domingo, 30 de octubre de 2011

El gusto de Anya

Esta entrada contiene spoilers de Project Runway 9. Si jamás has visto el programa, debes saber que esta quizá ha sido la mejor edición y que ya es hora que te pongas manos a la obra.


La novena edición de Project Runway ha terminado y, como no puede ser de otra forma, la victoria de Anya tiene miga. Primero porque los jueces se sacaron un conejo de la chistera dejándola concursar en la pasarela de la Mercedes Benz Fashion Week y después porque, puestos a hablar de técnica, no era la finalista con más experiencia. Esto lo sabíamos todos desde el primer episodio y justamente por culpa del montaje siempre creí que sería una Ping de la vida. Sin embargo, mejor vayamos por partes y sobre todo tratemos la ética de la participación de Anya en la final. ¿Golpe de Estado o tropezón hacia un triunfo inevitable y merecido?


Según el planteamiento estricto del programa, fue un error. Demasiadas veces hemos oído a Heidi Klum decir que “one day you’re in, the next you’re out” para que no chirriara esa inclusión sobre todo porque tiraba por los suelos la propia existencia de ese episodio. Podía parecer una tomadura de pelo, pero también había otra versión. Aparte de la catch-phrase de Heidi también una ley no escrita en el programa: a veces Michael Kors, Nina Garcia y Heidi Klum no eliminan al peor del reto y hacen la vista gorda porque saben que ese diseñador tiene potencial para mejorar y creen que es un desliz aislado. Entonces siempre cae alguien que sí tiene algún defecto imperdonable (“the level of taste”, que siempre dice Nina) y todos contentos. Por esto, tras una trayectoria inmaculada y fascinante, era más injusto mandarla a la calle que cargarse unos falsos fundamentos. Otra cosa es determinar si por su perfil era la más apta candidata al trono.


Las previas semanas, por ejemplo, habíamos presenciado la consolidación de Victor como el gran rival a abatir, con un refinamiento y una ejecución impecables. Hasta llegué a creer durante el último mes que era imposible que pudiera perder porque había demostrado una tendencia a salirse día sí y día también con unos procesos y aptitudes que a la Miss de Trinidad y Tobago ya le hubiera gustado poseer. Y a Josh tampoco debía menospreciarle. Había conseguido “editar” todos los defectos que le achacaba Nina Garcia, la que creí que nunca podría premiarle, y tenía margen para culminar su paso con una colección repleta de sus mayores aciertos. Sin embargo optaron por Anya Ayoung-Chee.


La razón era sencilla: tenía un gusto delicioso. Hizo una colección muy y muy sencilla, solamente protagonizada por vestidos, pero todos eran preciosos. Por supuesto que al programa le sentó bien no ignorar una evidencia mediante Josh, que criticó durante toda la edición las dotes de la chica a la hora de terminar sus prendas y también su falta de chaquetas y pantalones, pero la decisión del jurado pareció razonable y mucho menos controversial que la del año pasado. Si bien entonces premiaron a Gretchen porque creían que podía vislumbrar la estética futura en lugar del inflexible Mondo (un tanto previsible), ahora premiaron la visión tropical, effortless y elegante de Anya, que había demostrado una gran predisposición a aprender y evolucionar (aunque vino a ganar y, por lo tanto, expuso lo mejor que sabía hacer en la final).


A esto contribuyó que Victor perdió su halo de intocable con una colección que era mitad prometedora, mitad fallida (se pasó todo el concurso sin recordar al Victor de los cástings y justo lo muestra en su colección final) y que Josh difícilmente hubiera conseguido el voto de Nina Garcia con algo tan estridente. Sí, hizo un statement, pero también uno que era por voluntad hortera. Tendría que haber dejado claro que había madurado lo suficiente para que pudieran darle los 100.000 dólares. Sin la prueba definitiva, uno podía imaginar que ignoraría otra vez los consejos y decidiría diseñar para drag queens y putones urbanos como esta última colección.


