martes, 26 de julio de 2011

Una hora en los cincuenta

State of Play fue una de las grandes joyas televisivas de esta pasada década. Era una miniserie de seis episodios y que era uno de esos extraños casos en el que se analizaba el mundo del periodismo, un género no muy explotado pero que suele resolverse en producciones bastante estimulantes (¿opinaré así porque estudié periodismo?). La cuestión, sea como sea, es que la obra de Paul Abbot (también conocido por Shameless) se erigió en referente de la escuela de la BBC y con las mismas pretensiones ahora ha aparecido The Hour, de la que ya se ha hablado como un cruce entre State of Play y Mad Men.


The Hour es (en la ficción) el nuevo programa de la BBC que intenta aportar a la programación británica un oasis del periodismo, donde los reportajes sean más inquietos, menos autocomplacientes, la información se trate con profundidad y donde no se eviten los temas polémicos. Esta es la premisa, por lo menos, que nos venden en el primer episodio donde tan sólo vemos los preparativos y la creación del nuevo equipo que lo llevará a cabo. Sin embargo, la función se desarrolla alrededor de las tres piezas fundamentales del proyecto: Hector Madden es el Don Juan que presentará el espacio y que intenta seducir a la productora; ella, Bel, se enfrenta al reto de hacer un buen trabajo en un mundo dominado por hombres y en el que debe esforzarse el doble para salir ilesa; y Freddie es el inquieto periodista que, sin comerlo ni beberlo, se ve envuelto en una conspiración de ramificaciones inciertas. Y todo esto... en los años cincuenta.


Es por esta ambientación que se dice de The Hour que es una consecuencia de Mad Men. Está claro, también, que hay mucho de cierto en esta afirmación. Mad Men puso de moda la recreación de una época de forma deliciosa y con un añadido: la representación de una realidad que en su momento se exponía sólo de forma inconsciente. Desde la óptica actual, en cambio, adquiere una nueva dimensión la figura de la mujer, por ejemplo, y es aquí donde mejor sabe desenvolverse tanto Mad Men como The Hour (o así me lo parece quizá porque me interesa el tema). Son fieles a las restricciones de la época y no intentan edulcorar la situación con principios de nuestra época. Si los hombres hablaban con las mujeres con un deje de superioridad, pues que sea así. Si las despreciaban y no necesitaban pedir perdón a continuación (ni se les recriminaba socialmente su actitud), pues tampoco hace falta hacer hincapié en ello (aunque The Hour sí parece querer que nos posicionemos a diferencia del serial de los publicistas, mucho más sutil).


Pero lo mejor, aparte de lo exquisita que es a nivel visual y también musical (se nota que la enfocaron como una obra de orfebrería), es que tiene varias capas a nivel argumental y ninguna peca de innecesaria o menos interesante, aunque solamente hayamos visto la superficie de todas ellas (¡el programa The Hour sólo se ha gestado!). Por un lado tenemos la relación entre ellos tres (una Romola Garai que ya es oficialmente una diva de la TV británica y que se merece comerse el mundo; un Dominic West al que se ve mayor pero sabe explotar el mismo carisma que otorgaba a McNulty; y un Ben Whishaw que me repele un poco con su histrionismo). También tenemos la visión de una época, de sus mujeres, del periodismo que se cocía y también de la televisión. Y finalmente tenemos una conspiración de la que sabemos muy poco y que tiene unos tintes un tanto excesivos, hasta cómicos (y no lo digo como nota negativa, sino casi al contrario). Una cita imprescindible que demuestra, una vez más, que casi todo lo que saca BBC merece por lo menos un vistazo (no siempre aciertan, pero esta vez diría que se llevarán el gato al agua).

6 comentarios:

satrian dijo...

Es cierto que es un puzzle detallista, me ha gustado mucho todos los argumentos que se acumulan.

OsKar108 dijo...

A mi el primero, que vi ayer noche, me ha dejado muy buena impresión.

¡Saludos!

torpe dama dijo...

Como presentación, el primer episodio deja muy buen sabor de boca y esta noche ya podemos ver el segundo... A ver cómo se desarrolla la trama. Lo bueno de las series inglesas es que duran tan poquito que no les da tiempo a divagar.

Supongo que en el próximo podcast (me tenéis enganchada, me gusta mucho vuestro estilo) hablareis largo y tendido de la serie.

MacGuffin dijo...

Qué rápido nos has pillado, torpe dama :)

Crítico en Serie dijo...

Satrian, se acumulan pero sigue siendo una obra bastante orgánica, incluso teniendo un tono un tanto curioso y sin darse prisas en exponer exactamente cómo va a ser en los próximos episodios. Tengo curiosidad por ver si la rutina del programa 'The Hour' será realmente el motor o no.

OsKar, que sea impecable visualmente, siempre ayuda :)

Torpe dama, tocará hablar de ella, que da mucho de qué hablar: es conspiración, es metaTV, son los 50, es sobre la mujer, el periodismo... Ya tengo ganas de grabar con mi Jedi particular.

Hutxu dijo...

A mi solo con leer Dominic West,ya me has convencido,y como solo son seis me los zamparé del tirón,la verdad es que pinta muy bien,ya escucharé vuestra opinión en el podcast,gracias por tenernos informados ;)