sábado, 29 de marzo de 2014

De maravillosa a correcta

‘Girls’ tiene el deber de ser transgresora. Es como ‘Louie’, de la que no esperas que te repita trama o recurso cómico, aparte de esos monólogos en la bodega del humor con los que empieza y cierra el episodio. Lena Dunham tiene el listón muy alto y no hay que culpar a nadie aparte de ella, que ofreció una comedia muy fresca y hasta cierto punto generacional. Digo hasta cierto punto porque habla de un perfil de persona en concreto y la gente se ofende e invalida la serie si ellos no son quienes están en el punto de mira.

Por esta razón, porque se esperan muchas cosas de ella y de la serie, la tercera temporada ha sido decepcionante. No hablo de saltar tiburones, ni de perder la gracia natural de los diálogos de Lena. Es más una cuestión de que los personajes han andado bastante perdidos y las formas tampoco han ayudado. No ha habido paréntesis inspirados como esa aventura sexual-romántico-onírica llamada ‘One Man’s Trash’ con Patrick Wilson, tampoco instantes radiantes como la cocainómana salida de fiesta (la idea de salir de copas y a quemarlo todo es una idea muy compleja de transmitir y todos bailamos con Lena y el ‘I Love It’ de Icona Pop) o incluso ese rap de Marnie en la fiesta de Charlie. La segunda temporada tuvo un final muy discutido por ese trastorno obsesivo compulsivo de la protagonista, pero el recorrido había tenido momentos muy brillantes.

En este tercer año, en cambio, hemos recogido un episodio regular tras otro. Un primero sobresaliente (se notó que estaba escrito, dirigido y protagonizado por Lena) y luego los personajes se fueron perdiendo. Hannah Horvath, nuestra peculiar heroína de la auto-destrucción, justamente estuvo muy bien ubicada durante todo su viaje: prioridades sentimentales claras, intento de vida normal y explosión final bastante predecible. Verla boicotearse oportunidades fantásticas por su sueño tiene algo de cansino pero su último plano (esa mirada) también le da algo de luz. ¿Elegirá por primera vez lo que le conviene y no una utopía romántica que jamás se cumple o que necesita un respiro? Esperémoslo.

Pero el problema no ha sido ella y tampoco Marnie (Allison Williams tiene sus limitaciones pero también una gracia natural que debería proporcionarle una nominación al Emmy), sino más bien Shosh y Jessa. La primera, la repelente estudiante, ha llegado a un punto de antipatía que me pregunto si es un error de cálculo (sólo vale la pena esa reprimenda-vómito en la casa de verano, también porque se evidencia las malas influencias que tiene a su alrededor). Y Jessa... pues se droga. ¿Qué quiere contar Lena con ella? ¿Una versión todavía más pasada de rosca que ella para que Hannah parezca una chica normal en comparación? ¿O es una especie de broma personal, ya que la actriz Jemima Kirke es su mejor amiga?

Y si unimos estos retratos perdidos con una traca de episodios bastante noramlita, resulta decepcionante. El primer episodio era fantástico, el de la casa de verano también, ¿pero dónde hay los demás highlights a los que nos tenía acostumbrados? Por no hablar del hilo conductor de la temporada, la muerte, que han abordado en numerosos momentos (el editor, la abuela, la artista del último episodio), que ha sido hasta forzado. El episodio de la familia de Hannah quería ser un punto y aparte interesante y fue fallido, y la última aventura de Jessa es precipitada y no se puede extraer ninguna lectura.

¿Quería contarnos algo o solamente quería fingir que había una especie de discurso en esta temporada? Sea como sea, ni una cosa ni la otra es precisamente buena. ‘Girls’ ha sido interesante pero no maravillosa. Ay, Lena, qué mal acostumbrados nos tenías.

3 comentarios:

No entiendo tanta mala critica. dijo...

(Ignora lo de "No entiendo tanta mala crítica" no se por que sale y no se como quitarlo)

Siendo chico, Podría gustarme esta serie?

Crítico en Serie dijo...

Si te planteas verla, quizá es porque sí podría gustarte. Dale una oportunidad a los primeros tres episodios y, si no te gusta, apárcala.

(Digo tres porque el primero puede desencajarte un poco, ni que sea porque no estamos acostumbrados a ficciones así.)

Óscar Rus dijo...

Totalmente desacuerdo con el artículo. La 3ª temporada ha sido la más coherente y regular. ¿Que no ha abusado de "highlights"? ¡Mejor! No es escenario. Siento diferir pero el capítulo de la familia de Hannah es brillante. Cierto es que Soshanna y Jessa han sido el eslabón débil de la temporada (la primera siempre lo ha sido desde el inicio). Soshanna como secundaria me gusta, ya está. Las idas y vueltas de Jessa son normales en la vida real pero en la ficción se hacen cuesta arriba; espero que lo que ocurre en la season finale sirva para encaminar al personaje. Su "amante" cocainómano y el reencuentro con su hija son lo peor de una temporada de 9.

PD: ¿Y Patty Lupone? Madre del amor hermoso.