Anya, en cambio, tenía un gusto muy sólido. Michael Kors ya lo dijo: “me puedo imaginar cómo sería un bolso de Anya, un complemento de Anya y esto dice mucho a favor de ella y su visión”. Es probable que aún no sepa hacer chaquetas, que sé que se podría considerar un pecado, pero tiene un talento desbordante y un sentido estético definido, con una ojo increíble a la hora de encontrar telas que le hablen. Pero nadie puede negar que uno se imagina de lo que es capaz esta chica con sus deliciosos vestidos y, de apostar por alguien, yo también hubiera optado por la sencillez de Anya.


(No he mencionado a Kimberly porque siempre supimos que no ganaría y hasta costaba entender que hubiera llegado tan y tan lejos, cuando la razón era muy simple. Cada vez que todos alegaban que tenía una visualización muy clara de cómo era la mujer urbana y moderna, se olvidaban de decir qué punto de vista aportaba al panorama: el de una mujer de color. La misma Kimberly era consciente de ello y solamente así se podía entender su estética, bastante más extremada y con algunos retos con veredictos un tanto confusos. Por esto he acabado encantado con esta mujer que, aparte de ser una monada y muy graciosa, quería cambiar ciertos estándares del mundo de la moda.)

7 comentarios:

Kike dijo...

Me ha encantado esta temporada de Project Runway. Ha sido una gran combinación de los puntos fuertes del programa (talento, carisma y egos), y sus últimas semanas han sido un auténtico tour de force. La competición ha estado durísima y, como dijo Tim Gunn, a partir del F7 aquello se convirtió en las Olimpiadas de Project Runway. Sin duda la mejor edición del concurso.

En cuanto a la victoria de Anya... la compro. Como dices, tiene una visión muy clara y siempre ha sido fiel a su estilo durante todo el concurso. Su colección final podría parecer algo plana... pero es que sus diseños eran impecables, elegantes e imposibles de ignorar. Y su evolución a lo largo del concurso ha sido muy estimulante, pasando de ser aquella asiática que no sabía coser a la gran rival de la edición. Y ella, además, es un encanto, tenía una imagen diferente, mucho talento y hablaba bien. La verdad es que Anya es mi concursante favorita de la historia de Project Runway y verla ganar (cuando pensaba que iba a quedar segunda) fue todo un subidón.

De las colecciones finales, me gustó mucho la de Josh, pese a su histrionismo (pero no podíamos esperar otra cosa de él). Kimberly no me decepcionó, aunque es verdad lo que dijo Nina sobre ella: "todavía necesita un último empujón". Viktor... coincido contigo en que supo a poco. Su colección se quedó como en tierra de nadie, sin una línea clara de lo que intentaba representar.

David Vázquez dijo...

No creo que Anya se mereciese ganar y eso que es la que mejor me caía de los que quedaban pero es el eterno debate de los realitys, si debe ganar el que mejor cae o el que tiene más talento en este caso y yo creo que aunque media colección le saliese fallida Viktor tiene un gusto mejor, lo ha demostrado durante toda la temporada y su técnica es impecable y muy trabajada, lo de Anya es más gusto a la hora de escoger las telas porque no tiene un gran trabajo detrás un vestido suyo, de forma son todos iguales pero hace mucho escoger una buena tela.
En cuanto a Kimberly no sé qué hacía en la final excepto alguna que otra cosa (el blanco final p.ej) lo demás parecía de tienda de chino, por mucha visión de mujer de color que aporte no debería haber estado en la final faltándole un hervor. Y Joshua sí, lo que has dicho, para diseñar para drag queens.

¡Saludos!

marijose82 dijo...

No entiendo por qué publicas el nombre del ganador en el título del post y a continuación escribes que "esta entrada contiene spoilers". No hace falta, está claro que ya has destripado el final de la temporada sin necesidad de que leamos nada más.

Por mi parte, llevaba desde el viernes con un cuidado infinito de no enterarme de nada (hasta que pudiera ver el capítulo esta noche) y ha dado igual porque sólo leyendo el nombre de tu post (te tengo en el reader) ya se me ha fastidiado todo el suspense que podría tener para mí la season finale.

Llevo mucho tiempo leyendo tu blog, he participado varias veces y no entiendo por qué has desvelado el ganador tan a la ligera sin tener en cuenta a tus lectores. Si hubiera pasado un mes, lo comprendería, pero en internet el capítulo sólo está disponible desde ayer, y que le hayas quitado así la emoción al resultado sin tener consideración alguna a la gente que te sigue me parece una falta de respeto.

