jueves, 30 de agosto de 2012

El telediario acabó

Debería dar las gracias a Aaron Sorkin. Él ha provocado que este verano carente de cualquier estreno de interés fuera un poquito más divertido de lo que debiera. Los episodios de The Newsroom, por odiosos que fueran, siempre tenían aspectos que analizar (sobre todo para mal) y, por suerte o por desgracia para él, ha habido perspectivas bastante polarizadas al respecto. De esas que contribuyen a la discusión y también a cierto talibanismo televisivo.

Hubo un momento, de hecho, en el que tuve que reírme de mí mismo en twitter. Mi cuenta se había convertido en una herramienta de acoso y derribo de la serie (también porque, como he dicho antes, no tenía mucho más de qué hablar). Algo que, paradójicamente, se podría criticar a todos los responsables de News Night, el programa de noticias ficticio sobre el que escribe Sorkin. Como los periodistas no estaban de acuerdo con el tratamiento de los hechos y las ópticas adoptadas por los rivales informativos, se plantearon su trabajo como una maniobra para abrir los ojos a todo el país y destruir a todos aquellos que, según su opinión, no tenían la razón y contribuían al empobrecimiento de la democracia. The Newsroom, que conste, dudo que afecte tanto al bienestar de la sociedad norteamericana.

Uno de los debates que ha alimentado durante estos meses ha sido el del visionado del odio. Porqué algunas personas ven programas que dicen no soportar y critican en público, y creo que en este frente la página Vulture dio en el clavo. Según su experiencia, el visionado ha sido una mezcla entre hate-watch y hope-watch. Por un lado rabiaban y se enojaban tanto que incluso encontraban cierto punto de placer entre tanto despropósito, y por otro aún esperaban que Sorkin encontrara algún tipo de equilibrio y sentido común. Aún contemplan la posibilidad de que The Newsroom se reformule en una buena serie en su segunda temporada y coincido en que tiene potencial. Otra cosa es que esta primera temporada lo hayan explotado de forma errónea todas las veces y que la season finale dé a entender que están encantados de conocerse.

Las metáforas y parábolas de Sorkin han estado desbocadas y faltadas de tacto; las mujeres son tan histéricas como estúpidas (Maggie, la mujer más inteligente de la serie, no sabe restar); el creador imparte clases de ética del periodismo y luego resuelve las situaciones porque sus personajes tienen parientes y conocidos directos por todo el planeta; y habla de la profesión despreciando la tecnología, como si hoy en día no fueran de la mano. Si os queréis divertir, os aconsejo leer el abecedario de defectos de Vulture, mucho más completo y al que pertenecen estos puntos (y que me facilitó Aldridge).

Ante estas críticas, algunos han defendido que el mayor problema de The Newsroom es que ha querido hablar de unos sucesos reales creando un universo alternativo muy idealista, donde sus personajes pueden comportarse como héroes y donde preservar la integridad es su mayor objetivo. Pero no diría que esta fuera la verdadera cuestión. Cuando veo ficción siempre sé que no es real, pero debe ser verosímil como espectador, y The Newsroom no ha funcionado en este aspecto. Por el tratamiento de la información, por sus diálogos y por sus personajes. Y Will, McKenzie y Mac probablemente se llevan la palma como los seres más insoportables de toda la televisión, lo que no es muy buena señal de cara a la próxima temporada. Todo, como diría Dianne Lockhart, muy “in my opinion”.

4 comentarios:

svaman dijo...

Precisamente, sobre verosimiltud y The Newsroom, hace tiempo se publicó un buen artículo en VayaTele: http://www.vayatele.com/diccionario/la-suspension-de-la-incredulidad

Abril22 dijo...

A mí lo que me ha parecido que no hay por donde coger son las relaciones personales. El final que le dan a Jim y Maggie con sus respectivos me parece una castaña. Que rompa él o ella pero que 4 estén emparejados sabiendo que no quieren ni son como debería me parece muy pillado con pinzas. Entiendo que ni Mac y Will se vayan a liar porque si no no tiene gracia... La parte periodística a mí me mola dan muchas ganas de ser periodista y de trabajar en esa redacción. Qué frenético todo, sabiendo como sabemos que es falso y que Sorkin hace trampas al usar noticias reales de las que el tiempo te permite tenerlo todo sobre ellas...
A mi Will y Mac me molan mucho y Skinner también xD!!

Espero que para la 2aT corrijan los fallos que hay y vengan refuerzos. Me encantaría ver a Bradley Whitford por esa redacción xD!!

En cuanto al final pensé que a Will le iban a disparar saliendo de la redacción ...

herb dijo...

Mi mayor problema con the newsroom es... posiblemnente la cantidad de cosas como esta que has escrito que tenemos que aguantar los que nos encanta la serie... a ver, que no sera perfecta, pero pocas (¿ninguna?) resistirian analisis con tan mala leche y tan con lupa como se hace en general con esta.

Crítico en Serie dijo...

Svaman, ya leí ese artículo de Adriana Izquierdo. Si te fijas, en mi podcast de 'Yo Disparé a J.R.' la tuve de invitada justamente para hablar de The Newsroom. Y reconoció todos los defectos y defendió que igualmente era mejor de lo que se decía.

Abril, ese cuadrángulo es ridículo. Coincido en que no tiene sentido.

Herb, también el señor Sorkin es muy escrupuloso. No estamos hablando de una seriecita menor en ABC Family. Si él fuera menos arrogante, posiblemente el mundo sería menos tiquis miquis con él. Que el tipo hace poco también se lució ante la crítica y los periodistas en general hace poco...