domingo, 27 de noviembre de 2011

Los viajes de postal

La psicosis colectiva no debe impedir que veamos y disfrutemos las cosas por lo que son. Sí, es cierto que Pan Am seguramente no alzará el vuelo el año que viene y es posible que el episodio extra que ha encargado la ABC no cierre del todo las tramas (la lógica nos induciría a pensar que sí, pero los canales y los guionistas a veces son unos cabroncetes). Pero ahora, después de comentar estas circunstancias, miremos el bosque y no los árboles: Pan Am aún no está muerta y, aunque sepamos cuando desaparecerá, nos quedan unos cuantos vuelos. Otra cosa es si vale la pena cogerlos o no.


Después del fantástico piloto, era normal preguntarse qué aspectos decidirían potenciar: si elegirían centrarse en el espionaje y profundizar en él, si tendría más peso la vertiente emocional y romántica de las azafatas de vuelo, y si querrían ser más o menos serializados. Pero estábamos equivocados. El primer episodio no era una introducción a su universo, también era el modelo que querían adoptar, el de tocar todos los palos y no excederse en ninguno de ellos mientras las chicas se paseaban por momentos históricos de la humanidad. De aquí que surgieran opiniones contrarias que lamentaran que Pan Am se hubiera quedado a medias.


Entiendo estas críticas sobre todo porque tienen toda la razón del mundo: Pan Am podría intensificar el culebrón, también podría ser menos evidente a la hora de tratar conflictos históricos y más elaborada con el espionaje. Pero no lo quisieron enfocar así y optaron por un modelo de ficción que es difícil de calificar y que prefiero definir como el procedimental aéreo de postal (o podría ser una suave soap opera de postal, no lo tengo muy claro). Que no pueda encasillarse en un género en concreto puede que sea la razón por la que no ha tenido éxito más allá de su estreno, pero también puede que sea por lo que la recordaremos. Y es que por lo menos yo no tengo ningunas ganas de ver cómo desaparece de la programación.


La filosofía con la que la veo es la misma con la que te vas de puente un fin de semana: es una escapada rápida para airearte un poco y poder volver a la vida cotidiana con algo más de frescura y vitalidad. A Pan Am le gusta alegrar el día al espectador, contarnos un par de anécdotas sobre alguna localidad y también una época, y flirtear con nosotros con sus chicas y su capitán (para chuparse los dedos). Y la admiro por ello porque me saca una sonrisa, me parece deslumbrante y requiere la predisposición mental de los viajes, la de aceptar lo que tienes delante sin buscarle tres pies al gato, que la cuestión es disfrutar de una experiencia que seguramente no podrás repetir.


Por esto me gusta volar con ellas porque una de las funciones de la televisión es desconectar y lo consiguen (aunque su viaje a Haití fue una locura sensiblera), y me da igual si sus sesenta son más o menos verosímiles. Ellas, mientras me sirven la copa de champán y me sonríen con afabilidad, me dicen que sí y no tengo porqué no creérmelas.

6 comentarios:

fon_lost dijo...

Totalmente de acuerdo con todas y cada una de tus palabras. La serie es el ejemplo perfecto de lo que has definido como "escapada rápida". Y por muy sensiblero que fuese su viaje a Haití, a mí me encantó, y el final, más aún. Sabemos que los vuelos dejarán de despegar más pronto que tarde, pero mientras, seguiré embarcando y facturando mi equipaje.

Julio C. Piñeiro dijo...

El problema es que en el piloto dejaron caer que podría haber algo más, a nivel reflexivo e histórico, y se dejaron querer demasiado por esas voces que la equiparaban a Mad Men.

La representación de esta línea fallida se comprueba en el desaprovechadísimo personaje de Christina Ricci, mientras que la trama de espionaje se limita a pinceladas cuando tranquilamente podría estar llevando todo el peso del conjunto.

Mi opinión más detallada, aquí: http://www.enclavedecine.com/?p=6506

Abril22 dijo...

Yo pensé que los Espías sería la trama central y que por H o por B acabarían todas las chicas relacionadas directa o indirectamente con los espías. Si a eso le sumamos, el pasado de la francesa y que los dos pilotos son militares pensé que había ahí tela marinera... las única Maggie que es como la cabra loca de la serie excepto cuando te cuentan su pasado... y Laura que post su fuga a ritmo rock de su propia boda no me ha dicho gran cosa...

Una pena Ojalá el tipo de Lost haga el milagro de asegurar temporada completa cosa por ahora harto complicada...

A disfrutar lo que queda de serie. Intrigada me hallo en saber qué pasará con Dean y Colette. Volverá Bridget? Kate se reecontrará con Lonza? Veremos a las chicas pasear por alguna ciudad española? Lo de Barajas no me gustó nada. Que Madrid bien valía un paseo por favor xD!!

Yo también seguiré empacando hasta que los aviones se queden en el hangar por falta de pasajeros.

Crítico en Serie dijo...

Fon_lost, el final del episodio de Haití, con todas apoyándose las unas a las otras, fue precioso, pero no comparto que el episodio estuviera a la altura ;)

Julio, creo que es un error estar comparándola todo el rato con Mad Men. Diría que pretende ser todo lo opuesto. Ellos nos pintan el sueño de los sesenta, mientras que Weiner busca la cara oculta y lo que se esconde tras el precioso look de la época.

Abril, pensamos que todo podría estar más conectado con los espías, pero también podía que ocurriera lo contrario. Esto fue cosa de cada uno, que quisimos ver lo que queríamos. Yo, por ejemplo, creía que sería más... culebronera. Y no.

Julio C. Piñeiro dijo...

Sí que es verdad que cada uno pretende ver lo que quiere ver, pero en cuanto a la comparativa con Mad Men, no digo que sea pertinente ni mucho menos producente (rara vez las comparaciones lo son), pero el error de "ellos" (responsables de la serie, del que la crea al que la vende) se dejaron querer demasiado con esas comparaciones. Y eso que estoy totalmente de acuerdo contigo en que son casi todo lo contrario en el fondo.

Conclusión: hay que dejar bien claro lo que se es o se deja de ser, y eso es algo muy delicado, más con los tiempos de cortoplacismo que corren.

OsKar108 dijo...

Has expresado perfectamente lo que siento y opino yo de la serie.
Me va a dar un poquillo de pena que no vuelva (a ver si ese 14º capítulo previsto nos deja un buen sabor de boca final), aunque no sea la "mejor serie del mundo" ni creo que lo intente, ni siquiera que entre en el pensamiento de los que están a cardo de ella, y quizá por eso me parece tan disfrutable.

¡Saludos!