Crítico en Serie dijo...

Marijose82, lo siento. Estuve pensando durante mucho rato si poner el nombre de Anya en el post sencillamente porque era la ganadora, pero había un problema: ya mucho antes de que ganara el programa, quería hablar del gusto de Anya. De hecho, el gusto de Anya fue lo que la llevó a estar incluida entre las finalistas. Por supuesto lo primero es pensar que ella ganó sólo porque he escrito su nombre en el título, pero también cabía la posibilidad de que hablara de ella porque era mi favorita (algo obvio por twitter) y quería defenderla. Pero aquí estaba el riesgo: si alguien daba por supuesto que hablaba de ella porque era la ganadora, creería que era la ganadora y consideraría el título un spoiler.
Es curioso: si me hubiera fascinado más el gusto de Viktor y hubiera centrado la entrada en la bipolaridad de su colección (y hubiera titulado el texto a partir de esto), entonces alguien hubiera creído que espoileaba que ganaba la edición. O hubiera hecho una entrada sobre la filosofía negra de Kimberly.
Argh, sea como sea, Anya es la ganadora y por lo tanto tienes derecho a odiarme.

Crítico en Serie dijo...

Kike, es curioso porque hay una teoría que corre por internet sobre porqué ganó Anya y es esta:
En Bryant Park ya sabes que suelen ofrecer sus colecciones muchos concursantes del programa para que así no se puedan colar spoilers sobre quienes llegan a la final. Pues dicen que Kimberly lo tenía aún más peliagudo porque el gay-del-cáncer-de-testículo (argh, le adoraba pero ahora no recuerdo su nombre) hizo una colección también muy llamativa y sobre la mujer moderna, ante lo que no parecía tan novedosa.
Viktor, en cambio, palideció también ante la suprema elegancia de la colección de Bert, muy sencilla pero también potente.
Por esto al final la cosa quedó entre Josh y Anya, porque al final del día eran los que tenían los puntos de vista distintos y que no se habían visto comparados con otros diseñadores que no llegaron a la última fase.

David Vázquez, tampoco me parece justo considerar que el mejor diseñador es aquel que cose más y tiene más costuras en cada vestido. Lo que importa es que el resultado final sea impecable y que esté bien cortado. Como leí en la entertainment weekly: "Josh ya puede ir diciendo que los acabados de los vestidos de Anya no están a la altura, pero la realidad es que sus vestidos ondeaban como una puta nube". Esto creo que es talento.

Adri dijo...

Yo aún soy una novata en esto de Project Runway.. ví la primera este verano (y la disfruté muchísimo) y me he pasado directamente a la novena, que también he disftutado. Temo que cualquier temporada entre medias que vea ahora me va a decepcionar :P

En cuanto a la victoria de Anya, yo estoy 100% de acuerdo. Sí es cierto que su participación in extremis en la final puede catalogarse de polémica pero realmente, y llegados a ese punto, no me parece mal que se tenga en cuenta una trayectoria y no sólo un descalabro (algo que como apuntas contradice el lema del programa). Anya ha demostrado su gusto y talento natural semana a semana y se merecía tanto participar en la pasarela como ganar.

Nunca he sido especialmente fan de Viktor y no me hagas hablar de Josh. Tampoco me podía creer lo de Kimberly aunque lo de Burt llegando tan lejos fue de broma pesada.

Y ahora... ¿Qué temporada me recomiendas?

Crítico en Serie dijo...

Adri, pues te recomendaría la cuarta temporada, que tiene el diseñador más mediático de la franquicia, y también la octava, que contiene la mayor polémica de la historia del programa (yo estuve de un bando y la mayoría del otro). Pero la verdad es que yo he disfrutado con cada edición que he visto (me faltan ver la tercera y la quinta) y quizá te tocaría adelantar deberes si quieres ver Project Runway: All Stars. Lo raro es que, para ser imparciales, no estarán Heidi, ni Nina ni Michael Kors, lo que puede ser muy, muy raro.