miércoles, 17 de octubre de 2012

El firme andar de los zombies

El canal AMC debe estar desbordado por el éxito de audiencia de The Walking Dead. Los diez millones de espectadores que congregó el primer pase del estreno de la tercera temporada no solamente la han erigido como la serie más vista de la historia del cable, sino que los 5,8 puntos que consiguió en los demográficos la convierten también en el mejor estreno de ficción de la temporada por encima de todas las series de las networks. Y, en la categoría de drama, diría que no se llegaba a esta cifra desde que hubo un tiroteo en el hospital de Anatomía de Grey (6,1) y Lost se despidió (5,8).

Los números confirman aquello que ya sabíamos la temporada pasada: los zombies de Robert Kirkman son los herederos naturales de la isla de J.J. Abrams en la televisión americana. Otras cadenas habrán querido atrapar la esencia de fenómeno de Perdidos (los fracasos de FlashForward y The Event, y la correcta en audiencia Revolution), pero el hambre de supervivencia de Rick ha sabido seducir y retener varios nichos: los lectores del cómic original, los fans del género de terror y los habituales de las series de televisión de calidad, que inicialmente sintieron curiosidad por una apuesta diferente y conducida por Frank Darabont.

Este récord ha dado varias victorias al canal que la emite y produce: por un lado le permitirá pagar parcialmente los trajes a Don Draper (los pases de Mad Men sólo producen pérdidas), subvencionará los nuevos proyectos (tanto los publicitarios como las drogas de Walter White están cerca de su final) y encima demuestra que al público poco le importó la marcha de Darabont. En julio de 2011, el productor y showrunner tuvo que abandonar el proyecto después de negarse en rotundo a aplicar recortes sustanciosos a la producción.

Esta temporada, no obstante, es la primera sin la huella de Darabont (no estuvo en gran parte del rodaje de la segunda pero sí siguió el esquema desarrollado por él) y por primera vez todo el control creativo está en manos de Glen Mazzara. Ya hay quienes buscan las siete diferencias sólo con el primer episodio, argumentando que tuvo más acción que toda la anterior temporada, pero hay que ser precavidos. Las seasons premieres y finales por tradición suelen ser bastante explosivas, mientras que los tramos medios suelen verse constreñidos por un presupuesto que hay que racionar y la falta de acción física y emocional.

De momento, una elipsis nos ha permitido reencontrarnos con los protagonistas más asentados en su nueva inercia. Son más funcionales, ejecutan todas las misiones fríamente y Rick es el líder indiscutible de un escuadrón al que se ha sumado su hijo, toda una revelación en el dominio de las armas de fuego. Y las inseguridades de Lori, a punto de parir, transmiten mejor la desesperación permanente en la que viven, mucho mejor que la desaparición de Sofia, y su incapacidad por hacerse ilusiones con algo (y la necesidad que tienen de hacérselas).

Mazzara, además, parece tener un plan bastante claro que denota sus intenciones de rectificar ante las críticas pasadas y a la vez satisfacer a la cadena como un hijo pródigo. Tiene al Gobernador en la recámara, considerado el mejor villano de cómic, y ha instalado temporalmente a sus protagonistas en una prisión, respondiendo a las exigencias del canal de rodar más escenas en interiores (algo que tampoco tiene que ser necesariamente mérito suyo, pues está en la obra referente). Con lo que será divertido ver si por primera vez The Walking Dead estará a la altura del hype que la rodea. Eso espero, la verdad, porque la anterior temporada fue un suplicio hasta el clímax final.

5 comentarios:

Alx Zero dijo...

La marcha de Darabont se notó en el tramo final de la segunda temporada, de repente empezaron a suceder cosas y los personajes dejaron de ser TAN estúpidos, para pasar a serlo a un nivel más razonable. El 3x01 ha confirmado el buen camino que tomó la serie tras el desastroso estado en el que la dejó Darabont (esos soporíferos e insoportables primeros seis episodios de la segunda temporada).

Creo que puede que estemos ante una gran temporada. A ver si no se desinfla la cosa.

Un saludo!

iPensamientos de Patri dijo...

Debo decir, que tenía muchas ganas de que llegara, por fin, la tercera temporada. Pienso que el primer capítulo ha sido de los mejores que he visto, comparado con temporadas anteriores, eso sí, espero que esto no decaiga, como ha pasado ya, anteriormente.

Se nota el cambio, sobre todo en los personajes. Por fin, el hijo de Rick hace algo, aparte de ser un llorica y que se meta en líos. También me parece estupendo que algunos secundarios de la anterior temporada, según he leído, se les da un papel más importante en esta.

El final del capítulo ha sido apoteósico. Espero con ansia el segundo.

Saludos!

Pixelwoman dijo...

Yo no he entendido una cosa (SPOILER) a ver si alguien me lo puede explicar: si ya los personajes saben que todos ellos están infectados (y se convertirán en zombies cuando mueran), ¿por qué había que cortar la pierna de Hershell?
Dice Rick que es "la única forma de salvarle" pero, ¿de qué, si ya está infectado?
Por lo demás, un buen episodio, a ver si remonta porque la segunda temporada fue flojita flojita...

Crítico en Serie dijo...

ALX, a ver si dejamos de hacer 'hate-watching' y podemos verla con gusto y punto.

Patri, exacto. Debemos vigilar que un primer episodio en TWD no asegura nada. Muchas veces nos han engañado ya, aunque yo confío más en ella ahora que antes.

Pixelwoman, una cosa es que lleves el virus en el cuerpo y la otra es que se te active, como ocurre con cada muerdo que te dan. Por esta razón le cortan la pierna, para que no se convierta en un zombie antes de tiempo.

Maestro Ciruela dijo...

La segunda temporada, ¿flojita, flojita...? ¡Ja, ja, ja...! Desde luego, algun@s en este blog, tienen una percepción positiva de sí mism@s algo exagerada. Esta serie no ha decaído en ningún momento; es un clásico instantáneo desde su primer capítulo y mantiene la tensión (siempre) aunque naturalmente, con sus obligados cambios de ritmo. Todo no va a ser el apocalipsis ni el tren de la bruja. En cuanto a los personajes, creo que se ningunea aquí a Dale y a Hershel, magistralmente interpretados por esos pesos pesados que son Jeffrey DeMunn y Scott Wilson, respectivamente.