miércoles, 7 de diciembre de 2011

Las circunstancias de Robin (y los demás)

Pensemos en Friends y sus personajes durante unos instantes. ¿Qué idea de ellos se os quedó? Yo recuerdo, por ejemplo, a Chandler y Monica enrollándose durante la no-boda de Ross. Me acuerdo de las varias bodas de Ross. Del proceso de madurez de Rachel, de niña pija y no especialmente brillante a mujer independiente. De cómo se quedó embarazada y logró sobrevivir a las circunstancias. Vamos, me acuerdo de cómo avanzaron todos ellos en una década en televisión, en cómo les vimos crecer (bueno, y en escenas como “¡mis ojos!” o el cuchillo de Acción de Gracias, la verdad sea dicha).


Cómo Conocí a Vuestra Madre, por suerte, ha aprendido que este también debe ser su camino. Esta última temporada ha aprendido que la evolución de sus personajes es fundamental y hay grandes líneas argumentales que flotan de fondo. Por un lado tenemos a Robin Schervatsky en el que, podríamos decir, es su peor momento en la serie (sea por una cosa o por otra, sufre), a un Barney que por fin sabemos que piensa en algo más que en el polvo de una noche y a unos Lilly y Marshall que asumen que están en un momento de cambio, de asumir que su vida no volverá a ser la misma cuando llegue la criatura.


Esta evolución era necesaria porque permite explorar nuevos escenarios con otros gags potenciales y, además, permite que el relato sea coherente (y menos repetitivo). Las series de este tipo, que suelen tener un elemento muy generacional, necesitan ser consecuentes sobre todo cuando superan los cinco años de vida. Volviendo al referente de Friends, los personajes que siempre acabé soportando menos fueron Phoebe y Joey por esta razón: al final se comportaban de una forma no acorde con su edad. Una cosa es vivir en la parra a los veinticinco mientras vas soltando borderías haciéndote la ingenua y la otra es seguir con el mismo rollo a los treinta y cinco.


Gracias a este progreso, How I Met Your Mother está viviendo su mejor temporada hasta el momento (tiene muchos más episodios buenos que malos, que es algo insólito). También ayuda, por supuesto, que aprovechen más y mejor a Cobie Smulders que es la actriz menos cómica a primeras y que, cuando toca rendir cuentas, funciona mejor que todo el resto. Y, como es la más seria, el arco dramático que le han escrito este año está triunfando. Verla enfocando su nueva situación personal, los remordimientos por sus decisiones en la vida y esa escena con sus futuros hijos, fue seguramente la cima emotiva de lo que llevamos de serie.


Con todo esto, no hay que olvidar una verdad como un templo: todo esto no tendría sentido si los guionistas no hubieran sabido explorar estas nuevas vías y hubieran perdido la gracia por el camino. Y yo, que siempre vi la serie más porque se hablaba de ella y creía que era mi deber, que veinte minutos a la semana no eran la ruina, al final he acabado convencido con esta bien pensada despedida de dos años. La madre, sin embargo, tampoco me intriga tanto. Lo único que me importa en estos momentos es la felicidad de Robin, en la que deseo que se sigan centrando, y esa imagen del sofá que espero que se cumpla en algún momento.

13 comentarios:

satrian dijo...

Yo solo quiero que no abusen tanto de esos "engaños" a los que nos están acostumbrando en los últimos episodios, con cosas que parecen algo y no es así, porque han retomado el ritmo de la serie y los personajes y no creo que esos giros tramposillos sean necesarios.

Pieman815 dijo...

Es mas bien respuesta a Satrian que a Critico en serie, pero bueno, yo creo que esos giros y engaños siempre han estado ahi, de hecho, para mi son parte de la esencia de la serie.

torpe dama dijo...

En el blog de Sepinwall están indignados por el supuesto engaño de la escena del sofá con los niños, pero yo estoy con Pieman815, la esencia de la serie es precisamente jugar con esos detalles, esos giros inesperados.

