lunes, 11 de julio de 2011

El mejor amigo del hombre

Frodo estuvo tantas horas subiendo por el Monte del Destino con la misma cara de sufrimiento, que diría que el público quedó saturado de Elijah Wood por un buen tiempo. En lugar de aprovechar el colosal éxito de la saga de El Señor de los Anillos, el actor tuvo que conformarse con pequeños papeles y proyectos de índole no excesivamente comercial. No sólo la gente estaba harta, sino que además el niño-promesa también había sido el peor intérprete de la saga. Por eso, supongo, Wood aceptó protagonizar Wilfred. Qué mejor forma de regenerar la imagen que elegir un personaje en el que jamás le hubieras imaginado.


En la comedia del canal FX, él interpreta a Ryan, un suicida-frustrado incapaz de comunicarse con los demás y que un buen día conoce a Wilfred, el perro de la vecina. El problema, sin embargo, es que Ryan no ve un perro. Él ve un tío guarro y malhablado vestido de perro que sólo hace que retarle, fumar de una cachimba y tener conversaciones escatológicas. Y lo curioso es que, de tan extraña relación, surge una más rara amistad y la cuestión es si, a pesar de los esfuerzos de Wilfred, Ryan conseguirá por fin conectar con el mundo. Hablar con un perro, por más que le ayude (a su egoísta e ilegal manera), puede ser otro paso atrás en la autodestrucción del chico. Y, si soy sincero, no sé muy bien qué pensar de la serie.


El concepto, que parece tan novedoso, viene directamente de Australia de la mente de Jason Gann, que cruzó el Pacífico para llevar las riendas del guión junto con David Zuckerman, guionista y productor de Padre de Familia y El Rey de la Colina, además de volver a interpretar a Wilfred. Es alucinante como la imaginación puede saltarse las barreras presupuestarias e idear un producto tan económico (¿podría ser uno de los pilotos más baratos en esencia de la tele americana?). Pero luego está la otra cara: es una serie que gira entorno a un hombre que habla con un perro. Es esto. Nada más.


O te entusiasma el gamberrismo de Wilfred, las mil nuevas formas de hablar de la mierda (y las tías, el sexo y cualquier tema políticamente incorrecto), el rollo macho-friendly (al fin y al cabo, Wilfred reúne todos los clichés de los hombres guarros) y la química entre ellos dos, o Wilfred te gustará como un piloto que verás, te dejará satisfecho al entender el concepto y borrarás de tus citas semanales porque no estará hecha para ti. O por lo menos esto es lo que me ocurre a mí. Sé quien es Wilfred, he visto a un Elijah cómico (y divertido) intentándose suicidar con esos preciosos ojos azules inyectados en sangre y he escuchado diálogos sobre las partículas de caca que permanecen en el esfínter por más que seas el tío más higiénico del planeta. Muy bien. Interesante. No es lo mío. Adiós, muy buenas.


Lo que sí seguiré, porque me interesa, será la evolución de la serie más allá del contenido de sus episodios. En Australia Wilfred tuvo dos únicas temporadas y un total 16 episodios, mientras que aquí tendrá una primera de 13 y la intención de FX no es hacer dos y que se les muera el producto. La intención es tener un gran éxito (que por algo invierten tanto en desarrollo y promoción) y tengo curiosidad por ver si la premisa podrá dar tanto de sí. Para ello, claro está, deberá tener un éxito más allá de la novedad y este ya será su primer obstáculo.

6 comentarios:

Vanessa dijo...

No le veo la gracia de entrada. Pero es que vi una promo y me pareció "GROTESCO". Así que no le voy a dar ni la oportunidad. Leyendo tu entrada, con más razón.

Hopewell dijo...

Vi las promos, me hizo gracia, vi el primer capítulo, no me hizo ni puta gracia, me pareció soso, aburrido, lento y grosero en general. No es lo mío. Adiós muy buenas.

OsKar108 dijo...

Por lo rara de la propuesta quise darle una oportunidad, y aunque no me disipó del todo la extrañeza, ya he visto los 3 primeros capítulos, y por suerte no es escatológica y guarra como pensaba y que me acabaría echando para atrás, al menos de momento.

¡Saludos!

Oscar Ruiz dijo...

Hola,

Gracias por los podcasts que leo mientras viajo en el bus (hasta Santiago, de Chile).

Luther se cayó en su segunda temporada (¿dónde estás, Alice?) y no veré la tercera.

Pendiente tengo Juego de Tronos.

The Killing cumplió mis peores deseos: un pseudo-remake siglo XXI de Twin Peaks pero, ¿quién se atreve a eso y salir ileso? Nadie. Así que ni hablar de la 2 temporada para mí; de hecho, ya borré la serie entera (no estoy para rellenar discos duros con azules y lluvias).
Por cierto, Crematorio de lo mejorcito que he visto. ¿Para cuándo una reseña-análisis podcastico?

Gracias y un abrazo desde Chile.
(No tardéis tanto en hacer los posts... uno cada semana, por favor, jejejeje).

Miguel

Crítico en Serie dijo...

Vanessa, 'grotesco'. ¡Compro!

Hopewell, 'grosero'. ¡También compro!

La cuestión es que no sé a qué corriente añadirme. No pienso verla, pero no me atrevo a decir que es una mierda (aunque la 'mierda' la defina). Prefiero decir que no es mi 'cup of tea'. No soy como Oskar108.

Oscar Ruiz, ¡si que nos escuchas de lejos! ¿Y nuestros acentos (tan distintos entre nosotros mismos) no te dan ganas de apagar el iPod? Pues... supongo que algún día hablaremos de Crematorio. Cuando tengamos la excusa para hacerlo.
Por cierto, nuestra intención es estar grabando un podcast cada dos semanas en verano y, si funciona, grabar uno cada semana a partir de septiembre. ¡Ya veremos!

Un telespectador más dijo...

Yo esperaba encontrarme algo que me hiciera menos gracia, pero el piloto se dejó ver, pero al sorpresa vino con el segundo que es el que acabo de ver me ha gustado más, profundizando un poquillo más en los persoanjes lo que se agradece (y yendo más allá de los chistes escatológicos del primero). Yo veré como sigue...

Saludos!