viernes, 24 de enero de 2014

No hay nada como una buena hamburguesa

A estas alturas debería haber aprendido que las sorpresas televisivas existen. La mejor serie de la televisión se emite contra todo pronóstico en la CBS (‘The Good Wife’), me fascinan algunas series danesas, Ryan Murphy se debió dar un golpe en la cabeza porque escribió algo excelente en ‘AHS: Asylum’ y hasta disfruto con unos dibujos de Disney Channel llamados ‘Gravity Falls’. Quiero decir que la televisión es un lugar maravilloso, un lugar lleno de magia donde todo es posible. Pero aún sabiéndolo jamás hubiera imaginado que diría esto:

‘BOB’S BURGERS’ ES UNA MARAVILLA.

Si me hubieran dicho hace unos meses que esta frase saldría de mi boca, pensaría que no me conocen. Por su emisión junto a ‘Los Simpson’ y ‘Padre de Familia’ pensé que no sería lo mío. Me divierto con la familia amarilla pero suelo verlos sólo cuando los engancho en la tele de casualidad y de los Griffin puedo valorar los gags pero los episodios son demasiado irregulares en cuanto a ritmo. Así que en su momento vi el piloto de ‘Bob’s Burgers’, opiné que tenía momentos inspirados (la hamburguesa ‘child molester’ es un concepto inolvidable) pero que acabaría por agotarme. La mezcla de personajes antipáticos y bromas pasadas de rosca sólo tiene sentido si funcionan (de aquí que ‘Padre de Familia’ pueda llegar a ser muy mala), pero la cosa fue a la inversa.

La familia de Bob, que regenta una hamburguesería de mala muerte, dista mucho de ser ejemplar. Él es un hombre cero interesante, su mujer es un poco pesada y sus tres hijos son unos inadaptados: la mayor Tina está tan salida que incluso tiene sueños eróticos con zombies, Jean es un plasta que no para de tirarse pedos y la pequeña Louise no extrañaría a nadie si de mayor se convirtiera en una psicópata. Pero ‘Bob’s Burgers’ es fantástica porque coge todos estos defectos y los condimenta con cariño, momentos entrañables, otros de soeces y mucho, mucho talento.

Si tuviera que definirla en comparación con las demás series, diría que a ratos es tan ácida como ‘Padre de Familia’, tiene el sentido familiar de ‘Los Simpson’ y encima añade un factor ‘happy place’ que no tiene ninguna de las otras dos. Con esto quiero decir que trama un universo donde es tan evidente el amor que se profesan los unos y los otros (sin ser empalagosa ni nada por el estilo) que es un placer, es hasta acogedora. Los episodios fluyen, las situaciones se suceden y uno se alegra que los episodios tengan un contenido y que afecten a estos personajes excesivos, a ratos irritantes pero humanos.

No le di una oportunidad cuando se estrenó pero ahora sí. Resulta que ‘Bob’s Burgers’ es mi comedia favorita del momento y un poco más y ni tan siquiera me entero. Eso sí, aquellos que pasaran de largo como yo, les recomiendo llegar a la segunda temporada. Allí es cuando sucede la magia. Ah, y gracias a los colegas de Basura and TV por picarme la curiosidad.

2 comentarios:

Eloi Bigas Vila dijo...

Hasta qué temporada has llegado? Se mantiene la calidad?

Crítico en Serie dijo...

Voy por la mitad de la tercera temporada y la calidad se mantiene, por no decir que está inspiradísima. (La T1 es la que resulta un poco de prueba)