de ahí al escenario con una orquesta sinfónica, porque quiero cantarle a fulano cuan desgraciado soy.

O los momentos vamos a llevar una canción compuesta con nosotros a regionales sin ensayar, componer, coreografiar, pero que sale perfectamente al dedillo.

Encuentro que faltan muchos pasos intermedios en ésta serie, pasan siempre directamente a la situación que les interesa sin dar a conocer el porqué o el cómo.

Creo que le falta muy poco para que la deje abandonada en una esquina acompañada de Harry's Law...

manantial dijo...

Sera que tenemos las opiniones bastante contrarias,ni estoy de acuerdo de las etiquetas y los mismos discursos(creo que me e expilicado por que),ni que sera mejor como una sictom(creo que sera otra serie completamente distinta)...Si que estpy completamente de acuerdo con Julio,ami Funeral me encanto y si que hubo bastante drama,pero dramam del bueno para mi gusto :)

Crítico en Serie dijo...

Julio y Manantial, está claro que no nos pondremos de acuerdo. Entiendo vuestro punto de vista y no lo comparto. Es claramente una cuestión de gustos. Y la paleta de gays que nos muestra Glee... que queréis que os diga. Kurt me nubla la vista. Si un día de estos alguien le hiciera desaparecer de la faz de la tierra del planeta de Glee, aplaudiría. Por mí como si lo hace Karofsky. ;)

Beldar, hay cosas que debes aceptar porque es un musical. Está claro que pasarán de la habitación a los pasillos del instituto. Esto no quita que sea nauseabunda en su contenido.
Por cierto, hay ciertas canciones de Gaga que me gustan, pero puedes no ser fan y considerar que Judas es la peor canción del año. También te digo que conozco a gente muy obsesionada con esta mujer. No lo entiendo.

Albert dijo...

Totalmente de acuerdo con Julio. Creo que Santana es un personaje muy rico y que ennoblece a la serie. Tan cierto como que Kurt, en ciertos momentos, pueda resultar antipático con su abanderamiento constante. Me encanta tu idea de la autoregulación en el retrato de los gays. Si a los cuatro "tipos" de gays que aludes, le añades Santana y Britt (si bien ella es bi), entonces el cuadro que ofrece sí que es variopinto y muy bien presentado.
Y no creo que vea en Becky una chica con Down y ya está, como apuntas, sino más bien a su propia hermana. Recuerda que cuando le sugieren a Sue que trate a Becky de forma "especial", por ser demasiado rígida y dura con ella, Sue responde que "está segura que ella desea que la traten como una más". Creo que sobran razones para no pensar que Sue solo ve en Becky a una chica down. ¡Saludos!