Esta temporada me está gustando muchísimo; aunque realmente nunca dejó de gustarme la serie. Quizá es lo que dices, Pere, que es generacional, pero me siento bastante identificada con algunas situaciones y me encanta que no todo sean risas y vueltas de tuerca, creo que la serie tiene un anclaje emocional muy fuerte y que funciona muy bien.

Por último me ha llamado la atención lo que comentas de Phoebe y Joey; para mí Phoebe es insoportable, pero nunca me había planteado que fuera por su falta de evolución y es probable que tengas razón...

Crítico en Serie dijo...

Pues el 'engaño' del embarazo no me ofendió como espectador por una razón: fue una trampa para ir a un conflicto mayor que aún nutre más al personaje. Ya estaba en un proceso de maduración, de cuestionarse qué quería en la vida y es otra piedra en el camino que le obliga a cuestionar toda su existencia y su propósito en este mundo. Vamos, que nos engañaron para meternos un conflicto mayor en el personaje. Prefiero esto a que esté embarazada cinco episodios y pierda al hijo, la verdad.

Torpe Dama, ese giro en el sofá fue majestuoso. Sería una tomadura de pelo si quienes no son reales son los de Ted, pero estaba claramente justificada esta revelación emotiva. Siempre juegan con mil giros y sino miremos todo ese episodio que narró Barney y que básicamente nos ocultaba que Lilly ya estaba embarazada.

Y yo tengo esta teoría de Phoebe. Al principio tenía gracia porque era una hippie de la vida con unas luces bastante particulares. Pero después se convirtió en algo irritante porque era una persona que parecía negarse a crecer a diferencia de sus amigos. Sólo hace falta ver el día en que conoce a sus suegros. Se comporta como una niña pequeña estúpida. Esto tiene gracia cuando eres una persona inexperta y joven, pero cuando parece que tengas 40 años ya no cuela como algo entrañable.

Pieman815 dijo...

Yo no soy de su generación por edad, pero han logrado esa conexión emocional que tanto me gusta tener cuando veo una serie. Y es gracias a esa evolución que están haciendo de los personajes, además de aprovechar sus debilidades para hacerlos mas fuertes, como el nivel de patetismo de Ted.
Muy tocado me ha dejado el ultimo, la verdad.

Centoloman dijo...

Yo estoy con vosotros. Sí, es un engaño, pero es un truco narrativo que la serie lleva usando desde el principio. Y la verdad es que normalmente lo suelen usar muy bien. En el capítulo de esta semana lo han hecho de forma magistral, además. Vamos, que no son "giros tramposos" sino que son argucias narrativas.

Y también coincido con vosotros que esta puede estar siendo una de las mejores de la serie. Es bastante más seria, más realista, sin perder buena parte de la gracia. Porque, además HIMYM ha demostrado que sus mejores capítulos son los que hacen evolucionar a los personajes, no los que simplemente se quedan en anecdóticos: la boda de Ted, la muerte del padre de Marshall, la casa de Marshall y Lily y su necesidad de tomar decisiones, Barney realmente enamorado, esto que acaba de pasar con Robin...

Hygeia dijo...

A mí me dejó muy mal sabor de boca el capítulo. A los 5 minutos de empezar me parecia todo estupendo porque parecía que Barney y Robin iban a acabar estando juntos. Al final cuando los hijos resultan imaginarios fue un gran chasco. El hecho de que nos implique tan emocionalmente todo esto, indica que fue en realidad un gran capítulo. Es curioso que una comedia pueda hacer episodios con tanta carga emocional.

Por cierto yo soy de las que aún espera que Barney y Robin acaben juntos.

lestat dijo...

Muy buena crítica, estoy totalmente de acuerdo que como en friends a partir de la quinta los chascarrillos habituales dejan de tener tanta gracia y se debe ahondar más en la madurez de los personajes. Pero quizá en como conocí a vuestra... no están siendo tan finos a la hora de mover las fichas entre ellas. En la primera parte de friends el tema era Ross y Rachel, cuando no dio más de si fue Monica y Chedler, a pesar de que con ello el personaje perdió gran parte de la gracia, su gancho era su miedos, temores y conflictos a la hora de tener pareja, al tenerla, se fue al garete el personaje a mi modo de ver, pero era una serie coral en la que todos tenían gracia por separado. Creo que a como conocí esto no le pasa, la temporada que ennoviaron a Barney con Robin fue la peor con diferencia, ya que le quitaron los super poderes al mejor personaje y a diferencia de friends, ésta serie se centra sobre todo en él, es su mayor baza y aunque los demás estén bien por momentos jamás llegarán a ser ese todo coral de la otra serie. Un saludo

torpe dama dijo...

No sé, Lestat, es que yo no veo esta serie como El show de Barney. De hecho, antes de que empezara a dar signos de humanidad, era un personaje bastante cansino, muy gracioso para alivio cómico o un par de chistes a toda velocidad, pero no para sostener la serie. Ese fue precisamente el problema. Creo que los espectadores se enamoraron del Barney gamberro, los guionistas dieron al pueblo lo que quería y ahí es donde bajó un poco la serie.

Para mí el alma de la serie es Ted. Es verdad que es pedante, enamoradizo, incoherente, etc. pero es humano, funciona y te implicas emocionalmente con él. A mí me parece adorable, igual que el tándem tan real que forman Marshall y Lily, o el camino de maduración que está recorriendo Robin.

Mirad a dónde hemos llegado con Robin desde el slap bet hasta ahora...

lestat dijo...

no estamos de acuerdo torpe dama, (aunque tienes toda la razón con lo del show de barney ...(http://eljardnsecreto.blogspot.com/2008/08/el-show-de-barney.html )creo al igual que tú que la serie empezó con la idea de un eje central en Ted, solo hay que ver el título de la serie, pero al igual que en friends, donde Chedler iba a ser solo un secundario cuando se ideó la serie, creo que Barney tomó el mando de la serie y dejó a Ted en un segundo plano, viendo las últimas temporadas parece que lo de que Ted encuentre a su mujer se está quedando en anécdota, eso sí, bajo mi punto de vista. Como en friends, todos les pillamos más cariño a unos personajes que a otros. Un saludo torpe dama.

satrian dijo...

Más que el del embarazo fue el de los niños de Robin, si estaba justificado con la trama, pero me pareció fuera de sitio.
No es que no los hicieran antes, si no que abusan de ellos ahora.

MacGuffin dijo...

No veo que estén abusando de esos "trucos", la verdad. En este caso, estaba bastante justificado para mostrarnos todo el dilema de Robin, que estaba pidiendo a gritos que la emplearan bien desde la segunda temporada.

Respecto a los comentaristas del blog de Sepinwall, cada vez los aguanto menos. Hay una buena pandilla de snobs ahí que no aportan nada más que quejas. O igual soy yo, que tengo menos paciencia para leer sus quejas.

Julio C. Piñeiro dijo...

Como ya he dicho en VayaTele, la trampa no son los falsos niños, en la perfecta línea narrativa de toda la serie (basada en la narración omnisciente no fiable, con mucho juego cómico la mayoría de las veces). La trampa fue ese clifhanger, que duró dos semanas: no es lo mismo "estoy embarazada" que "tengo un retraso".

Pero bueno, tienes razón en que ese capítulo se enmarca dentro de una evolución de la serie hacia la mayor seriedad y madurez de sus personajes, que empezó en la 6ª con Barney y Marshall y ahora se centra en Robin. Y sí, que es un personaje mucho más complejo de lo que parece, y Cobie Smulders, mucho más versátil e intensa.

Eso sí, me parece muy exagerado decir que esta temporada esté siendo la mejor, cuando llevan, a estas alturas, demasiados capítulos mediocres. A mi gusto, la peor fue la 5ª, y la 6ª, en cambio, fue de las mejores, precisamente por aquella evolución.